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7 formas para encontrar la felicidad cuando todo parece estar en tu contra

Felicidad

Una actitud positiva es fundamental para empezar el cambio. Debemos aceptar lo que somos y lo que tenemos y aprender a convivir con ello.

Todos anhelamos encontrar la felicidad y esa es una de las razones por las que cada día luchamos contra todos los obstáculos que nos pone la vida.

El problema es que, en ocasiones, cuando todo parece ir de maravilla, las cosas empiezan a ir por el lado que no queremos y todo parece ponerse en nuestra contra.
Nuestra relación de pareja fracasa, perdemos nuestro trabajo o surgen otros problemas que nos complican la vida y nos generan estrés.

Como consecuencia, casi siempre perdemos la motivación para seguir luchando y se acumulan emociones negativas que nos impiden sentir felicidad y disfrutar de aquellas cosas que aún valen la pena.

Debido al malestar emocional que se produce en esos momentos, también hay problemas en el entorno social, porque ya no sentiremos tantas ganas de compartir con otros y nuestra misma negatividad acabará alejándonos.

​Para acabar con estos estados emocionales dañinos y volver a encontrar la felicidad, a continuación voy a compartir una serie de consejos que pueden ayudar a vencer los malos ratos.

Confianza


1. Aprende a confiar en ti


Cuando desconfiamos de nuestras capacidades para cambiar las cosas y ponerlas a nuestro favor, es muy probable que las emociones de frustración y estrés invadan nuestra vida.

Muchas veces no hay soluciones inmediatas para los problemas o algo ya no tiene remedio; sin embargo, eso no quiere decir que no se vaya a superar.

Tener confianza en uno mismo y saber que somos capaces de muchas cosas nos servirá para encontrar las soluciones a todo, aunque tengamos que esperar algún tiempo.


2. Renuncia a la idea de tener siempre la razón


A todos nos gusta tener la razón y casi siempre tenemos dificultades para aceptar que nos equivocamos. El problema es que esto puede afectar a las relaciones sociales y muchas veces se convierte en una causa de estrés, tanto para nosotros, como para los demás.

¡No vale la pena! En lugar de buscar medios para tener la razón y ganar una discusión lo mejor es adoptar una actitud calmada y buscar el lado amable para llegar a un común acuerdo sin que ninguno de los implicados resulte afectado.

3. Evoca sentimientos positivos

Amor Mascotas

Muchas veces la felicidad está en nuestra actitud. Evocar aquellos momentos que nos generan sentimientos positivos puede aclarar nuestros pensamientos y ayudarnos a superar momentos difíciles.

El rodearnos de personas, actividades alejadas de la rutina e incluso la compañía de una mascota nos puede servir como una gran terapia contra los sentimientos de negatividad.


4. Deja de quejarte

Quejarnos no nos sirve para nada. Con esto no podemos cambiar los malos ratos, no encontramos una solución ni tampoco la felicidad.

Es momento de hacer a un lado las quejas para alejar la infelicidad, la tristeza y la depresión. Aunque en ocasiones lo ignoramos, nosotros mismos nos hacemos daño con nuestra actitud frente a las dificultades.


5. Renuncia a criticar

Todas las personas somos diferentes y eso incluye las formas de pensar y ver la vida. A nadie le gusta que lo critiquen, menos aún si es para aportar cosas negativas.

¿Alguna vez has pensado en el daño que haces y que te haces al criticar? Puede que en el momento no pensemos, pero en realidad el criticar a otros nos quita felicidad y tiempo para ocuparnos de nuestros propios líos.


6. Aprende a aceptarte

Aceptación

Es de humanos errar y tener decenas de defectos que nos pueden molestar y causar problemas con otros.

Cuando podemos mejorar nuestra forma de ser para crecer como personas nos hacemos un bien.

Sin embargo, cuando pretendemos lograr un cambio con el ánimo de aparentar lo que no somos o agradar a otros, lo único que logramos es crearnos una infelicidad total.

Es esencial aprender a aceptar lo que somos y disfrutar de la personalidad que tenemos. Aquellos que también lo acepten son con quienes vale la pena compartir.


7. Deja de culparte

El autocastigo es nocivo y nos impide salir de los momentos de negatividad. La cosa es que, cuando todo parece salirnos mal, parece inevitable echarnos culpas y recordar que hubiésemos podido hacer algo mejor.

¿Acaso esto ayuda en algo? El sentimiento de culpa es un gran obstáculo para ser felices y disfrutar de la vida; debemos aprender a ser tolerantes con nosotros mismos y tratar de aprovechar los errores como una experiencia para la vida.


¿Estás list@ para ser feliz?

Aunque es difícil no complicarse cuando se está atravesando un mal momento, está en nuestras manos superarlo y cambiar la actitud frente al problema. Empieza a aplicar todos estos consejos y verás como todo empieza a solucionarse.


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GRACIAS, Bendiciones

#SaludMental #Salud #Felicidad #RelacionesHumanas #RelacionesSociales #Sociedad #BuenosHábitos

Tomar un té se convertirá en una experiencia completamente nueva con esta nueva infusión que florece dentro de la taza

Té Floral - Té Ilumina ®, Arte en Té.

Tomar el té es toda una ceremonia imprescindible para algunas personas y en algunos lugares del mundo. Pero para la mayoría de nosotros, a diario, es poco más que poner agua a hervir y prepararnos nuestra infusión favorita. Claro que siempre hay excepciones, como la que hemos conocido gracias a Té Floral - Té Ilumina ®, una compañía inglesa (cómo no) que comercializa unas hojas de té tan especiales que florecen cuando entran en contacto con el agua hirviendo.



Los vídeos en los que se ve el té crecer dentro del vaso tienen un efecto hipnótico y, además, dicen quienes lo han probado que también está delicioso. Es un té verde de reminiscencias florales y sabor fuerte, disponible en cinco aromas diferentes, desde el jazmín a los lirios, pasando por diferentes mezclas con nombres tan sugerentes como «Primavera Eterna», «Belleza Oriental» o «Jazmín con Amor».

Todo el proceso, desde que echamos el agua hirviendo hasta que la planta se asienta en el fondo de la taza, dura aproximadamente un minuto. Pero el tiempo de disfrute puede ir mucho más allá del momento en que lo degustamos ya que, si seguimos añadiendo agua, las flores se conservan durante varias semanas, por lo que podemos utilizarlas de decoración en un acuario o en un jarrón en el que el agua las tape.




Los tés se venden en packs de cinco, diez o veinte unidades, con un precio por unidad que va desde $2.390.- a $2.590.-  En su web se pueden comprar y envían a casi cualquier parte del mundo.

Reflexiona: Yo Soy Tu Síntoma


Hola, soy el Síntoma pero tengo muchos nombres: dolor de rodilla, grano, dolor de estómago, reumatismo, asma, mucosidad, gripe, dolor de espalda, ciática, cáncer, depresión, migraña, tos, gripe, dolor de garganta, insuficiencia renal, diabetes, hemorroides, y la lista sigue y sigue. Me he ofrecido como voluntario para el peor trabajo posible: ser el portador de noticias poco gratas para ti.

Tú no me comprendes, nadie me comprende. Tú piensas que quiero fastidiarte, echar a perder tus planes de vida, todos piensan que quiero entorpecerles, hacerles daño o limitarles. Y no, eso sería un completo disparate. Yo, el síntoma, simplemente intento hablarte en un lenguaje que comprendas. Que entiendas.

A ver, dime algo, ¿tú irías a negociar con terroristas, tocando a su puerta con una flor en la mano y una camiseta con el símbolo de “paz” impreso en la espalda? ¿No verdad?.

Entonces, por qué no comprendes que yo, el síntoma, no puedo ser “sutil” y “suavecito” cuando debo darte el mensaje. Me golpeas, me odias, con todo el mundo te quejas de mi, de mi presencia en tu cuerpo, pero no te tomas ni un segundo en razonar y tratar de comprender el motivo de mi presencia en tu cuerpo.

Sólo te escucho decirme: “Cállate”, “vete”, “te odio”, “maldita la hora en que apareciste”, y mil frases que me hacen impotente para hacerte comprender. Pero yo debo mantenerme firme y constante, porque debo hacerte entender el mensaje.

¿Qué haces tú? Me mandas a dormir con medicinas. Me mandas callar con tranquilizantes, me suplicas desaparecer con antiinflamatorios, me quieres borrar con quimioterapias. Intentas días con día, taparme, sellarme, callarme. Y me sorprende ver que a veces, hasta prefieres consultar brujas y adivinos para que de forma “mágica” yo
me vaya de tu cuerpo.

Y yo, cuando mi única intención es darte un mensaje, soy totalmente ignorado.

Imagínate que soy esa alarma con sirena en el Titanic, esa que intenta de mil formas decirte que de frente hay un Iceberg con el que vas chocar y hundirte. Sueno y sueno por horas, por días, por semanas, por meses, por años, intentando salvar tu vida, y tú te quejas porque no te dejo dormir, porque no te dejo caminar, porque no te dejo trabajar,
pero sigues sin escucharme…

¿Vas comprendiendo??
Para ti, yo el síntoma, soy “La Enfermedad”.
Qué cosa más absurda. No confundas las cosas.
Y vas al médico, y pagas por docenas de consultas médicas.
Gastas dinero que no tienes en medicamento tras medicamento. Y sólo para callarme.
Yo no soy la enfermedad, soy el síntoma.
¿Por qué me callas, cuando soy la única alarma que está intentando salvarte?

La enfermedad, “eres tú”, “es tu estilo de vida”, “son tus emociones contenidas”, eso sí es la enfermedad. Y ningún médico aquí en el planeta tierra, sabe cómo combatir enfermedades. Lo único que hacen es combatirme, combatir el síntoma. Callarme, silenciarme, desaparecerme. Ponerme un maquillaje invisible para que tú no me veas.

Y sí, está bien si ahora que lees esto, te sientes un poco molesto sí. Esto debe ser algo como un “golpazo a tu
inteligencia”. Está bien si por ahora te sientes un poco molesto o frustrado. Pero yo puedo manejar tus procesos bastante bien y los entiendo. De hecho, es parte de mi trabajo, no te preocupes. La buena noticia es que depende de ti no necesitarme más. Depende totalmente de ti, analizar lo que trato de decirte, lo que trato de prevenir.

Cuando yo, “el síntoma”, aparezco en tu vida, no es para saludarte, no. Es para avisarte que una emoción que contuviste dentro de tu cuerpo, debe ser analizada y resuelta para no enfermarte. Deberías darte la oportunidad de preguntarte a ti mismo: “por qué apareció este síntoma en mi vida”, “qué querrá decirme”?.¿Por qué está apareciendo este síntoma ahora?,
¿Qué debo cambiar en mí para ya no necesitar de este síntoma?.

Si dejas este trabajo de investigación, sólo a tu mente, la respuesta no te llevará más allá de lo que has hecho años atrás. Debes consultar también con tu inconsciente, con tu corazón, con tus emociones.

Por favor, cuando yo aparezca en tu cuerpo, antes de correr al doctor para que me duerma, analiza lo que trato de decirte, de verdad que por una vez en la vida, me gustaría ser reconocido por mi trabajo, por mi excelente trabajo. Y entre más rápido hagas conciencia del por qué de mi aparición en tu cuerpo, más rápido me iré.

Poco a poco descubrirás, que entre mejor investigador seas, menos veces vendré a visitarte. Y te aseguro que llegará el día en que no me vuelvas a ver ni a sentir. Al mismo tiempo que logres ese equilibrio y perfección como “analizador” de tu vida, tus emociones, tus reacciones, tu coherencia, te garantizo que jamás volverás a consultar a
un médico ni a comprar medicinas.

Por favor, déjame sin trabajo.
¿O piensas de verdad que yo disfruto lo que hago?
Te invito a que reflexiones, cada que me veas aparecer, el motivo de mi visita.
Te invito, a que dejes de presumirme con tus amigos y familia como si yo fuera un trofeo.
Estoy harto de que digas:
“Ay pues yo sigo con mi diabetes, ya ves que soy diabético”.
“Ay pues ya no aguanto el dolor en mis rodillas, ya no puedo caminar”.
“Siempre yo con mi migrañas”.
Me presumes como si yo fuera un tesoro del cual no piensas desprenderte jamás.

Mi trabajo es vergonzoso. Y te debería dar vergüenza presumirme ante los demás. Cada vez que me presumes, realmente estás diciendo: “Miren que débil soy, no soy capaz de analizar ni comprender mi propio cuerpo y mis propias emociones, no vivo en coherencia, mírenme, mírenme!”.

Por favor, haz conciencia, reflexiona y actúa.
Entre más pronto lo hagas, más rápido me iré de tu vida!

Atte,


El Síntoma.

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