El Dolor del Alma

El Dolor del Alma

El extremo dolor, ese dolor que nos arrasa, que destruye nuestras certezas, que nos quita la inocencia de creer que somos dueños del mundo y su destino, ese que nos deja sin respuestas, caídos, desorientados, sin saber donde fijar la mirada o encontrar sentido, constituye una prueba radical para el proceso del despertar del Alma. Con él salen a luz nuestros demonios, los miedos e inseguridades más profundas, las rabias y el desaliento, la soberbia, la envidia y el aislamiento, pero también emerge lo mejor de nosotros, la certeza, la fuerza, la generosidad, la sabiduría. En ese dolor nos conocemos a nosotros mismos con una extensión y profundidad insospechadas, aparece todo lo oculto, se caen las máscaras donde nos escondíamos de nuestra fragilidad y nuestra potencia espiritual.
El sufrimiento es una prueba y una oportunidad, extremadamente delicada, pues nos puede depurar, alivianar, volvernos más abiertos y amorosos, o puede conducirnos a la pesadez, a la amargura, al sin sentido.
El dolor radical nos puede llevar a la idea de que somos los únicos que sufrimos, de que somos especiales, de que sabemos algo que los demás no saben, o de que tenemos más “bonos espirituales” que el resto, nos puede conducir a la desconfianza, al ostracismo, a la soberbia o puede abrirnos a la aceptación, al amor, a una vida dirigida con mucho más potencia y claridad a nuestro aporte particular al mundo. El dolor destruye lo que algún día fuimos, nos deshace, arrasa con todo y desde él podemos levantarnos humildes, disponibles y confiados al movimiento de la Vida, o bien, arrogantes, amargos, o invadidos por el miedo de lo por-venir.
Esto dependerá de cuan conscientemente vivamos el proceso, de que nos abramos y aceptemos el cambio radical de nuestro estar en el mundo, de nuestro sentido de vivir que conlleva el dolor, que nos permitamos re cuestionarnos el eje en torno al cual creamos nuestra vida, que aceptemos nuestra vulnerabilidad, así como nuestra fuerza.
El dolor es una gran oportunidad para el Alma, pues, al arrasar con nuestras certezas y corazas habituales, abre grietas en nuestra psiquis, brechas por donde el Alma puede tocar nuestra mente y corazón con la claridad de que no importa cuánta información acumule nuestra mente, cuáles sean nuestras creencias o posturas intelectuales el misterio central de Quienes Somos, a Dónde Vamos, qué sentido tiene la Vida, hay o no algo más allá de la muerte. Sólo es revelado a la intuición, a la certeza interior, en vivencias que están más allá de la razón.
Podemos levantarnos ligeros de equipaje sabiendo que toda forma, toda manifestación concreta es fugaz, ya sea una empresa, una familia, o la vida física en sí. Que lo que perdura es la Esencia, aquello que es invisible e intangible, pero también indestructible y desde allí vivir abiertos a la vida, disponible a los cambios, confiando en que hay algo en el Centro que permanece, más allá de todo cambio.
El dolor no siempre tiene que ser algo negativo. Es importante sentir el dolor de otros (tanto el que hemos causado como el que no) porque puede inspirarnos a ver cuánto más necesitamos hacer.
Es sólo cuando comenzamos a sentir el dolor de otros que la Luz nos mostrará la mejor manera en que podemos ayudarlos.
Bendiciones MILES a todos.
NAMASTÉ

JUGO TERAPIA



Enseguida expongo una lista de algunos padecimientos que con la ayuda de la jugoterapia pueden desaparecer:


a) OBESIDAD.- Los jugos de verduras son más indicados que los de frutas en el tratamiento de la obesidad. Tómelos a cualquier hora combinando varias verduras, por ejemplo: zanahoria, apio y betabel; zanahoria, lechuga, rábano, pepino, betabel, apio, jitomate y unos dos dientes de ajo; alfalfa con piña y miel.


b) ACIDEZ ESTOMACAL.- Antes del desayuno: tomar un vaso pequeño de jugo de col y papa en la misma proporción (aproximadamente 100 ml). En el desayuno, tomar jugo de papaya o manzana, incluir media taza de yogur natural durante los primeros 15 días, luego aumentar a una taza. Entre comidas se puede tomar como bebida un licuado de alfalfa con guayaba o piña y jugo de zanahoria si así se desea, agregando miel de abeja o miel de maguey. Cada cuatro días haga un ayuno con cualquiera de las siguientes opciones: jugo de zanahoria con apio y betabel; licuado de alfalfa con piña o guayaba y miel.


c) ACNÉ.- Jugo de zanahoria, pepino, espinaca, jitomate, lechuga, perejil, apio y betabel.


d) AMIGDALITIS.- Ayuno a base de jugos; éstos pueden ser los que apetezca el paciente. Debe tomarse uno cada dos horas.


e) HÍGADO.- En ayunas tomar cualquiera de las siguientes opciones: jugo de zanahoria, apio, hojas de betabel, ajo y pepino; jugo de piña; licuado de alfalfa y piña con limón y miel; licuado de berros con limón y miel; una porción de papaya.


f) INSOMNIO Y NERVIOS.- Tomar jugos de verduras y comer ensaladas verdes, ya que lo verde es un gran calmante del sistema nervioso. Tomar un vaso de jugo de lechuga orejona (preparado en el extractor) una hora antes de dormir.


g) TÓNICO CEREBRAL.- Ingredientes para preparar este tónico: un vaso de leche o un vaso de yogur, 7 almendras si lo va a tomar un adulto o 4 si es para un niño, una cucharada de pasas, una cucharada de germen de trigo y una cucharada de miel. Procedimiento: Remoje previamente las almendras para poder retirarles la cáscara, y también las pasas para reblandecerlas. Coloque todos los ingredientes en la licuadora y licúelos perfectamente. Debe tomarse de preferencia en el desayuno o durante la mañana.


h) TÓNICO DE VIDA.- Ingredientes: 5 dientes de ajo, 1/4 de cebolla (de preferencia morada), 1/4 de betabel (sin cáscara), el jugo de 5 limones, 1 cucharada de miel, 3 ramas de perejil. Procedimiento: Licúe todos los ingredientes muy bien, tómelo sin colar, muy despacio, a cucharadas, ensalivándolo perfectamente. Prepare diario sólo lo que se va a tomar. En caso de padecer gastritis o colitis cambie el jugo de limón por té de manzanilla o cuachalalate.


i) NIÑOS CON PROBLEMA EN SU CONDUCTA.- Antes del desayuno, déles a tomar un jugo de verduras. Una combinación muy recomendable es jugo de zanahoria, apio, betabel o bien un jugo de frutas de la estación.


Existe tal variedad de combinaciones, algunas de ellas personales, que resultaría imposible su exposición en este artículo; por ello sólo me queda recordarles que lo más importantes es cuidar nuestro cuerpo sabiendo amarlo.


Les daré algunos tips para que se ayuden. Existen frutas que por sus componentes nos resultan extraordinarios para depurar y desintoxicar el cuerpo, como son los jugos naturales de uva, manzana, zanahoria, naranja, en temporada el mango, la zarzamora y el durazno; la duración de la desintoxicación va de 5 a 12 días, claro que con una alimentación de poco residuo y natural. Una combinación que resulta excelente para los triglicéridos y colesterol es la toronja con apio, perejil y sávila; un remineralizante y vitamínico es el jugo de naranja con levadura de cerveza y apio; un fortificante es el jugo de zanahoria, apio, betabel, perejil, berros, cebolla morada y ajo; para la limpieza del organismo conviene combinar piña, apio y acelgas; otro restaurador y depurante son las uvas, la zarzamora, las espinacas o los berros.

KAMBALAYA

Es una palabra swahili (un idioma que se habla en Tanzania, Ruanda, Uganda y Kenia) y que significa lo siguiente:

"Hice un pacto pacífico con el tiempo,...
ni él me persigue,...
ni yo huyo de él,...
pero algún día nos encontraremos".

Realmente Kambalaya es un sentimiento, una forma de pensar o un estado de ánimo en el que se acepta una situación de forma pacífica ya que no merece la pena revelarse por algo que en algún momento de la vida dará sus frutos.

Sería como aceptar el presente porque en el futuro se verá el resulado final.

KAMBALAYA !!!

Un "Padre Nuestro" Diferente


Un "Padre Nuestro" Diferente

Les invito revisar, leer y meditar sobre esta versión del "Padre Nuestro" que deja mucho qué pensar y recapacitar.
Bendiciones a todos.



Hombre:     Padre Nuestro que estás en los cielos…

Dios:   Sí. Aquí estoy…

Hombre:     Por favor... no me interrumpas, ¡estoy orando!

Dios:   ¡Pero tú me llamaste!…

Hombre:     ¿Te llamé? No llamé a nadie. Estoy orando... Padre Nuestro que estás en los cielos...

Dios:   ¡Ah! Eres tú nuevamente…

Hombre:     ¿Cómo?

Dios:   ¡Me llamaste! Dijiste: "Padre Nuestro que estás en los cielos." Estoy aquí.   ¿En qué te puedo ayudar?

Hombre:     Pero no quise decir eso. Estoy orando. Oro el Padre Nuestro todos los días, me siento bien orando así. Es como cumplir con un deber. Y no me siento bien hasta cumplirlo.

Dios:   ¿Pero cómo puedes decir "Padre Nuestro", sin pensar que todos son tus hermanos? Aquí estoy. ¿Qué me vas a pedir? No creas que porque dices, “que estás en los cielos”, estoy lejos de ti. Eso indica mi manera de ser como Dios, mi santidad, mi majestad, mi inaccesibilidad, pero estoy muy cerca de ti y te quiero mucho; te estoy escuchando siempre. Dime, ¿qué me vas a pedir?, ¿qué traes en mente? Dime.

Hombre:     Es que realmente, no había pensado en eso…

Dios:   Pero… Prosigue tu oración.

Hombre:     Santificado sea Tu nombre...

Dios:   ¡Espera ahí! ¿Qué quieres decir con eso?

Hombre:     Pues quiere decir......., quiere decir, ¡yo que sé lo que quiere decir! ¿Por qué tengo que saberlo? Es parte de la oración. Bueno...... dime tú lo que significa.

Dios:   Santificado significa Glorioso, Santo, Maravilloso, Adorado, Digno de recibir respeto.

Hombre:     Ah, eso sí tiene sentido. Nunca había pensado acerca de la palabra santificado antes. "Venga a nosotros Tu reino, hágase Tu voluntad, así en la tierra como en el cielo...”

Dios:   ¿Estás hablando en serio?

Hombre:     ¡Claro! ¿Por qué no?

Dios:   ¿Y qué haces tú para que eso suceda?

Hombre:     ¿Que qué voy a hacer?. Nada, supongo. Sólo pensaba que sería estupendo si Tú pudieras controlar todo aquí abajo como controlas todo allí arriba.

Dios:   ¿Tengo control sobre ti? …

Hombre:     Bueno... ¡yo voy a la Iglesia!

Dios:     Eso no es lo que te pregunté. ¿Qué pasa con esos malos deseos que tienes? ¿Y tu mal genio? Y además, mira cómo inviertes tu tiempo y tu dinero: siempre sobre ti mismo. Y... ¡hay que ver la clase de libros que lees y la programación de Televisión que miras!

Hombre:     Oye, déjame en paz, ¿quieres? Soy tan bueno como el resto de aquellos hipócritas que se reúnen en la iglesia.

Dios: Está bien hijo. Yo creía que estabas orando para que mi voluntad fuese hecha. Porque si esto ha de suceder, tiene que comenzar con aquellos que oran por ello. Tú, por ejemplo.

Hombre: Bueno..... Reconozco que sí tengo unos problemas. Ahora que me lo dices, probablemente podría nombrar algunos otros.

Dios: Yo también.

Hombre: No he pensado sobre ello mucho últimamente, pero de veras me gustaría acabar con alguna de esas cosas. Quisiera ser mejor, ser realmente libre. Nunca acepto tu voluntad, pues reclamo de todo: Si mandas lluvia, pido sol.. si mandas sol, me quejo del calor, si mandas frío, continúo reclamando, pido salud, pero no cuido de ella …

Dios: ¡Estupendo! Ahora ya vamos progresando. Vamos a trabajar juntos tu y yo. Vamos a tener victorias verdaderas. Me está gustando mucho tu nueva actitud.

Hombre: Mira Señor, yo tengo que terminar. Esto me está llevando más tiempo de lo normal. “Danos hoy nuestro pan cotidiano...”

Dios: ¡Detente! Tienes que eliminar tanto pan y dejar de abusar de la comida, para cuidar más tu cuerpo. Yo deseo tu salud. ¿Me estás pidiendo sólo pan material? No sólo de pan vive el Hombre sino también de mi Palabra. Cuando Me pidas el pan, acuérdate de aquellos que no tienen pan.

Hombre: ¡Un momento por favor! ¿Qué clase de día es éste, el de “critícame hoy”? Aquí estoy, cumpliendo mis deberes contigo, y de repente irrumpes en todo y me recuerdas mis problemas.

Dios: Orar es peligroso, ¿no sabes?. Podrías terminar siendo una persona transformada, esto es lo que estoy tratando de decirte. Me llamaste y aquí estoy, sigue orando, tengo mucho interés en la próxima parte de tu oración... (Silencio)… ¿No vas a seguir?

Hombre: Tengo miedo.

Dios: ¿Miedo? ¿De qué?

Hombre: Porque se lo que vas a decirme.

Dios: A ver, inténtalo.

Hombre:     “Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestro deudores....”

Dios:   ¿Qué pasa con Eduardo entonces?

Hombre:     ¿Ves? ¡Sabía que dirías eso! ¡Sabía que me hablarías de él! Mira Señor, ha dicho mentiras acerca de mí, me ha robado dinero y no me paga la deuda que me debe. ¡Le voy a pagar con la misma moneda!

Dios: Pero... ¿tu oración? ¿Qué pasa con tu oración?

Hombre: No lo dije en serio.

Dios: Por lo menos eres sincero. Pero no debe ser nada agradable ir llevando por todas partes esa carga de amargura en tu interior, ¿verdad?

Hombre: No. Pero me sentiré mejor cuando me las pague todas. ¡Vaya planes que tengo para Eduardo! Terminará deseando no haberme conocido.

Dios: No te sentirás nada mejor, sino peor. La venganza nunca es dulce. Piensa cuán amargado estás ahora. Pero yo puedo cambiar todo eso.

Hombre: ¿Tú puedes? ¿Cómo?

Dios: Perdona a Eduardo. Entonces te perdonaré yo a ti. Puede que pierdas el dinero, pero tu corazón habrá encontrado la paz.

Hombre: Pero Señor, yo no puedo perdonar a Eduardo.

Dios: Entonces no puedo perdonarte yo a ti tampoco.

Hombre: Bueno.....tienes razón. Siempre tienes razón. Y aunque quisiera vengarme de Eduardo, prefiero estar bien contigo. Bien..., bien....., pues le perdono. Ayúdale a encontrar el camino verdadero en la vida Señor. Ahora que lo pienso debe encontrarse bastante angustiado porque cualquiera que vaya por la vida haciendo las cosas que él hace a otros tiene que estar muy confuso en su interior. De alguna manera, Señor, enséñale el camino verdadero.

Dios: ¿Ves? ¡Maravilloso! ¿Cómo te sientes ahora?

Hombre: Pues.......mejor; mucho mejor, es decir... ¡tremendo! ¿Sabes?, creo que no tendré que ir a la cama esta noche con las tensiones de siempre. Quizá no estaré tan cansado desde ahora en adelante porque no podía descansar antes.

Dios: No has terminado tu oración. Sigue.

Hombre: Bueno, ok. “Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal”.

Dios: ¡Muy bien! Haré eso exactamente. Pero tú ten cuidado de no meterte en ningún lugar donde se te pueda tentar.

Hombre: ¿Qué quieres decir con eso?

Dios: Cambia alguna de tus amistades; algunos de tus mal llamados amigos, te están enredando, y si sigues con ellos te llevarán a hacer cosas malas. No te dejes engatusar. Dicen que se divierten, pero para ti sería la ruina. No me uses a mí como una puerta de escape.

Hombre: No te entiendo.

Dios: Si que me entiendes, lo has hecho muchas veces; te dejas atrapar en una situación y luego vienes corriendo a mí: "Señor, ayúdame a salir de esta y te prometo que no lo haré jamás. ¿Te acuerdas de algunas de esas "transacciones" que querías hacer conmigo?

Hombre: Sí, Señor, y estoy avergonzado.

Dios: ¿De cuál de esas cosas te estás acordando?

Hombre: De cuando la vecina me vio salir de la cantina; yo había dicho a mi madre que me iba a la tienda, me acuerdo de haberte dicho: "Oh Dios, no dejes que ella diga a mi madre donde he estado; prometo estar en el culto cada sábado".

Dios: Bueno, ella no dijo nada a tu madre, pero no cumpliste tu promesa.

Hombre: Lo siento Señor, de veras lo siento. Hasta ahora yo creía que sólo era suficiente decir mis oraciones y que entonces yo podría hacer lo que quisiera. No esperaba que me contestaras de ese modo.

Dios: Termina tu oración.

Hombre: Porque tuyo es el Reino y el poder y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

Dios: ¿Sabes lo que me glorifica a mí? ¿Lo que me haría realmente feliz?

Dios: Pues sí, lo has hecho. Lo que realmente me glorifica, es que personas como tú me amen y me sigan de verdad, me adoren en espíritu y en verdad. Y veo que es eso lo que está pasando entre nosotros. Ahora que algunos de aquellos viejos pecados han sido puestos al descubierto y quitados de en medio..... ¡Vaya, nadie sabe cuánto podríamos hacer juntos tu y yo!

Hombre: Señor, vamos a ver lo que puedes hacer por mí, esta vez si voy a obedecer tu Palabra. Gracias por habernos dejado este modelo de oración, y por recordarme que es mucho más que una simple repetición, a la que tengo que prestar atención, pues lo que dice, ha de ser meditado y obedecido.



Si te gustó, no olvides COMPARTIR

GRACIAS, Bendiciones

⚜️ Recomendaciones ⚜️