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Los enormes túneles subterráneos de 12.000 años de antigüedad que se extienden por Europa.


Hace más de 12.000 años, la gente antigua de Europa comenzó a construir unos túneles subterráneos masivos a través de todo el continente. Nadie sabe por qué o cómo se hicieron dichos pasadizos, pero se encuentran entre las características más increíbles atribuidas al hombre de hace miles de años. De hecho, hace más de 10.000 años, las civilizaciones antiguas fueron capaces de erigir algunas de la estructuras más fascinantes conocidas por el hombre. Una prueba fehaciente de ello es Göbekli Tepe.

Los arqueólogos han descubierto en la Alemania moderna miles de túneles subterráneos que datan de la Edad de Piedra. Estos conductos se extendieron por toda Europa, desde Escocia hasta Turquía, dejando a los investigadores desconcertados sobre su función original. ¿Cuál fue el propósito de estos enigmáticos túneles? ¿Se usaron como tumbas? ¿Fueron cámaras gigantes empleadas en rituales religiosos? ¿Eran escondites destinados a ofrecer protección contra depredadores? ¿O simplemente para un cataclismo global?
A lo largo del continente europeo, los arqueólogos han comenzado a explorar los numerosos túneles. Muchos expertos, entre ellos el alemán Dr. Heinrich Kush, creen que estos pasajes megalíticos fueron utilizados como carreteras modernas, permitiendo la transición de personas y conectándose a lugares distantes de toda Europa. El el libro "Secretos de la puerta subterránea a un mundo antiguo" (En alemán: Tore zur Unterwelt), el Dr. Kush afirma que la evidencia de los túneles subterráneos se encontró bajo docenas de asentamientos neolíticos repartidos por toda Europa.
Estas enormes galerías son llamadas a menudo como autopistas antiguas. Curiosamente, muchos de estos grandes túneles todavía existen en toda Europa, y los investigadores están empezando a localizarlos y a descubrirlos para saber más de ellos. El Dr. Kush afirma que “a través de Europa, había miles de estos túneles, desde el norte de Escocia hasta el Mediterráneo. Se intercalan con rincones y en algunos lugares son más grandes, y hay asientos, cámaras, almacenamiento y habitaciones. No todos se unen pero, juntos, es una enorme e increíble red subterránea. 
En su libro, el doctor Henry Kush, profesor de la Universidad Karl-Franzen de Graz, junto con su esposa Ingrid, analiza la intrincada red de pasadizos de la región de Estiria, en Austria, cuyo objetivo sigue siendo un profundo misterio. Hasta el momento, no hay explicaciones sobre la función de los túneles que satisfagan a los investigadores. Sin embargo, existen pruebas de radiocarbono realizadas sobre materiales orgánicos encontrados en los túneles que datan de miles de años.
Muchas de las denominadas cámaras están conectadas a lugares de interés o antiguos asentamientos. Las entradas a las grutas se encuentran a veces cerca de viejas casas de granja, iglesias antiguas, cementerios, o en medio de los bosques. Estos túneles fueron construidos por personas que sabían exactamente lo que estaban haciendo. Los constructores eran extremadamente conocedores y crearon túneles de manera que estas gigantescas carreteras subterráneas pudieran sobrevivir decenas de miles de años.
De hecho, los constructores antiguos crearon un método de elaboración en zig-zag que permitía a los túneles soportar un peso excesivo. Otros pasadizos similares a los encontrados en Austria y Alemania han sido descubiertos por toda Europa, concretamente, en España, Hungría, Turquía, Inglaterra e incluso Bosnia. Sin embargo, nadie ha sido capaz de explicar cómo o por qué fueron construidos. Los expertos creen firmemente que la extensa red de túneles fue una forma ideada para protegerse de los peligros del mundo exterior.
Otros expertos en la materia creen que los túneles fueron utilizados como carreteras modernas, permitiendo a la gente moverse libremente por todo el continente en tiempos de guerra o epidemias. Sin embargo, hay algunos investigadores que creen que la red de pasadizos hallada en Europa es solo un pequeño descubrimiento que, con el tiempo, conducirá hacia un vasto mundo subterráneo a la espera de ser descubierto. No obstante, es sorprendente comprender que la gente pudiera crear estos túneles hace decenas de miles de años. 
Mientras que los arqueólogos de la corriente principal promueven firmemente la creencia de que hace 10.000 años, el hombre antiguo era extremadamente primitivo, algunos descubrimientos como el santuario Göbekli Tepe, que se estima en 12.000 años, las pirámides de Giza y Stonehenge, demuestran que nuestros antepasados poseían técnicas extremadamente avanzadas, tecnologías y medios que les permitieron erigir algunas de las estructuras más importantes e increíbles que existen alrededor del mundo.
El descubrimiento de los túneles indica claramente que el hombre de la antigüedad no pasó sus días cazando animales y recolectando frutos exclusivamente, sino que se dedicó a trabajos de ingeniería que requerían enormes recursos intelectuales y diseño. Sin embargo, estos pasadizos no solo son exclusivos de Europa. De hecho, existen numerosas culturas antiguas del mundo que mencionan la existencia de túneles similares que "conducen al inframundo". Según los indios Macuxi del Amazonas, existe una vasta red de grutas que conecta nuestro mundo con unas misteriosas cámaras ubicadas bajo la superficie.
Los indígenas Macuxi son indígenas y viven en el Amazonas, en países como Brasil, Guyana y Venezuela. Según sus leyendas, son los descendientes de los hijos del Sol, el creador del Fuego y la enfermedad y los protectores de la “Tierra Interior”. Hasta el año 1907, los Macuxies entrarían en alguna especie de caverna, y viajaban de 13 a 15 días hasta llegar al interior. Supuestamente es ahí, “al otro lado del mundo, en la Tierra interior”, donde viven los Gigantes, criaturas que tienen alrededor de 3 o 4 metros de altura. 


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El Juicio a uno mismo. Nuestras excusas para no vivir.

El Juicio a uno mismo. Nuestras excusas para no vivir.


¿Te juzgas a ti mismo? No eres el único.

Aunque ya estoy acostumbrado, lo que más me ha sorprendido durante los más de 10 años que llevo trabajando (tanto a nivel individual como con grupos), es lo arraigado que el juicio a uno mismo se encuentra en nosotros, los seres humanos. He trabajado con personas que disfrutaban del mayor éxito imaginable, que tenían una vida ideal, con las situaciones y circunstancias que otros soñarían. No obstante, las cuestiones del pasado que debíamos elaborar juntos, porque continuaban repitiéndose y creándoles dificultades sin motivo alguno, eran el juicio y la duda respecto a sí mismos.

Uno de los problemas con el auto-juicio es que nos aparta de la vida. Cuando comienzo a juzgarme mí mismo y decido que no puedo hacer algo, me digo algo así: “No, no puedo, no puedo hacer esto ni tomar este camino; es mejor que vaya por este otro…”. Sin embargo, si a pesar de las dudas decido continuar adelante y vivir esa experiencia, tendré mucha más fuerza vital, mayor crecimiento y más apertura. De manera que, lo que he aprendido acerca del juicio a uno mismo, es que tomar conciencia de él debe ser una de las prácticas más profundas para cada uno de nosotros. Y que, cuanto más conscientes somos acerca del momento en que aparece en nuestra mente y en nuestras acciones, antes podemos comenzar a trabajar con él y abrirnos a la vida en mayor medida.



El juicio a uno mismo y el rechazo.

Muchos creen que el juicio a uno mismo tiene su origen únicamente en el pasado. Por ejemplo: si tu madre criticó tus trabajos de arte, se supone que, incluso aunque hoy en día seas el pintor más célebre del mundo, o de tu ciudad, permanecerá en tí la semilla de la duda. Debido a que querías el amor y el reconocimiento de tu madre, su juicio aún te estaría afectando mientras sigues reproduciendo ese antiguo guión. Esto es válido para todos nosotros. Aunque, si profundizamos, debemos reconocer que vivimos en una sociedad que juzga y critica enormemente. Vivimos en una sociedad que nos obliga a compararnos unos con otros, a a juzgarnos entre nosotros. Es cierto que en este momento de nuestra evolución estamos rompiendo con ese círculo vicioso, pero si observamos este fenómeno más de cerca, descubriremos que se basa en un miedo primal muy básico.

Cuando en la antigüedad vivíamos en tribus, era vital para nosotros ser aceptados dentro de nuestro grupo tribal. La consecuencia de ser rechazado o apartado de la tribu podía ser la muerte. Podíamos morir solos. De manera que, aún conservamos un miedo innato al rechazo, a ser criticados y juzgados por otros y a que nos alejen de ellos. Uno de los aspectos que debemos superar cuando trabajamos el juicio a nosotros mismos es: si alguien te rechaza, permíteselo. Permite que no acepten algo que has dicho y ve en busca de las personas que sí estarán abiertas para lo que tienes que decir. Porque eso se convertirá en un acto de curación para tí. Al dejar ir esa atadura que quizá de niños no podíamos soltar hacia nuestros padres, porque dependíamos de ellos y entonces eran nuestro principal foco de atención, ahora, ya adultos, podemos liberarnos de esas antiguas energías, quizá en la figura de un amigo o de un grupo.



Juzgarse a uno mismo por el auto-juicio en sí.

Este juicio se da continuamente entre las personas espirituales o que buscan el autoconocimiento y el aprendizaje. Siempre hay un: “¡Oh, Dios mío! ¡Otra vez estoy haciendo lo mismo! ¡No puedo creerlo! ¡Puedo hacerlo mejor! “

Cada vez que estoy haciendo esto, no lo estoy haciendo mejor. En vez de eso, puedo tomar conciencia de mi auto-juicio y decir: “Ah, muy bien. Me doy cuenta de que me estoy juzgando. Así que pondré mi intención en soltar y dejar ir este juicio, no importa cuánto me lleve. Pongo mi intención en abrirme más allá del juicio mí mismo.”



Aceptación, consciencia y acción.

El primer paso para conseguir acabar con nuestro auto-juicio es aceptar que existe. No dejes que dé vueltas a tu alrededor como un mal olor o como una sombra de la que avergonzarte. Todo el mundo tiene algo con lo que está lidiando en su interior, y la mayoría de las personas tienen alguna clase de juicio a sí mismas.

Puedes escribir en tu computador o sobre el papel cuál es el mayor juicio que te haces a tí mismo. A continuación, escribe: ¿Qué me impide hacer este juicio en mi vida?. Y para terminar: ¿Cómo me hace sentir este juicio?.

Por ejemplo, en esa lista el mayor juicio podría ser: “Tengo sobrepeso. Lo que me impide hacer es: asistir a cursos de danza, tener citas, sentirme a gusto con la ropa que llevo. Mis sentimientos acerca de él son: profunda vergüenza, la sensación de no ser lo bastante bueno, tristeza, aislamiento…”.



El truco aquí es hacer dos cosas:

1.-Permite que esas emociones entren en tu cuerpo. Sé que eso es lo último que desearías hacer, pero si no dejas que esas emociones salgan a la superficie para ser liberadas, permanecerán a tu alrededor constantemente y continuarán minando tu vida, a menos que hagas algo para impedirlo.

2.-En un espacio tranquilo, coloca las manos en tu vientre y permítete sentir esa vergüenza, permítete sentir esa tristeza. Tal vez tengas miedo de que esas emociones puedan consumirte y ahogarte, pero no te preocupes. Cuanto más permitas que las emociones se asienten en el cuerpo, antes comenzarán a liberarse. Cuando consigas sentirlas intensamente, puedes hacer algún tipo de movimiento, o incluso poner música y bailar por la casa.

El siguiente paso consiste en llevarte a ti mismo a esa clase de danza a la que temías asistir. Sé que muchos sentirán un muro de miedo ante la sola idea de hacerlo. Sin embargo, confía en mí: si vas a esa clase y ya sabes que, una vez allí, van a aparecer pensamientos y ya sabes que vas a sentirte incómodo, eso te dará un inmenso poder , y también la fuerza para atravesar la experiencia. Y, paradójicamente, una vez que hayas acudido a una, dos, tres clases de danza, la misma energía que echabas hacia atrás y encogías dentro de tu cuerpo, empezará a emerger hacia fuera y hacia arriba del cuerpo como energía de vida. ¿Sabes? Nuestro cuerpo sabe reconfigurarse muy bien cuando la mente deja de estar al mando y no dejamos que nos impida seguir adelante.

De manera que invito a todos a que vivan con el mínimo auto-juicio con que consigan hacerlo y a que sean pacientes consigo mismos hasta que puedan lograrlo. 
Dí: “Dejo ir los juicios a mí mismo. Estoy aquí para vivir. Estoy abierto a ello."



– Escribe:

¿Dónde me estoy juzgando a mí mismo/misma?

¿Qué me impide hacer en mi vida?

¿Cómo me haces sentir este juicio?




– Transformación mediante la acción:

1. Siéntate con las manos en el vientre.

2. Permite que todas las emociones asociadas con el juicio emerjan y estate muy presente en ellas.

3. Di: “Permito que estas emociones salgan y sean liberadas”.

4. Muévete o baila para ayudar a liberar las emociones más intensas.

5. Si un auto-juicio te impide pasar a la acción, experimenta y ¡PASA A LA ACCIÓN de todos modos!



“Libero la mentira que es mi propio auto-juicio. Me devuelvo a mí mismo a la vida”.


Disfruta del viaje.


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GRACIAS, Bendiciones

LAS RODILLAS y sus mensajes


Las rodillas son la segunda articulación de las piernas. Cargan el peso del cuerpo cuando estamos de pie y se necesitan para caminar, para subir y bajar escalones, para sentarse, para descender, etc.

Las rodillas se relacionan con el orgullo, el sometimiento, la modestia y la humildad. Representan nuestra capacidad de ceder, de soltar, en nuestra relación con los otros. No querer doblegar las rodillas indica una actitud orgullosa e inflexible. Caer de rodillas es una llamada a la humildad, a que abandonemos la arrogancia o el orgullo respecto a alguna situación que estemos viviendo.

En astrología se dice que el signo de capricornio controla la articulación de la rodilla y el regente de este signo es Saturno. Tal vez por ese motivo se dice que las personas muy “saturninas” (es decir rígidas) suelen acabar con problemas de rodillas

En el maestro y las magas, Alejandro Jodorowsky explica que cada una de nuestras edades vive en nosotros. Si los huesos son seres, las articulaciones son puentes por donde hemos de atravesar el tiempo. Dice respecto a las rodillas:

“Asalta esa fortaleza al parecer inexpugnable que son tus rodillas. Por delante presentan una coraza al mundo, pero detrás, en la intimidad, te ofrecen la sensualidad del adolescente.

Las rodillas conquistan el mundo, te permiten ocupar como un rey tu territorio, son los caballos feroces de tu carro. Pero si no sigues subiendo, madurando, ahí te quedarás, encerrado en tu castillo”

Las lesiones de menisco, constituido por cartílago que hacen posible la articulación y rotación de la rodilla, se producen a causa del sobreesfuerzo. Puede que con una excesiva actividad exterior, huyamos desmesuradamente de solucionar algún conflicto interior. Tras la operación de menisco, los afectados deben restringir el movimiento. A este proceso, sería conveniente que le siguiera una toma de conciencia de cuales son nuestros límites y de que manera los estamos trascendiendo, al tiempo que nos deberíamos preguntar de qué asunto íntimo estamos “queriendo escapar”.

Los dolores en las rodillas son aliados que nos pueden ayudar a reflexionar sobre nuestra relación con la jerarquía: la dominación y el sometimiento con lo que nos rodea; sobre nuestra excesiva rigidez; e incluso nos puede invitar a dar un repaso autobiográfico de nuestra salida del mundo adolescente, por si algo que allí no se terminó de elaborar, sigue llamando nuestra atención a través de alarmas en la zona corporal que representa a esa edad, las rodillas. Si no dedicamos tiempo y energía a solucionar los problemas del “submundo” referidos a lo anterior, todo ese tiempo y energía se concentra en una hiperactividad fuera de nosotros, demasiado orgullosos e inflexibles para admitir que debemos transformarnos, y en esta huída desmesurada, se rompen los límites de nuestra capacidad física, dando problemas en los meniscos.

En lugar de vivir estos problemas de salud como algo negativo y sin sentido, sería mejor escucharlos como si de maestros se trataran. Seguro que traen un mensaje sanador para nosotros.

La Revolución desde el Individuo: Ser sin esperar nada a cambio

DILUCIDACIONES SENSIBLES EN TORNO A LA AUTONOMÍA DEL SER FRENTE A LA CONSTRUCCIÓN DE EXPECTATIVAS.


Para que pueda surgir lo posible, es preciso intentar una y otra vez lo imposible. - Herman Hesse

Vivimos —generalmente— a la expectativa del mañana, del otro, de nosotros mismos, de lo que viene, de lo que queremos que sea… Vamos moldeando lo que Somos según se cumplen nuestras proyecciones más intimas. Entre tanto configurar, manipular y esperar, nos olvidamos de observar y asimilar lo que Es y lo que Somos. Dejamos de Ser para proyectar.

 Expectativa: Del latín exspectātum, mirado, visto

Esperanza de realizar o conseguir algo.

Esperanza basada en el pasado, en la experiencia ya vivida. Exquisito amalgama de todo lo que hemos sido, conocido, resentido y deseado que nos empuja a construir castillos en el aire. Esperanza que roza peligrosamente con la creencia, en tanto que suele encarcelarnos. Robert Anton Wilson nos recuerda constantemente en sus libros que en el momento en que escogemos creer algo por sobre lo otro, estamos descartando en vez de incluir, reducimos las posibilidades en vez de multiplicarlas al infinito en un mundo donde todo es posible.

Cada vez que generamos una expectativa estamos apostando todo lo que es por todo lo que podría ser. Estamos colocando una apuesta, sobre otra apuesta: toda expectativa está anclada en la percepción y “toda percepción es una apuesta” (Edmund Husserl, filósofo alemán fundador de la fenomenología trascendental). Entre fantasías y desafíos se nos escapa el Ahora y frecuentemente nace la desilusión –hacia nosotros, el otro, lo que es y lo que no es.

Bienaventurado el que nada espera, porque nunca sufrirá desengaños. - Alexander Pope

La decepción pesa. Así suele nacer el drama. Caprichosos por excelencia, pasamos de ser actores a ser simples circuitos reaccionando a impulsos eléctricos similares a los que te da el “señor de los toques” en las cantinas mexicanas. Así creamos escenarios inverosímiles dignos de cualquier telenovela, que luego desconocemos estupefactos. Nos pesa encarnar aquello que no proyectamos y entonces nuevamente generamos expectativas de lo que debería de ser y/o suceder.

Así nacen los círculos viciosos.

Cualquier situación servirá para reflejarnos el estado actual de nuestro Ser —como si fueran servicios en los cuales el mecánico te indica lo que hace falta hacer y tú decides si hacer caso omiso o arreglarlo. La vida tiene esa exquisita manía de enfrentarnos con aquello que no queremos reconocer en nosotros. Podríamos llegar a pensar que todo Sucede para revelar(nos) aquello que pretendemos desconocer en el otro que no es otro.

Un hombre no mide su altura en los momentos de confort, sino en los de cambio y controversia. - Martin Luther King

La adversidad desenmascara. Aquello que niegas es precisamente a lo que le huyes, siempre servirá para derrotarte al final. Cuando uno no se sabe y reconoce tal cual Es en el Ahora, uno sólo puede ocupar el rol de víctima o victimario. Dice un proverbio africano: “Cuando no hay un enemigo interior, los enemigos exteriores no pueden hacerte daño.” No hay afuera y adentro, todo como reflejo de tu esencia más intima que a su vez es una de las tantas manifestaciones del Uno. No hay bien o mal: todo como matiz del Uno. No hay nada que esperar, todo Es. El corazón siente, la mente juzga, la energía fluye.

Además, todo sucede simultáneamente, porque el tiempo no existe. Sólo percibes un porcentaje mínimo de las infinitas posibilidades, y tu percepción está directamente ligada con la frecuencia que emites. La vida como un libro de la serie “Escoge tu propia aventura” donde al final de cada capítulo, según la observación y el análisis que hiciste de los hechos, decides el paso a seguir. De tu capacidad de observación y determinación dependerá el resultado; de la frecuencia en la que resuenas dependerán las opciones que percibes.

La determinación no es un pensamiento, ni un objeto, ni un deseo.

Es lo que te hace invulnerable.

La determinación es lo que empuja al chamán a través de una pared.

Lo hace volar por el espacio hacia el infinito. - Carlos Castaneda

La clave está en Ser, plenamente consciente de lo que Es.

Expresar(te) en todo momento.

No imaginar el futuro, ni soñar con en el pasado. Evitar que la mente divague y concentrarnos en el momento presente. Expresa lo que Eres y siente(te) sin miedo a lo que pueda Ser, y sobre todo sin esperar nada a cambio. No importa cómo el otro o el mundo reaccione a lo que Eres, la clave está en ser sólo por el gusto de Ser en ese preciso momento, dejarse guiar por la sincronía entonada a la determinación, que a su vez se alinea con el corazón. 

La felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía. - Gandhi

Las personas Intuitivas

Diez cosas que las personas intuitivas hacen:

1. Escuchan a su voz interna
El elemento principal que distingue a alguien intuitivo de alguien que no lo es que se detienen a escuchar, en lugar de ignorar, la guía de sus intuiciones y sentimientos físicos.

2. Se toman tiempo para estar solos
Si quieres ponerte en contacto con tu intuición, deja el teléfono, la computadora, la televisión y siéntate en casa a estar solo por un rato. Aquí puedes tomar las mejores decisiones basado en cómo te sientes al respecto.

3. Crean
Las personas creativas son altamente intuitivas. Y al igual que puedes aumentar tu creatividad mediante la práctica, puedes impulsar su intuición. De hecho, practicar una puede ayudar a construir a la otra.

4. Meditan
Las distintas prácticas de meditación pueden ser una excelente manera de destapar tu intuición. Puedes alinearte con ella y al final tomar una decisión de la que estés absolutamente seguro. El autoconocimiento que llega por medio de la meditación y poner atención a nuestra experiencia presente sin hacer un juicio de valor nos ayudan a entender mejor nuestras personalidades y por lo tanto a actuar acorde con ellas.

5. Observan todo
Lo primero que debes hacer es darte cuenta; lleva un diario y date cuenta cuándo suceden cosas extrañas. Ganarás un sentido agudo de cada cuánto ocurren coincidencias, conexiones sorprendentes o intuiciones precisas en tu vida diaria.

6. Escuchan a su cuerpo
Si alguna vez te han dado náuseas o dolor de panza cuando sabías que algo estaba mal pero no sabías exactamente qué, puedes entender que la intuición puede causar sensaciones físicas en el cuerpo. Pon atención a ese “segundo cerebro”.

7. Conectan profundamente con otros
La empatía es uno de los grandes compañeros de la intuición. Dedicar tiempo a observar y escuchar a otros cara a cara puede ayudar a impulsar tus poderes de empatía.

8. Prestan atención a sus sueños
Tomar tiempo para pensar en tus sueños es una manera de comunicarte con tus procesos inconscientes. Ambos, los sueños y la intuición nacen del inconsciente, así que puedes comenzar a destapar esta parte de tu mente al prestar atención a tus sueños. Los sueños guardan bastante información sobre cómo vivir tu vida.

9. Disfrutan de bastante tiempo de relajación
Pocas cosas arruinan más la intuición que el trabajo constante, hacer varias cosas a la vez, estar conectado a dispositivos digitales y estar estresado y fatigado. De acuerdo a Gregoire, siempre tenemos un sentido intuitivo acerca de la gente en nuestras vidas –a un nivel profundo, sabemos diferenciar a los buenos de los pretensiosos o falsos—pero no siempre estamos suficientemente despiertos para reconocer la diferencia. El problema es que estamos demasiado ocupados.

10. Dejan ir las emociones negativas
Las emociones fuertes, particularmente las de enojo o frustración, nublan la intuición. Muchos de nosotros hemos sentido que algunas veces “no somos nosotros mismos” cuando estamos arrobados por alguna emoción, y ello puede ser porque estamos desconectados de nuestra intuición. Para dejar ir emociones de este tipo lo mejor es meditar o crear.

MISTERIOS DE LA HUMANIDAD - ATLÀNTIDA, EL CONTINENTE PERDIDO, Parte II

EL MUNDO PERDIDO: 
DESDE EL RELATO DE PLATÓN HASTA NUESTROS DÍAS




En la Antigüedad

Se conservan algunos párrafos de escritores antiguos que aluden a los escritos de Platón sobre la Atlántida. Estrabón, en el siglo I a. C., parece compartir la opinión de Posidonio (c. 135-51 a. C.) acerca de que el relato de Platón no era una ficción.24 Un siglo más tarde, Plinio el Viejo nos señala en su Historia Natural que, de dar crédito a Platón, deberíamos asumir que el océano Atlántico se llevó en el pasado extensas tierras. Por su parte, Plutarco, en el siglo II, nos informa de los nombres de los sacerdotes egipcios que habrían relatado a Solón la historia de la Atlántida: Sonkhis de Sais y Psenophis de Heliópolis. Finalmente, en el siglo V, comentando el Timeo, Proclo refiere que Crantor (aprox. 340-290 a. C.), filósofo de la Academia platónica, viajó a Egipto y pudo ver las estelas en que se hallaba escrito el relato que escuchó Solón. Otros autores antiguos y bizantinos como Teopompo, Plinio, Diodoro Sículo, Claudio Eliano y Eustacio, entre otros, también hablan sobre la Atlántida, o los atlantes, o sobre una ignota civilización atlántica.

En el Renacimiento

Si bien conocida, durante la Edad Media la historia de la Atlántida no llamó mayormente la atención. En el Renacimiento, la leyenda fue recuperada por los humanistas, quienes la asumirán unas veces como vestigio de una sabiduría geográfica olvidada y otras, como símbolo de un porvenir utópico. El escritor mexicano Alfonso Reyes Ochoa afirma que la Atlántida, así resucitada por los humanistas, trabajó por el descubrimiento de América. Francisco López de Gómara en su Historia General de las Indias, de 1552, afirma que Colón pudo haber estado influido por la leyenda atlántida y ve en voz náhuatl atl (agua) un indicio de vínculo entre aztecas y atlantes.34 Durante los siglos XVI y XVII, varias islas (Azores, Canarias, Antillas, etc.) figuraron en los mapas como restos del continente perdido. En 1626, el filósofo inglés Francis Bacon pública La Nueva Atlántida (The New Atlantis), utopía en pro de un mundo basado en los principios de la razón y el progreso científico y técnico. En España, en 1673, el cronista José Pellicer de Ossau identifica la Atlántida con la península Ibérica, asociando a los atlantes con los misteriosos tartesios.
Mapa del imperio atlante. De Atlantis: The Antediluvian World, de Ignatius Donnelly, 1882.
Obra de Ignatius Donnelly

No será hasta la segunda mitad del siglo XIX, que la historia de la Atlántida adquiera la fascinación que provoca hasta hoy en día. En 1869, Julio Verne escribe Veinte mil leguas de viaje submarino, novela que en su capítulo IX describe un alucinante encuentro de los protagonistas con los restos de una sumergida Atlántida. Tiempo después, en 1883, Ignatius Donnelly, congresista norteamericano, pública Atlántida: El Mundo Antediluviano (Atlantis: The Antediluvian World). En dicha obra, Donnelly, a partir de las semejanzas que aprecia entre las culturas egipcia y mesoamericana, hace converger, de modo muchas veces caprichoso, una serie de antecedentes y observaciones que lo llevan a concluir que hubo una región, desaparecida, que fue el origen de toda civilización humana (véase difusionismo) y cuyo eco habría perdurado en la leyenda de la Atlántida. El libro de Donnelly tuvo gran acogida de público (fue reeditado hasta 1976), en una época en que el avance de la ciencia permitía a su hipótesis aparecer seductoramente verosímil. Tanto fue así, que el gobierno británico organizó una expedición a las islas Azores, lugar donde el escritor situaba la Atlántida.

La Atlántida después de Donnelly, hipótesis sobre la Atlántida en la actualida

Hipótesis sobre la Atlántida

Las conjeturas que postulaban la existencia de la Atlántida como el «continente perdido» fueron invalidadas por la comprobación del fenómeno de la deriva continental durante los años 1950. Por ello, algunas de las hipótesis modernas proponen que algunos de los elementos de la historia de Platón se derivan de mitos anteriores o se refieren a lugares ya conocidos.
Atlántida esotérica

El éxito de Donnelly motivó a los autores más diversos a plantear sus propias teorías. En 1888, la ocultista Madame Blavatsky publicó La Doctrina Secreta. Allí aludía al El Libro de Dzyan un supuesto documento tibetano cuyo origen remoto estaría en la Atlántida. Según Blavatsky, los atlantes habrían sido una raza de humanos anterior a la nuestra, cuya civilización habría alcanzado un notable desarrollo científico y espiritual.

En 1938, el jerarca nazi Heinrich Himmler organizó, en el contexto del misticismo nacionalsocialista, una serie de expediciones a distintos lugares del mundo en busca de los antepasados atlantes de la raza aria.

En 1940, el médium norteamericano Edgar Cayce predice que en 1968 la Atlántida volverá a la superficie frente a las costas de Florida. Un año después de esa fecha, en 1969, se descubre una formación rocosa sumergida en las aguas de la isla de Bimini, Bahamas, a unos 80 km al este de Miami. Esta estructura, llamada Carretera de Bimini o Muro de Bimini, fue considerada como un resto de la isla desaparecida, alegándose que cumplía la predicción de Cayce. Sin embargo, los expertos geólogos sostienen que se trata de una formación natural conocida como roca de playa.

Atlántida minoica

Al margen de lo esotérico, el impulso generado por la obra de Donnelly motivó numerosos historiadores y arqueólogos, tanto profesionales como aficionados, quienes durante el siglo XX desarrollaron diversas conjeturas sobre la ubicación de la Atlántida, asociando a los atlantes con diferentes culturas de la Antigüedad. Es así como en 1913, el británico K. T. Frost sugiere que el imperio minoico (o cretense), conocido de los egipcios, poderoso y posiblemente opresor de la Grecia primitiva, habría sido el antecedente fáctico de la leyenda atlántida.

En 1938, el arqueólogo griego Spyridon Marinatos plantea que el fin de la civilización cretense, a causa de la erupción del volcán de Santorini, antiguamente llamada Thera, cuya capital era Akrotiri, podría ser el fondo histórico de la leyenda. La idea de Marinatos fue desarrollada por el sismólogo Angelos Galanopoulos, quien en 1960 publicó un artículo donde relaciona la tesis cretense con los textos de Platón. Si bien el propio Marinatos siempre sostuvo que se trataba de una simple especulación, la hipótesis de la Atlántida cretense ha tenido amplia aceptación y captado muchos seguidores, entre los que se cuenta el fallecido oceanógrafo francés Jacques Cousteau.

Entre el 1628 y el 1627 a. C., la erupción del volcán terminó con una gigantesca explosión de caldera, del mismo tipo que la mucho más estudiada de Krakatoa (Indonesia) de 1883. Como efecto de la explosión la isla perdió buena parte de su superficie, y se puso en marcha un maremoto que asoló el Mediterráneo Oriental, provocando, entre otros efectos, una grave crisis de la civilización minoica de Creta. Parece que la población encontró tiempo suficiente para evacuar la isla, llevándose muchos de sus bienes muebles. Marinatos popularizó la idea de que la explosión prehistórica de Tera-Santorini está en el origen del mito de la Atlántida y del Mito del Éxodo.

La explosión fue muy intensa y la emisión de polvo oscureció la atmósfera lo suficiente como para que el hecho fuera observado en China. El enfriamiento del tiempo ha quedado registrado en anillos de los árboles incluso en Canadá. En Egipto, jeroglíficos datados de ese periodo muestran que la nube lo asoló. Este fenómeno duró nueve días en Egipto, medio día en China y se estima que una hora en la Antártida.

Atlántida en Huelva (Andalucía)

Por su parte, en 1922, el arqueólogo alemán Adolf Schulten retomó y popularizó la idea de que Tartessos fue la Atlántida.43 Hipótesis que había tomado de los historiadores españoles Francisco Fernández y González (finales del s. XIX) y su hijo, Juan Fernández Amador de los Ríos (1919) y que desde entonces ha contado con varios seguidores hasta el día de hoy.

En el año 2005, un equipo multidisciplinar de investigadores del CSIC (Juan José Villarias Robles, Sebastián Celestino Pérez y Ángel León) y de la Universidad de Huelva (Antonio Rodríguez Ramírez), en el marco del denominado Proyecto "Constratación de la hipótesis de Wickboldt-Kühne", comprueban sobre el terreno si las formas geométricas que se advierten en las imágenes de 1996 del Espacio Natural de Doñana obtenidas desde el satélite indio IRS y señaladas por los investigadores alemanes Werner Wickboldt (Braunschweiger Zeitung, 10 de enero y 19 de febrero de 2003) y Rainer W. Kühne (Antiquity, Vol. 78, Nº 300, junio de 2004), y las que el escritor y atlantólogo hispanocubano Georgeos Díaz-Montexano aportó -públicamente- a Rainer Kühne en el 2003 en el forum Atlantis Rising, corresponden a un yacimiento arqueológico de importancia tal como la Atlántida o Tartessos.

Los resultados de las pruebas realizadas (georradar, tomografía, sondeos, catas sedimentológicas) entre 2005 y 2010 no permitieron descartar que tales formas geométricas obedecieran a los restos arqueológicos referidos por Wickboldt y Kühne, ni siquiera se pudo constatar la verdadera naturaleza de tales extrañas formaciones, aunque se insistió en que era muy poco probable que fueran naturales o geomorfológicas, tal como se refleja en los informes presentados ante el CSIC y la Junta de Andalucía y que se pueden consultar en la web del CSIC.

Basado en las investigaciones del CSIC y la Universidad de Huelva National Geographic Society emitió en marzo del 2011 un documental sobre la Atlántida, "Finding Atlantis",46 bajo la conducción del profesor de la Universidad de Hartford (Connecticut), Richard Freund, quien, basándose en anteriores hipótesis de autores españoles y alemanes, defiende la posible localización de la capital de la Atlántida en el Parque de Doñana, la cual habría sido enterrada por un poderoso tsunam

Atlántida en América

En 1998, el investigador Jim Allen aseguró encontrar pruebas de la perdida isla en el altiplano de Bolivia, en Pampa Aullagas del Departamento de Oruro.. (“Atlantis: the Andes Solution” Windrush Press, England 1998). La teoría se apoya en varias fuentes y resultados de investigaciones respecto a la formación mineralógica de las montañas que rodean al Altiplano, y la correspondencia entre la planicie rectangular del Altiplano al lado del lago Poopó y la descripción de la planicie rectangular dada por Platón. Además Allen mantiene que el cerro volcánico en Pampa Aullagas rodeado con anillos concéntricos corresponde a la isla capital de la Atlándida con sus anillos concéntricos y dice que la leyenda griega tuvo su origen en una supuesta leyenda boliviana, “La Leyenda del Desaguadero”, que habla de una ciudad castigada por los dioses y sumergida bajo un lago; un tema común a varias mitologías y que puede deberse a la influencia del mito bíblico del diluvio aportado por los misioneros.

El investigador participó en varios documentales y entrevistas incluso en 1998 en un documental de la BBC y en 2001, participó en un documental para Discovery Channel dirigido por “Of Like Mind Productions” y titulado "La Atlántida en los Andes". 48 que incluye imágenes de Tihuanaco y también los resultados de la expedición Akakor realizada en el lago Titicaca en 1999. Algunos investigadores, como Arthur Posnansky, cuyas conclusiones no concuerdan con los datos arqueológicos que establecen la fundación de esta ciudad como tal en el siglo I de nuestra era, proponen una antigüedad de alrededor de doce mil años para las ruinas de Tihuanacu, lo cual coincidiría con la fecha probable de la Atlántida platónica aunque Allen mencionó en sus libros la posibilidad de 1260 a.C. como más probable. El documental argumenta, además, que Tihuanaco y el pueblo aimara fueron uno de los diez reinos de la isla, si bien esta etnia es posterior a la caída de Tiahuanaco en el siglo XIII de nuestra era. Esta hipótesis ha sido rechazada por la comunidad científica dado que las dataciones propuestas para Tiahuanaco, como también las extrapolaciones de Allen a partir de los textos antiguos, carecen de bases sólidas y contradicen todos los demás estudios realizados al respecto.

Hipótesis modernas sin intervención sobrenatural ni extraterrestre

    En 1999, el periodista y escritor británico Graham Hancock realizó para la BBC el documental "Atlantis Reborn", en el que documentaba con gran detalle su hipótesis de una catástrofe planetaria y la desaparición de una civilización anterior. Esta hipótesis, también publicada en forma de libro, se apoya tanto en los relatos de la tradición oral de religiones y pueblos antiguos como en sus propias teorías sobre la desviación del eje terrestre. Las ideas de Hancock postulan una influencia entre algunos supervivientes de esa pasada civilización y los albores de la actual, estos supervivientes narrarían el mito de la Atlántida, recogido en Platón y, según Hancock, otras fuentes antiguas. El libro de Hancock Tras las huellas de los dioses señala un desplazamiento del eje magnético de la tierra como el origen de la catástrofre. Al corregir mediante computación esa desviación desviamiento, Hancock pretende demostrar que diversas edificaciones antiguas alrededor de todo mundo muestran una concordancia exacta con las constelaciones del fimamento, para lo cual considera que esas construcciones son más antiguas de lo que se admitido y presupone que fueron diseñadas en función de ciertos patrones astronómicos.

    Según muchos estudiosos entre ellos los arqueólogos Angelos Galanopoulos y el ya mencionado Spyridon Marinatos, el submarinista Jacques Cousteau y el profesor J. V. Luce (sobre una tesis de K. T. Frost publicada a principios del siglo XX15 ) la Atlántida sería el recuerdo deformado de la civilización minoica (o cretense). Algunos consideran que esta civilización fue destruida tras la erupción del volcán de la isla Thera o Santorini alrededor de 1640 a. C. Esta erupción causó un tsunami que barrió las costas del Egeo. Si bien hay acuerdo en que la catástrofe dañó gravemente al imperio minoico, no obstante actualmente no hay consenso entre los arqueólogos acerca de la vinculación entre la erupción y el fin de la civilización minoica.

Según propone el alemán Rainer W. Kühne, estaría en el Coto de Doñana, cerca del Estrecho de Gibraltar, concretamente en la llamada marisma de Hinojos, también conocida como "marisma gallega". En realidad esta hipótesis de ubicar la capital o acrópolis de la Atlántida en las "Marismas de Hinojos" ya fue planteada y defendida -por primera vez- por tres autores españoles: José Pellicer de Ossau I Tovar en 1673, Francisco Fernández y González y Juan Fernández Amador y de los Ríos en 1919; después, por los autores alemanes Adolf Schülten en 1922, y más adelante por Otto Jessen y Richard Hennig en los años de la segunda y tercera década del pasado siglo XX, aunque estos últimos en realidad nunca precisaron un punto tan concreto como el centro de las propias "Marismas de Hinojos". Las imágenes de satélite del área muestran dos posibles estructuras rectangulares y un par de posibles formas circulares concéntricas que han sido interpretadas como restos del "templo de Poseidón" y el "templo de Cleito y Poseidón".

Conclusiones

Sin embargo, los estudios arqueológicos y geológicos hechos "in situ", hace más de dos décadas, demostraron que no existe ninguna construcción con aquellas características en aquel lugar. Los críticos a esta hipótesis afirman que no es más que una mera ilusión óptica originada por las sombras y restos de paleocanales naturales de ríos y viejas corrientes, en una foto de satélite demasiado alejada y con poca resolución. Toda el área ha sido solamente tierra desde la Edad Medieval, aproximadamente desde el siglo IX. Esta zona era un Golfo o Bahía que ya existía desde hacía más de 6000 años, hasta que en torno a la época romana tardía comenzó a colmatarse, poco a poco, llenándose de sedimentos gradualmente hasta alcanzar en los últimos 2000 años la naturaleza de marismas que actualmente presenta.


La tectónica de placas no deja lugar a dudas, no hay lugar para la Atlántida, ningún continente o isla de dimensiones como las descritas pudo haberse sumergido o inundado sin dejar pruebas de ello. Por lo cual tenemos que pensar que de ser algo mas que un mito deberíamos buscar la Atlántida entre las tierras ya conocidas, probablemente una isla mediterranea, alguna región europea que fuera mal interpretada en los mapas o traducciones de textos antiguos, otras hipotesis barajan la posibilidad de que se tratara de las Azores e incluso en Suecia.

Aún así no deja de ser fascinante como durante siglos se ha buscado un continente idílico y existen tal cantidad de textos a lo largo de la historia aportando pruebas de su existencia.

Parte I acá

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