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Astrología y Astronomía (primera parte)

Astrología y Astronomía (primera parte)


Se recomienda nunca confundir la Astronomía con la Astrología.  

Aunque ambas comparten un origen común, son muy diferentes entre sí. 


En resumidas cuentas, mientras que la Astronomía es la ciencia que se encarga de estudiar el comportamiento de cada astro en función de su espacio, la Astrología es la ciencia que se encarga de estudiar la influencia de esos astros sobre la vida de los hombres.


Pero, para poder hablar sobre ambas ciencias, sus comparaciones e historias, con claridad, es necesario antes señalar algunas definiciones para que se puedan entender limpiamente.


Todas las palabras que se usan para nombrarlas y así definirlas en un sólo concepto, derivan del griego y del latín que, desde entonces, se han mal usado y tergiversado, confundiendo a la humanidad para no saber la verdad y realidad que le rodea, viviendo en una gran ilusión.


Éstas son:



Asteri: del griego αστέρι [astéri] (astron en movimiento), en latín “stella”, que significa estrella.


Asthi o Asty: del griego ἄστυ [ásty], que significa agrupación, territorio.


Astro: del griego άστρον [astron] (astéri estático o fijo), en latín “astrum”, que significa luminaria.


Con: del prefijo latín “com”, “con”, “co”, que indica convergencia, reunión o cosas juntas, agrupación fija.


Cosmos: del griego κόσμος [kosmos], en latín “mundus”, que significa mundo.


Eoro: del verbo griego άερω [airo], en latín “aere”, que significa levantar, elevar o suspender


Firmamento: del latín "firmāmēntum", que en sentido literal significaba cualquier cosa que refuerza, fortifica o da soporte, algo que da firmeza, que consolida, un apoyo, utilizado con el sentido de apoyo en una acusación, o contar con el amparo o protección de alguien, prueba del ofendido que acusa contra el argumento del defensor. Pero en latín tardío eclesiástico, el vocablo tomó el significado de el cielo de los cielos, la bóveda celeste, considerada como algo firme y perdurable. Era la octava y más extensa “esfera”, la de las estrellas fijas.


Gonia: del griego γέγονα [gégona], en latín “nascí”, que significa nacer.


Logía: del griego λογια [logía], en latín “studium”, que significa disciplina, estudio.


Mete: del prefijo griego μετά [metá], en latín “metam”,que significa más allá, entre, o después de.


Mundo: del latín “mundus”, que se refiere a la totalidad de entidades, al conjunto de la realidad o a todo lo que fue, es y será.


Nomia: del griego νομαι [nomai], en latín “lex”, que significa ley, norma, regla.


Oide: del griego εἶδος [eîdos], en latín “forma”, que significa aspecto exterior, apariencia, forma, figura.


Plano: del griego πλάνος [plános], en latín “planus”, que significa llano, ancho, extensión, tierra.


Planeta: del griego πλάνετος [plánetos], en latín “planetus”, que era un derivado directo del verbo griego πλανἄστυ [planasthi (plano y asthi)], que significa territorio llano que, por ser único, es solitario, errante y vagabundo en el Cosmos.


Stelaciones: del latín “stellatus”, plural de la palabra “stella”, que significa estrellas.


Uni: del latín “unus”, que significa uno.


Verso: del latín “versus”, participio perfecto de “verto” o “vertere”, que significa girar o dar vuelta.



Por tanto, las palabras:



  • Asteroide, sería el aspecto exterior, apariencia, forma, figura o fenómeno de una estela o estrella, es decir, de una luminaria o astro en movimiento. Término acuñado por el astrónomo inglés William Herschel (1738-1822), para referirse a cuerpos celestiales que se parecen a las estrellas, sin serlo.


  • Astrología, sería el estudio de las luminarias.


  • Astronomía, sería las reglas, leyes y normas que rigen a las luminarias.


  • Constelaciones, sería el conjunto, reunión o agrupación de estrellas fijas.


  • Cosmogonía, sería la explicación del nacimiento del mundo.


  • Cosmología, sería el estudio del mundo.


  • Cosmonomía, sería las reglas leyes y normas que rigen al mundo. 


  • Meteoro, sería suspender o levantar algo más allá, entre cielos, ya sea para referirse al tiempo atmosférico, como lluvia, nubes, relámpagos, etc., o para designar algún efecto luminoso dentro de la atmósfera. 


  • Meteoroide, sería el aspecto exterior, apariencia, forma, figura o fenómeno que sucede suspendidamente entre cielos.


  • Universo, sería que todo gira en uno. Lo que en griego sería σύμπαν [sýmpan], la verdad única, encerrado por el gran firmamento.



Teniendo estas definiciones y conceptos claros y en consideración, pues entonces, podemos darnos cuenta que efectivamente, como hice hincapié más arriba, a lo largo de la historia humana, se han tergiversado la raíz de toda definición original, confundiendo así a las mentes de las masas humanas de hoy en día, para no poder ver y experimentar la realidad y la verdad imperante tal cual es y que está al alcance de todo ser.


Pero antes de proseguir con el tema de la astrología y la astronomía, se necesita aún más, dejar en claro ahora ciertos conceptos en base a las definiciones antes dichas, tales como:



1.- Cosmogonía


Cosmogonía


Como ya vimos antes, viene del griego κοσμογονία [kosmogonía] o κοσμογενία [kosmogenía], éste derivado de κόσμος [kosmos] ‘mundo’ y la raíz γέγονα [gégona], ‘nacer’, es una narración mítica que pretende dar respuesta al origen del universo y de la propia humanidad.


Generalmente, en ella se nos remonta a un momento de preexistencia o de caos originario, en el cual el mundo no estaba formado, pues los elementos que habían de constituirse se hallaban en desorden; en este sentido, el relato mítico cosmogónico presenta el agrupamiento (paulatino o repentino) de estos elementos, en un lenguaje altamente simbólico, con la participación de elementos divinos que pueden poseer o no atributos antropomorfos (que se parece al ser humano en sus características externas).


La cosmogonía pretende establecer una realidad, ayudando a construir activamente la percepción del universo (espacio) y del origen de dioses, hombres y elementos naturales.  A su vez, permite apreciar la necesidad de la mente del ser humano de concebir un orden físico y metafísico que permita conjurar el caos y la incertidumbre, teniendo el control de lo que observa y experimenta, tal cual sigue haciendo las ciencias hoy en día, pero a nivel más intelectual y soberbio.


Desde la antigüedad, los mitos han sido relatos compuestos por acciones simbólicas que se transmitieron por generaciones para ofrecer respuestas sobre el origen del universo y del hombre, relacionándolos con dioses y mensajeros que actuaban a nombre de éstos.


Los mitos ofrecieron a las distintas culturas una visión integradora del mundo, al facilitar su percepción de los fenómenos que le parecían extraños a una creencia colectiva que dio origen a los que los acompañaron y proporcionaron la seguridad psicológica para la construcción de una identidad para la vida en comunidad.

En los mitos,  los dioses suelen representar las fuerzas elementales de la naturaleza que se pueden percibir, de los cuales se derivan los fenómenos naturales que condicionan las vidas humanas. 




2.- Cosmología 


Cosmología


El estudio del universo en su conjunto, en el que se incluyen teorías sobre su origen, su evolución, su estructura a gran escala y su futuro.


Aunque la palabra cosmología fue utilizada por primera vez en 1730 en la “Cosmología Generalis” de Christian Wolff, el estudio científico del universo tiene una larga historia, que involucra a la física, la astrología, la filosofía, el esoterismo y la religión.


El nacimiento de la cosmología moderna puede situarse en 1700 con la hipótesis de que las estrellas de la Vía Láctea (aquella franja de luz blanca visible en las noches serenas de un extremo a otro de la bóveda celeste), pertenecen a un sistema estelar de forma discoidal, del cual el propio Sol forma parte; y que otros cuerpos nebulosos visibles con el telescopio son sistemas estelares similares a la Vía Láctea, pero muy lejanos, derivando así a la astronomía.




3.- Cosmonomía 


Palabra en desuso que se refiere a un conjunto o agrupación de leyes que puede regir por el cosmos o el universo que no son inmutables y que pueden sufrir alguna transformación o modificación, como son las tres leyes de Johannes Kepler, relacionadas con la gravitación universal, como son la ley de la órbita, la ley de las áreas y la ley de los períodos.




4.- Universo 


Concepto Hebreo del Universo

Del latín “universus”, en donde todo lo creado, es decir, el cosmos, el mundo o todo lo existente, gira alrededor de un sólo punto, generando una única gran realidad y verdad.  

Simbolizado por una gran circunferencia o esfera, un Entero, un Todo, en donde nada más hay que el propio Universo o toda la Creación, sostenido por la Nada o vacío.


Los griegos de la antigüedad (y luego los romanos) creían fervientemente que lo que hoy llamamos Tierra, era un vasto territorio llano, plano y circular, como un disco, por lo cual se le denominó “planeta”, que limitaba con el final de toda la Creación, siendo solitario, errante y vagabundo dentro del vacío y que ocupaba el centro de todo lo existente, generando el concepto de Universo (una única gran realidad o verdad), el cual comprendía no sólo a la Tierra, sino que todo lo que giraba alrededor, sobre y bajo ella, como las nubes, los meteoroides, el Sol, la Luna, los astros y las estrellas, y que limitaba con la Nada, el vacío u obscuridad, gracias al firmamento o bóveda celeste que le encerraba por arriba, en donde las constelaciones se encontraban, siendo la media parte de una gran esfera que separaba la luz de la obscuridad, o la Creación de la Nada.


Esta creencia fue adquirida por los griegos, y luego "editada" o adaptada a su conveniencia, gracias a la gran relación que sostenían con los egipcios, compartiendo cada uno sus propias experiencias, siendo la egipcia una influencia cultural para otras civilizaciones, como la hebrea, mucho más antigua que los griegos.

 

Para las civilizaciones de la antigüedad, que compartían esta misma creencia heredada una de la otra en la medida que iban sobreviviendo de sus catástrofes e historias, dentro de esta gran esfera, tanto el Sol, como la Luna, ciertos astros, estrellas y constelaciones que literalmente circulaban por el cielo, sobre la gran planicie (y bajo ella también, como el Sol Negro), influían en el día a día, a cada momento, en todo instante, a la creación entera, desde lo más denso a lo más sutil o etéreo y viceversa, como una entidad con poder ante la humanidad, haciendo su voluntad constantemente. Y esto lo explicaban a través de sus estudios y observaciones de estos cuerpos celestes, llamándole los griegos a esta ciencia, Astrología, nombre que heredamos, entendemos y manejamos en nuestro lenguaje hoy en día, a nivel generalizado y mundial.


Pero sólo los eruditos en el tema lo podían comprender como algo natural, físico y alquímico, no así el resto de la humanidad, que no lo estudiaba y estaba abocada a sobrevivir en la vida trabajando para generar su alimentación.  Por tanto, se les explicaba lo mismo, como quien lo explica a un niño, con visualizaciones e imágenes metafóricas, en forma de historias entretenidas que dejaran alguna enseñanza, naciendo así las instituciones religiosas. Por lo mismo había una estrecha relación entre astrólogos y sacerdotes.


De ahí que nacen los conceptos de Dioses, en donde sus nombres y características son las mismas que tiene cada astro que influye tanto en la planicie o planeta, como entre ellos mismos, es decir, a toda la Creación, generando historias para poder explicarle a la mente humana sus funciones, naciendo así la mitología griega, robada luego por los romanos y siendo parte del inconsciente colectivo de la cultura simbólica y comunicativa a lo largo del mundo actual.




4.- Constelaciones 


Del latín “constellatio”, “constellationis”, posición de los astros, derivado de “stella”, estrella.


Una constelación es el límite en que está dividida la bóveda celeste, cada una está conformada por una agrupación convencional de estrellas, cuya posición en el cielo nocturno es totalmente invariable. 


Los pueblos, generalmente de civilizaciones antiguas, decidieron vincularlas mediante trazos imaginarios, creando así siluetas virtuales sobre la esfera celeste. 

Además, dichos grupos son completamente arbitrarios, ya que distintas culturas han ideado constelaciones diferentes, incluso vinculando las mismas estrellas.


Algunas fueron ideadas hace muchos siglos por los pueblos que habitaban las regiones del Medio Oriente y el Mediterráneo. Otras, las que están más al sur y también en las Américas, recibieron su nombre de los europeos en tiempos más recientes al explorar estos lugares hasta entonces desconocidos por ellos, aunque los pueblos que habitaban las regiones australes ya habían nombrado sus propias constelaciones de acuerdo a sus creencias.



Continúa en Astrología y Astronomía (segunda parte)



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Origen del Universo


En la cosmología moderna, el origen del universo es el instante en que apareció toda la materia y la energía que existe actualmente en el universo como consecuencia de una gran explosión.  Esta postulación es abiertamente aceptada por la ciencia en nuestros días y conlleva que el universo podría haberse originado hace 13.500 y 15.000 millones de años, en un instante definido.  En la década de 1930, el astrónomo estadounidense, Edwin Hubble, confirmó que el universo se estaba expandiendo, fenómeno que Albert Einstein, con la teoría de la relatividad general,  había predicho anteriormente.
Existen diversas teorías científicas acerca del origen del universo.  Las más aceptadas son la del Big Bang y la teoría Inflacionaria que se complementan.


i)  Teoría del Big Bang:

            Curiosamente, la expresión Big Bang proviene (a su pesar) del astrofísico inglés Fred Hoyle, uno de los detractores de esta teoría y, a su vez, uno de los principales defensores de la teoría del estado estacionario, quien, en 1949, durante una intervención en la BBC, dijo, para mofarse, que “… el modelo descrito era sólo un big bang (gran explosión). No obstante, hay que tener en cuenta que en el inicio del Universo ni hubo explosión ni fue grande, pues en rigor surgió de una «singularidad» infinitamente pequeña, seguida de la expansión del propio  espacio.”
            Para llegar al modelo del Big Bang, muchos científicos, con diversos estudios, han ido construyendo el camino que lleva a la génesis de esta explicación.
            Esta consiste en que el universo que antes era una singularidad infinitamente densa, matemáticamente paradójica, en un momento dado explosó y liberó una gran cantidad de energía y materia separando todo hasta ahora.  El universo, después de ello, comenzó a enfriarse y a expandirse, lo cual produjo que tanta energía comenzara a estabilizarse, formando lo que hoy denominamos Cosmos.
            La idea central del Big Bang es que la teoría de la relatividad general puede combinarse con las observaciones de isotropía y homogeneidad a gran escala de la distribución de galaxias y los cambios de posición entre ellas, permitiendo extrapolar las condiciones del Universo antes o después en el tiempo.  Una consecuencia de todos los modelos de Big Bang es que, en el pasado, el Universo tenía una temperatura más alta y mayor densidad y, por tanto, las condiciones del Universo actual son muy diferentes de las condiciones del Universo pasado.  A partir de este modelo, George Gamow, en 1948, pudo predecir que debería de haber evidencias de un fenómeno que más tarde sería bautizado como radiación de fondo de microondas.
            Existe un gran número de interpretaciones sobre la teoría del Big Bang que son completamente especulativas o extra-científicas.  Algunas de estas ideas tratan de explicar la causa misma del Big Bang (primera causa), y fueron criticadas por algunos filósofos naturalistas por ser solamente nuevas versiones de la creación.  Algunas personas creen que la teoría del Big Bang brinda soporte a antiguos enfoques de la creación, como por ejemplo el que se encuentra en el Génesis, mientras otros creen que todas las teorías del Big Bang son inconsistentes con las mismas.
El Big Bang, como teoría científica, no se encuentra asociado con ninguna religión.  Mientras algunas interpretaciones fundamentalistas de las religiones entran en conflicto con la historia del universo postulada por la teoría del Big Bang, la mayoría de las interpretaciones son liberales.
A continuación sigue una lista de varias interpretaciones religiosas de la teoría del Big Bang que son, hasta cierto punto, incompatibles con la propia descripción científica del mismo:
• En la Biblia aparecen dos versículos que hablarían del big bang: «Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar» (Isaías 40.22). «Y todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro; y caerá todo su ejército como se cae la hoja de la parra, y como se cae la de la higuera» (Isaías 34.4).
• La Iglesia Católica Romana ha aceptado el Big Bang como una descripción del origen del Universo. Se ha sugerido que la teoría del Big Bang es compatible con las vías de santo Tomás de Aquino, en especial con la primera de ellas sobre el movimiento, así como con la quinta.
• Algunos estudiantes del Cábala, el deísmo y otras fes no antropomórficas, concuerdan con la teoría del Big Bang, conectándola por ejemplo con la teoría de la "retracción divina" (tzimtzum) como es explicado por el judío Moisés Maimónides.
• Algunos musulmanes modernos creen que el Corán hace un paralelo con el Big Bang en su relato sobre la creación: «¿No ven los no creyentes que los cielos y la Tierra fueron unidos en una sola unidad de creación, antes de que nosotros los separásemos a la fuerza? Hemos creado todos los seres vivientes a partir del agua» (capítulo 21, versículo 30). El Corán también parece describir un universo en expansión: «Hemos construido el cielo con poder, y lo estamos expandiendo» (52.47).
• Algunas ramas teístas del hinduismo, tales como las tradiciones vishnuistas, conciben una teoría de la creación con ejemplos narrados en el tercer canto del Bhagavata Purana (principalmente, en los capítulos 10 y 26), donde se describe un estado primordial se expande mientras el Gran Vishnú observa, transformándose en el estado activo de la suma total de la materia (prakriti).
• El budismo posee una concepción del universo en el cual no hay un evento de creación. Sin embargo, no parece ser que la teoría del Big Bang entrara en conflicto con la misma, ya que existen formas de obtener un universo eterno según el paradigma. Cierto número de populares filósofos Zen estuvieron muy interesados, en particular, por el concepto del universo oscilante.


ii)  Teoría Inflacionaria:

En la comunidad científica tiene una gran aceptación la teoría inflacionaria, propuesta por Alan Guth y Andrei Linde en los años ochenta, que intenta explicar los primeros instantes del universo.  Se basa en estudios sobre campos gravitatorios fortísimos, como los que hay cerca de un agujero negro.  Supuestamente nada existía antes del instante en que nuestro universo era de la dimensión de un punto con densidad infinita, conocida como una singularidad.  En este punto se concentraban toda la materia, la energía, el espacio y el tiempo.  Según esta teoría, lo que desencadenó el primer impulso del Big Bang es una "fuerza inflacionaria" ejercida en una cantidad de tiempo prácticamente inapreciable.  Se supone que de esta fuerza inflacionaria se dividieron las actuales fuerzas fundamentales.
Este impulso, en un tiempo tan inimaginablemente pequeño, fue tan violento que el universo continúa expandiéndose en la actualidad. Hecho que fue corroborado por Edwin Hubble.

Cosmos y Universo


En su sentido más general un cosmos es un sistema ordenado o armonioso. Se origina del término griego "κόσμος", que significa orden u ornamentos y es la antítesis del caos.  Hoy la palabra se suele utilizar como sinónimo de universo (considerando el orden que éste posee).
El estudio del cosmos (desde cualquier punto de vista) se llama cosmología.  Cuando esta palabra se usa como término absoluto, significa todo lo que existe, incluyendo lo que se ha descubierto y lo que no.  Todas las cosmologías tienen en común un intento de entender el orden implícito en el conjunto del ser.  De esta manera, la mayor parte de las religiones y sistemas filosóficos tienen una cosmología.
            En teología, el término cosmos puede usarse para denotar la creación del universo, sin incluir ningún dios o creador.  Para el cristianismo, la palabra también se utiliza como sinónimo de aión para referirse a la "vida mundana" o "este mundo", contrario al más allá.  Fue en la antigua Grecia, en el siglo VI a. C., que hubo una serie de pensadores originales (como Thales, Jenófanes, Pitágoras, Heráclito y Protágoras) que se comprometieron a responder racionalmente a las preguntas acerca de la realidad última de las cosas; los orígenes y características del verdadero conocimiento; la objetividad de los valores morales; la existencia y naturaleza de Dios (o dioses).  Muchas de estas cuestiones planteadas por dichos  pensadores siguen siendo cuestiones importantes de la filosofía de hoy en día.
            El universo es la totalidad del espacio y del tiempo, de todas las formas de la materia, la energía y el impulso, las leyes y constantes físicas que las gobiernan.  Sin embargo, el término universo puede ser utilizado en sentidos contextuales ligeramente diferentes, para referirse a conceptos como el cosmos, el mundo o la naturaleza.  Muy poco se conoce con certeza sobre el tamaño del universo. Puede tener una longitud de billones de años luz o incluso tener un tamaño infinito.    En el Universo las distancias que separan los astros son tan grandes que, si las quisiéramos expresar en metros, tendríamos que utilizar cifras muy grandes. Debido a ello, se utiliza como unidad de longitud el año luz, que corresponde a la distancia que recorre la luz en un año.
            A gran escala, el universo está formado por galaxias y agrupaciones de galaxias. Las galaxias son agrupaciones masivas de estrellas, y son las estructuras más grandes en las que se organiza la materia en el universo.  A través del telescopio se manifiestan como manchas luminosas de diferentes formas.  A la hora de clasificarlas, los científicos distinguen entre las galaxias del Grupo Local, compuesto por las treinta galaxias más cercanas y a las que está unida gravitacionalmente nuestra galaxia (la Vía Láctea), y todas las demás galaxias, a las que llaman "galaxias exteriores".
Las galaxias están distribuidas por todo el universo y presentan características muy diversas, tanto en lo que respecta a su configuración como a su antigüedad.  Las más pequeñas abarcan alrededor de 3.000 millones de estrellas, y las galaxias de mayor tamaño pueden llegar a abarcar más de un billón de astros.  Estas últimas pueden tener un diámetro de 170.000 años luz, mientras que las primeras no suelen exceder de los 6.000 años luz.
Además de estrellas y sus astros asociados (planetas, asteroides, etc...), las galaxias contienen también materia interestelar, constituida por polvo y gas en una proporción que varía entre el 1 y el 10% de su masa.  Se estima que el universo puede estar constituido por unos 100.000 millones de galaxias, aunque estas cifras varían en función de los diferentes estudios.
La teoría general de la relatividad, que publicó Albert Einstein en 1916, implicaba que el cosmos se hallaba en expansión o en contracción.  Pero este concepto era totalmente opuesto a la noción de un universo estático, aceptada entonces hasta por el propio Einstein.  De ahí que éste incluyera en sus cálculos lo que denominó “constante cosmológica”, ajuste mediante el cual intentaba conciliar su teoría con la idea aceptada de un universo estático e inmutable.  Sin embargo, ciertos descubrimientos que se sucedieron en los años veinte llevaron a Einstein a decir que el ajuste que había efectuado a su teoría de la relatividad era el mayor error de su vida.  Dichos descubrimientos se realizaron gracias a la instalación de un enorme telescopio de 254 centímetros en el monte Wilson (California).  Las observaciones formuladas en los años veinte con la ayuda de este instrumento demostraron que el universo se halla en expansión.

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