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Sobre Recordando la Verdad

 

Recordando la Verdad



Las Terapias como definición

 


Según la Real Academia de la Lengua Española sanación se define como una limpieza o cura a través de prácticas energéticas,  esotéricas o medicinas alternativas. Siendo energético, esotérico, relacionado a algo oculto o escondido, que nosotros definimos mas bien como el estado de conexión del sanador con energías o frecuencias, que permiten limpiar el campo energético del paciente de energías impuestas o autoimpuestas (comúnmente denominadas magias de cualquier color que interfiera en el libre albedrío de los seres humanos), lazos con personas  (o entidades desencarnadas) o cualquier alteración energética que repercuta negativamente en el día a día.

 

Bajo este prisma, la Sanación tiene como finalidad alinear al paciente (cuerpo, alma y personalidad) con una vida más armoniosa, entendiendo que los vaivenes van a existir siempre. Sin embargo, a través de esta alineación es posible aprender a sobrellevar estas situaciones y aceptarlas como parte del diario vivir, especialmente las relacionadas a temas emocionales, espirituales, mentales, partiendo desde el conocido stress.

 

¿A qué me refiero? Es bastante extraño que nos sucedan lo que comúnmente llamamos mala suerte en todo, por ejemplo el  trabajo, dinero, relaciones interpersonales, agotamiento físico (tanto así que cueste mucho levantarse por las mañanas), angustia, miedo, visiones, sombras, dolores en el tórax y espalda, etc. Por lo regular, esto tiene mucha relación con temas parapsicológicos.

 

Cuando estas sensaciones crecen en su intensidad, puede inclusive llevar a pensamientos suicidas o derechamente intentos de acabar con la vida.

 

Dada nuestra concepción clásica en términos científicos, es posible recurrir a psicólogos, neurólogos o inclusive psiquiatras para resolver estas situaciones. Si bien en la mayoría de los casos los síntomas podrían decaer, si no existe la medicación asociada, éstos vuelven a aparecer   con mayor intensidad.

 

Mi método busca eliminar estas energías en movimiento, alinear nuevamente a nuestros pacientes con su destino original durante las sesiones.  

Debo aclarar que no soy el único que hace esta labor, pero a mi juicio es muy importante que tomemos conciencia que estos procesos (llamados fenómenos o inclusive en algunos casos paranormales) existen. Eso sí, estamos de acuerdo que se debe sopesar en su justa medida, ya que si bien, es importante erradicar estas energías, es aún más relevante, conocer los procesos internos y de vida de mis pacientes para alcanzar una sanación integrada.

 

El ser humano es en su totalidad muy complejo. Tiene un cuerpo físico, pero también cuerpos sutiles, tiene un mental y también un emocional. Se nutre de materia, pero también de palabras, imágenes, experiencias, olores y luz. Tiene una personalidad pero también un espíritu y un alma. En fin es perfecto. Es un todo. Pero toda persona tiene una historia más o menos antigua. A lo largo de su vida se ha visto confrontada a diversas experiencias y su emocional crea respuestas a esas experiencias. El ser se va a construir unas corazas, y máscaras para no sufrir. Es cierto. Pero a partir de ahí no podrá ser el mismo, ser lo que es en realidad: ÚNICO.

 

Y el estado de salud o enfermedad de la persona estará determinado muy frecuentemente por el grado de enfrentamiento que exista entre el alma y la personalidad y el punto en el que se instale esta lucha interior (alteraciones, bloqueos, nudos en el cuerpo físico, emocional o mental).

 

La función de la existencia es aprender y la función de aprender es desarrollar una personalidad integrada en un cuerpo sano que permita en todos los campos de la existencia de la persona expresar la luz de su alma y la realización del propósito de la existencia.

 

La enfermedad se entiende entonces como el reflejo del enfrentamiento entre el alma y la personalidad. Para todo ello trabajar desde la energía corporal es muy importante. Más que mal, no hay que olvidar que todo es energía.

 

Y por ello se trabaja a la persona con diferentes técnicas de manera holística y con ejercicios corporales. Ninguna de las terapias es mejor o peor que otra, sino que una o varias utilizadas conjuntamente se acoplan mejor a las necesidades de la persona en ese momento.

 

Hasta una simple palabra en el momento adecuado puede generar profundas trasformaciones dentro de un paciente, una simple técnica de visualización, meditación o relajación orientada al núcleo del enfrentamiento (nudos energéticos, bloqueos, alteraciones...) permite el cambio y la liberación.

 

La imposición de manos, el masaje, los trabajos energéticos, las gemas, las actividades corporales, el yoga, las esencias florales, la música, los aceites esenciales…; todo este abanico terapéutico permite lograr el objetivo deseado por la persona en ese momento y dependiendo de sus síntomas: desde un problema físico, dolores y problemas crónicos, relajarse, desestresarse, poner fin a miedos y bloqueos psico-emocionales, salir de esquemas de vida negativos y repetitivos, obtener armonía y paz en su vida, hasta buscar el desarrollo personal.


 

Recordando La Verdad, recoge todo aquello que somos, sin dejar nada afuera, para que de esta manera podamos actuar en conformidad con una visión integradora de nuestro acontecer y así tolerar y regular mejor nuestras emociones y nuestro cuerpo; es decir, reconocer la divinidad interna y de la Tierra, tanto en los procesos sociales, como individuales, que pretenden colaborar en la transformación de paradigmas mediante la educación del Ser, del YO SOY. 


Es una propuesta para construir un mundo mejor desde el equilibrio interior de cada uno de nosotros. Una respuesta a la necesidad de tener un espacio abierto, para quienes buscan un desarrollo personal integral, el conocimiento de sí mismo y el equilibrio interior, por medio de la enseñanza rigurosa, el aprendizaje sistemático y la práctica de disciplinas, artes, técnicas, métodos y procedimientos que integren los aspectos espirituales, corporales, mentales y emocionales. Es lo que hemos llamado una visión integral.

 

Una forma clara y limpia de iluminar el camino, de abrir posibilidades hacia el cambio y nos ayuda a lograr la aceptación de quienes somos, para constituir pilares que den estructura a los objetivos a cumplir en este camino que comparten miles de personas. Deseamos ser una luz para aquellas personas que buscan una Terapia o un Curso-Taller que les dé claridad y equilibrio entre lo que somos y deseamos ser.


El propósito es el difundir información y crear una red que nos ayude a tener otra perspectiva de la sociedad, nuestro papel humano en la Tierra y el vínculo con la misma, gestando acciones que plasmen la visión del espíritu en el desarrollo social.



¿Por qué apunta a un cambio social?


El vínculo de transformación entre el Humano y la Tierra es la propia Sociedad. Es por ello que, si queremos cambiar nuestro vínculo de desarrollo en la evolución hacia algo diferente, debemos, primero, transformar nuestro interior para luego transformar a la Sociedad en la cual estamos inmersos. Logrando, con ello, que el cambio social sea más fuerte y sólido, con miras a una Sociedad empática, más humana y bondadosa.



Sobre las enseñanzas a través de cursos y talleres como clave de transformación


Hay muchos buscadores, en este tiempo, que persiguen la experiencia de Ser, llevando a cabo todo tipo de prácticas denominadas espirituales, con el deseo de que éstas les muestren una realidad más allá de sus sentidos y percepciones humanas. 


Podríamos decir que está en la misma naturaleza del ser humano la necesidad de buscar y encontrar la propia identidad real y propósito de vida y, cada mente, entiende su búsqueda particular de una manera concreta. 


Ante las preguntas de ¿Quién soy Yo?, ¿Cuál es el propósito de mi vida?, las respuestas que aparecen, en la mente de muchos, pueden ser diversas y evidentemente se adaptan a las creencias particulares de cada individuo. 


Pero, ¿existe realmente una Verdad absoluta que va más allá de las creencias particulares y colectivas? y, si existe, ¿cómo podemos experimentarla?

 

Es por ello que, bajo esa gran necesidad común entre todos nosotros y las experiencias y conocimientos que humildemente he podido recolectar, comprometido con mi evolución personal y espiritual de forma consciente, junto con la de todas aquellas personas que de una forma u otra llegan a mi vida para enseñarme el camino del verdadero ser humano, he creado este curso-taller. 


Recordando la Verdad nació desde la necesidad álmica de resurgir ante un mundo dominado y condicionado por el ego, haciendo que olvidemos quién y qué somos.


Es “Un viaje de auto conocimiento, en donde recorremos las claves de la creación de la existencia del Todo y las reglas del Tiempo en ella, recordando nuestro saber, para volver a conectarse con el Universo y tener el poder de la auto sanación.”


  • ¿Te gustaría descubrir el Plan de tu Alma, tu Misión y Propósito en la Vida?
  • ¿Por qué y para qué suceden las cosas que experimentamos?
  • ¿Qué sentido hay detrás de cada evento, incluso de los más dolorosos?
  • ¿Entender tu cuerpo, sus mensajes y enfermedades para permanecer saludable siempre?


Este curso-taller Recordando la Verdad es un sistema para re-aprender lo que nos han hecho olvidar, en el reencuentro con el YO SOY.


Todas las personas, al nacer, venimos con toda la información necesaria para saber a qué venimos a esta vida, quiénes somos y para qué estamos, pero el punto es que se nos olvida toda esa información producto del Samsara y de la sociedad en que estamos inmersos, produciéndonos enfermedades y malestares sociales.

 

Este curso-taller es para “recordar” aquella información y hacerla propia para no sólo entender nuestro hoy, sino que también para entendernos a nosotros mismos, a los demás, nuestro entorno y cómo permanecer sanos bajo cualquier circunstancia.


Si quieres recordar tu hoy y entender a tu propia Alma, este curso-taller es para ti.



Objetivos Generales:


  • Realizar un profundo viaje de auto conocimiento, auto observación al interior de ti mismo, entender el pasado y presente histórico, para descifrar las claves de tu Alma, su plan y objetivo de existencia.
  • Incorporar técnicas de manejo corporal y observación en tu vida cotidiana para acompañar este viaje de auto sanación y transformación evolutiva de tu Alma, empoderándote de ti mismo, desde el YO SOY.









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Lectura de Cartas Angelicales


Angelorapia (Terapias Angelicales)





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Los enormes túneles subterráneos de 12.000 años de antigüedad que se extienden por Europa.


Hace más de 12.000 años, la gente antigua de Europa comenzó a construir unos túneles subterráneos masivos a través de todo el continente. Nadie sabe por qué o cómo se hicieron dichos pasadizos, pero se encuentran entre las características más increíbles atribuidas al hombre de hace miles de años. De hecho, hace más de 10.000 años, las civilizaciones antiguas fueron capaces de erigir algunas de la estructuras más fascinantes conocidas por el hombre. Una prueba fehaciente de ello es Göbekli Tepe.

Los arqueólogos han descubierto en la Alemania moderna miles de túneles subterráneos que datan de la Edad de Piedra. Estos conductos se extendieron por toda Europa, desde Escocia hasta Turquía, dejando a los investigadores desconcertados sobre su función original. ¿Cuál fue el propósito de estos enigmáticos túneles? ¿Se usaron como tumbas? ¿Fueron cámaras gigantes empleadas en rituales religiosos? ¿Eran escondites destinados a ofrecer protección contra depredadores? ¿O simplemente para un cataclismo global?
A lo largo del continente europeo, los arqueólogos han comenzado a explorar los numerosos túneles. Muchos expertos, entre ellos el alemán Dr. Heinrich Kush, creen que estos pasajes megalíticos fueron utilizados como carreteras modernas, permitiendo la transición de personas y conectándose a lugares distantes de toda Europa. El el libro "Secretos de la puerta subterránea a un mundo antiguo" (En alemán: Tore zur Unterwelt), el Dr. Kush afirma que la evidencia de los túneles subterráneos se encontró bajo docenas de asentamientos neolíticos repartidos por toda Europa.
Estas enormes galerías son llamadas a menudo como autopistas antiguas. Curiosamente, muchos de estos grandes túneles todavía existen en toda Europa, y los investigadores están empezando a localizarlos y a descubrirlos para saber más de ellos. El Dr. Kush afirma que “a través de Europa, había miles de estos túneles, desde el norte de Escocia hasta el Mediterráneo. Se intercalan con rincones y en algunos lugares son más grandes, y hay asientos, cámaras, almacenamiento y habitaciones. No todos se unen pero, juntos, es una enorme e increíble red subterránea. 
En su libro, el doctor Henry Kush, profesor de la Universidad Karl-Franzen de Graz, junto con su esposa Ingrid, analiza la intrincada red de pasadizos de la región de Estiria, en Austria, cuyo objetivo sigue siendo un profundo misterio. Hasta el momento, no hay explicaciones sobre la función de los túneles que satisfagan a los investigadores. Sin embargo, existen pruebas de radiocarbono realizadas sobre materiales orgánicos encontrados en los túneles que datan de miles de años.
Muchas de las denominadas cámaras están conectadas a lugares de interés o antiguos asentamientos. Las entradas a las grutas se encuentran a veces cerca de viejas casas de granja, iglesias antiguas, cementerios, o en medio de los bosques. Estos túneles fueron construidos por personas que sabían exactamente lo que estaban haciendo. Los constructores eran extremadamente conocedores y crearon túneles de manera que estas gigantescas carreteras subterráneas pudieran sobrevivir decenas de miles de años.
De hecho, los constructores antiguos crearon un método de elaboración en zig-zag que permitía a los túneles soportar un peso excesivo. Otros pasadizos similares a los encontrados en Austria y Alemania han sido descubiertos por toda Europa, concretamente, en España, Hungría, Turquía, Inglaterra e incluso Bosnia. Sin embargo, nadie ha sido capaz de explicar cómo o por qué fueron construidos. Los expertos creen firmemente que la extensa red de túneles fue una forma ideada para protegerse de los peligros del mundo exterior.
Otros expertos en la materia creen que los túneles fueron utilizados como carreteras modernas, permitiendo a la gente moverse libremente por todo el continente en tiempos de guerra o epidemias. Sin embargo, hay algunos investigadores que creen que la red de pasadizos hallada en Europa es solo un pequeño descubrimiento que, con el tiempo, conducirá hacia un vasto mundo subterráneo a la espera de ser descubierto. No obstante, es sorprendente comprender que la gente pudiera crear estos túneles hace decenas de miles de años. 
Mientras que los arqueólogos de la corriente principal promueven firmemente la creencia de que hace 10.000 años, el hombre antiguo era extremadamente primitivo, algunos descubrimientos como el santuario Göbekli Tepe, que se estima en 12.000 años, las pirámides de Giza y Stonehenge, demuestran que nuestros antepasados poseían técnicas extremadamente avanzadas, tecnologías y medios que les permitieron erigir algunas de las estructuras más importantes e increíbles que existen alrededor del mundo.
El descubrimiento de los túneles indica claramente que el hombre de la antigüedad no pasó sus días cazando animales y recolectando frutos exclusivamente, sino que se dedicó a trabajos de ingeniería que requerían enormes recursos intelectuales y diseño. Sin embargo, estos pasadizos no solo son exclusivos de Europa. De hecho, existen numerosas culturas antiguas del mundo que mencionan la existencia de túneles similares que "conducen al inframundo". Según los indios Macuxi del Amazonas, existe una vasta red de grutas que conecta nuestro mundo con unas misteriosas cámaras ubicadas bajo la superficie.
Los indígenas Macuxi son indígenas y viven en el Amazonas, en países como Brasil, Guyana y Venezuela. Según sus leyendas, son los descendientes de los hijos del Sol, el creador del Fuego y la enfermedad y los protectores de la “Tierra Interior”. Hasta el año 1907, los Macuxies entrarían en alguna especie de caverna, y viajaban de 13 a 15 días hasta llegar al interior. Supuestamente es ahí, “al otro lado del mundo, en la Tierra interior”, donde viven los Gigantes, criaturas que tienen alrededor de 3 o 4 metros de altura. 


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MISTERIOS DE LA HUMANIDAD - ATLÀNTIDA, EL CONTINENTE PERDIDO, Parte II

EL MUNDO PERDIDO: 
DESDE EL RELATO DE PLATÓN HASTA NUESTROS DÍAS




En la Antigüedad

Se conservan algunos párrafos de escritores antiguos que aluden a los escritos de Platón sobre la Atlántida. Estrabón, en el siglo I a. C., parece compartir la opinión de Posidonio (c. 135-51 a. C.) acerca de que el relato de Platón no era una ficción.24 Un siglo más tarde, Plinio el Viejo nos señala en su Historia Natural que, de dar crédito a Platón, deberíamos asumir que el océano Atlántico se llevó en el pasado extensas tierras. Por su parte, Plutarco, en el siglo II, nos informa de los nombres de los sacerdotes egipcios que habrían relatado a Solón la historia de la Atlántida: Sonkhis de Sais y Psenophis de Heliópolis. Finalmente, en el siglo V, comentando el Timeo, Proclo refiere que Crantor (aprox. 340-290 a. C.), filósofo de la Academia platónica, viajó a Egipto y pudo ver las estelas en que se hallaba escrito el relato que escuchó Solón. Otros autores antiguos y bizantinos como Teopompo, Plinio, Diodoro Sículo, Claudio Eliano y Eustacio, entre otros, también hablan sobre la Atlántida, o los atlantes, o sobre una ignota civilización atlántica.

En el Renacimiento

Si bien conocida, durante la Edad Media la historia de la Atlántida no llamó mayormente la atención. En el Renacimiento, la leyenda fue recuperada por los humanistas, quienes la asumirán unas veces como vestigio de una sabiduría geográfica olvidada y otras, como símbolo de un porvenir utópico. El escritor mexicano Alfonso Reyes Ochoa afirma que la Atlántida, así resucitada por los humanistas, trabajó por el descubrimiento de América. Francisco López de Gómara en su Historia General de las Indias, de 1552, afirma que Colón pudo haber estado influido por la leyenda atlántida y ve en voz náhuatl atl (agua) un indicio de vínculo entre aztecas y atlantes.34 Durante los siglos XVI y XVII, varias islas (Azores, Canarias, Antillas, etc.) figuraron en los mapas como restos del continente perdido. En 1626, el filósofo inglés Francis Bacon pública La Nueva Atlántida (The New Atlantis), utopía en pro de un mundo basado en los principios de la razón y el progreso científico y técnico. En España, en 1673, el cronista José Pellicer de Ossau identifica la Atlántida con la península Ibérica, asociando a los atlantes con los misteriosos tartesios.
Mapa del imperio atlante. De Atlantis: The Antediluvian World, de Ignatius Donnelly, 1882.
Obra de Ignatius Donnelly

No será hasta la segunda mitad del siglo XIX, que la historia de la Atlántida adquiera la fascinación que provoca hasta hoy en día. En 1869, Julio Verne escribe Veinte mil leguas de viaje submarino, novela que en su capítulo IX describe un alucinante encuentro de los protagonistas con los restos de una sumergida Atlántida. Tiempo después, en 1883, Ignatius Donnelly, congresista norteamericano, pública Atlántida: El Mundo Antediluviano (Atlantis: The Antediluvian World). En dicha obra, Donnelly, a partir de las semejanzas que aprecia entre las culturas egipcia y mesoamericana, hace converger, de modo muchas veces caprichoso, una serie de antecedentes y observaciones que lo llevan a concluir que hubo una región, desaparecida, que fue el origen de toda civilización humana (véase difusionismo) y cuyo eco habría perdurado en la leyenda de la Atlántida. El libro de Donnelly tuvo gran acogida de público (fue reeditado hasta 1976), en una época en que el avance de la ciencia permitía a su hipótesis aparecer seductoramente verosímil. Tanto fue así, que el gobierno británico organizó una expedición a las islas Azores, lugar donde el escritor situaba la Atlántida.

La Atlántida después de Donnelly, hipótesis sobre la Atlántida en la actualida

Hipótesis sobre la Atlántida

Las conjeturas que postulaban la existencia de la Atlántida como el «continente perdido» fueron invalidadas por la comprobación del fenómeno de la deriva continental durante los años 1950. Por ello, algunas de las hipótesis modernas proponen que algunos de los elementos de la historia de Platón se derivan de mitos anteriores o se refieren a lugares ya conocidos.
Atlántida esotérica

El éxito de Donnelly motivó a los autores más diversos a plantear sus propias teorías. En 1888, la ocultista Madame Blavatsky publicó La Doctrina Secreta. Allí aludía al El Libro de Dzyan un supuesto documento tibetano cuyo origen remoto estaría en la Atlántida. Según Blavatsky, los atlantes habrían sido una raza de humanos anterior a la nuestra, cuya civilización habría alcanzado un notable desarrollo científico y espiritual.

En 1938, el jerarca nazi Heinrich Himmler organizó, en el contexto del misticismo nacionalsocialista, una serie de expediciones a distintos lugares del mundo en busca de los antepasados atlantes de la raza aria.

En 1940, el médium norteamericano Edgar Cayce predice que en 1968 la Atlántida volverá a la superficie frente a las costas de Florida. Un año después de esa fecha, en 1969, se descubre una formación rocosa sumergida en las aguas de la isla de Bimini, Bahamas, a unos 80 km al este de Miami. Esta estructura, llamada Carretera de Bimini o Muro de Bimini, fue considerada como un resto de la isla desaparecida, alegándose que cumplía la predicción de Cayce. Sin embargo, los expertos geólogos sostienen que se trata de una formación natural conocida como roca de playa.

Atlántida minoica

Al margen de lo esotérico, el impulso generado por la obra de Donnelly motivó numerosos historiadores y arqueólogos, tanto profesionales como aficionados, quienes durante el siglo XX desarrollaron diversas conjeturas sobre la ubicación de la Atlántida, asociando a los atlantes con diferentes culturas de la Antigüedad. Es así como en 1913, el británico K. T. Frost sugiere que el imperio minoico (o cretense), conocido de los egipcios, poderoso y posiblemente opresor de la Grecia primitiva, habría sido el antecedente fáctico de la leyenda atlántida.

En 1938, el arqueólogo griego Spyridon Marinatos plantea que el fin de la civilización cretense, a causa de la erupción del volcán de Santorini, antiguamente llamada Thera, cuya capital era Akrotiri, podría ser el fondo histórico de la leyenda. La idea de Marinatos fue desarrollada por el sismólogo Angelos Galanopoulos, quien en 1960 publicó un artículo donde relaciona la tesis cretense con los textos de Platón. Si bien el propio Marinatos siempre sostuvo que se trataba de una simple especulación, la hipótesis de la Atlántida cretense ha tenido amplia aceptación y captado muchos seguidores, entre los que se cuenta el fallecido oceanógrafo francés Jacques Cousteau.

Entre el 1628 y el 1627 a. C., la erupción del volcán terminó con una gigantesca explosión de caldera, del mismo tipo que la mucho más estudiada de Krakatoa (Indonesia) de 1883. Como efecto de la explosión la isla perdió buena parte de su superficie, y se puso en marcha un maremoto que asoló el Mediterráneo Oriental, provocando, entre otros efectos, una grave crisis de la civilización minoica de Creta. Parece que la población encontró tiempo suficiente para evacuar la isla, llevándose muchos de sus bienes muebles. Marinatos popularizó la idea de que la explosión prehistórica de Tera-Santorini está en el origen del mito de la Atlántida y del Mito del Éxodo.

La explosión fue muy intensa y la emisión de polvo oscureció la atmósfera lo suficiente como para que el hecho fuera observado en China. El enfriamiento del tiempo ha quedado registrado en anillos de los árboles incluso en Canadá. En Egipto, jeroglíficos datados de ese periodo muestran que la nube lo asoló. Este fenómeno duró nueve días en Egipto, medio día en China y se estima que una hora en la Antártida.

Atlántida en Huelva (Andalucía)

Por su parte, en 1922, el arqueólogo alemán Adolf Schulten retomó y popularizó la idea de que Tartessos fue la Atlántida.43 Hipótesis que había tomado de los historiadores españoles Francisco Fernández y González (finales del s. XIX) y su hijo, Juan Fernández Amador de los Ríos (1919) y que desde entonces ha contado con varios seguidores hasta el día de hoy.

En el año 2005, un equipo multidisciplinar de investigadores del CSIC (Juan José Villarias Robles, Sebastián Celestino Pérez y Ángel León) y de la Universidad de Huelva (Antonio Rodríguez Ramírez), en el marco del denominado Proyecto "Constratación de la hipótesis de Wickboldt-Kühne", comprueban sobre el terreno si las formas geométricas que se advierten en las imágenes de 1996 del Espacio Natural de Doñana obtenidas desde el satélite indio IRS y señaladas por los investigadores alemanes Werner Wickboldt (Braunschweiger Zeitung, 10 de enero y 19 de febrero de 2003) y Rainer W. Kühne (Antiquity, Vol. 78, Nº 300, junio de 2004), y las que el escritor y atlantólogo hispanocubano Georgeos Díaz-Montexano aportó -públicamente- a Rainer Kühne en el 2003 en el forum Atlantis Rising, corresponden a un yacimiento arqueológico de importancia tal como la Atlántida o Tartessos.

Los resultados de las pruebas realizadas (georradar, tomografía, sondeos, catas sedimentológicas) entre 2005 y 2010 no permitieron descartar que tales formas geométricas obedecieran a los restos arqueológicos referidos por Wickboldt y Kühne, ni siquiera se pudo constatar la verdadera naturaleza de tales extrañas formaciones, aunque se insistió en que era muy poco probable que fueran naturales o geomorfológicas, tal como se refleja en los informes presentados ante el CSIC y la Junta de Andalucía y que se pueden consultar en la web del CSIC.

Basado en las investigaciones del CSIC y la Universidad de Huelva National Geographic Society emitió en marzo del 2011 un documental sobre la Atlántida, "Finding Atlantis",46 bajo la conducción del profesor de la Universidad de Hartford (Connecticut), Richard Freund, quien, basándose en anteriores hipótesis de autores españoles y alemanes, defiende la posible localización de la capital de la Atlántida en el Parque de Doñana, la cual habría sido enterrada por un poderoso tsunam

Atlántida en América

En 1998, el investigador Jim Allen aseguró encontrar pruebas de la perdida isla en el altiplano de Bolivia, en Pampa Aullagas del Departamento de Oruro.. (“Atlantis: the Andes Solution” Windrush Press, England 1998). La teoría se apoya en varias fuentes y resultados de investigaciones respecto a la formación mineralógica de las montañas que rodean al Altiplano, y la correspondencia entre la planicie rectangular del Altiplano al lado del lago Poopó y la descripción de la planicie rectangular dada por Platón. Además Allen mantiene que el cerro volcánico en Pampa Aullagas rodeado con anillos concéntricos corresponde a la isla capital de la Atlándida con sus anillos concéntricos y dice que la leyenda griega tuvo su origen en una supuesta leyenda boliviana, “La Leyenda del Desaguadero”, que habla de una ciudad castigada por los dioses y sumergida bajo un lago; un tema común a varias mitologías y que puede deberse a la influencia del mito bíblico del diluvio aportado por los misioneros.

El investigador participó en varios documentales y entrevistas incluso en 1998 en un documental de la BBC y en 2001, participó en un documental para Discovery Channel dirigido por “Of Like Mind Productions” y titulado "La Atlántida en los Andes". 48 que incluye imágenes de Tihuanaco y también los resultados de la expedición Akakor realizada en el lago Titicaca en 1999. Algunos investigadores, como Arthur Posnansky, cuyas conclusiones no concuerdan con los datos arqueológicos que establecen la fundación de esta ciudad como tal en el siglo I de nuestra era, proponen una antigüedad de alrededor de doce mil años para las ruinas de Tihuanacu, lo cual coincidiría con la fecha probable de la Atlántida platónica aunque Allen mencionó en sus libros la posibilidad de 1260 a.C. como más probable. El documental argumenta, además, que Tihuanaco y el pueblo aimara fueron uno de los diez reinos de la isla, si bien esta etnia es posterior a la caída de Tiahuanaco en el siglo XIII de nuestra era. Esta hipótesis ha sido rechazada por la comunidad científica dado que las dataciones propuestas para Tiahuanaco, como también las extrapolaciones de Allen a partir de los textos antiguos, carecen de bases sólidas y contradicen todos los demás estudios realizados al respecto.

Hipótesis modernas sin intervención sobrenatural ni extraterrestre

    En 1999, el periodista y escritor británico Graham Hancock realizó para la BBC el documental "Atlantis Reborn", en el que documentaba con gran detalle su hipótesis de una catástrofe planetaria y la desaparición de una civilización anterior. Esta hipótesis, también publicada en forma de libro, se apoya tanto en los relatos de la tradición oral de religiones y pueblos antiguos como en sus propias teorías sobre la desviación del eje terrestre. Las ideas de Hancock postulan una influencia entre algunos supervivientes de esa pasada civilización y los albores de la actual, estos supervivientes narrarían el mito de la Atlántida, recogido en Platón y, según Hancock, otras fuentes antiguas. El libro de Hancock Tras las huellas de los dioses señala un desplazamiento del eje magnético de la tierra como el origen de la catástrofre. Al corregir mediante computación esa desviación desviamiento, Hancock pretende demostrar que diversas edificaciones antiguas alrededor de todo mundo muestran una concordancia exacta con las constelaciones del fimamento, para lo cual considera que esas construcciones son más antiguas de lo que se admitido y presupone que fueron diseñadas en función de ciertos patrones astronómicos.

    Según muchos estudiosos entre ellos los arqueólogos Angelos Galanopoulos y el ya mencionado Spyridon Marinatos, el submarinista Jacques Cousteau y el profesor J. V. Luce (sobre una tesis de K. T. Frost publicada a principios del siglo XX15 ) la Atlántida sería el recuerdo deformado de la civilización minoica (o cretense). Algunos consideran que esta civilización fue destruida tras la erupción del volcán de la isla Thera o Santorini alrededor de 1640 a. C. Esta erupción causó un tsunami que barrió las costas del Egeo. Si bien hay acuerdo en que la catástrofe dañó gravemente al imperio minoico, no obstante actualmente no hay consenso entre los arqueólogos acerca de la vinculación entre la erupción y el fin de la civilización minoica.

Según propone el alemán Rainer W. Kühne, estaría en el Coto de Doñana, cerca del Estrecho de Gibraltar, concretamente en la llamada marisma de Hinojos, también conocida como "marisma gallega". En realidad esta hipótesis de ubicar la capital o acrópolis de la Atlántida en las "Marismas de Hinojos" ya fue planteada y defendida -por primera vez- por tres autores españoles: José Pellicer de Ossau I Tovar en 1673, Francisco Fernández y González y Juan Fernández Amador y de los Ríos en 1919; después, por los autores alemanes Adolf Schülten en 1922, y más adelante por Otto Jessen y Richard Hennig en los años de la segunda y tercera década del pasado siglo XX, aunque estos últimos en realidad nunca precisaron un punto tan concreto como el centro de las propias "Marismas de Hinojos". Las imágenes de satélite del área muestran dos posibles estructuras rectangulares y un par de posibles formas circulares concéntricas que han sido interpretadas como restos del "templo de Poseidón" y el "templo de Cleito y Poseidón".

Conclusiones

Sin embargo, los estudios arqueológicos y geológicos hechos "in situ", hace más de dos décadas, demostraron que no existe ninguna construcción con aquellas características en aquel lugar. Los críticos a esta hipótesis afirman que no es más que una mera ilusión óptica originada por las sombras y restos de paleocanales naturales de ríos y viejas corrientes, en una foto de satélite demasiado alejada y con poca resolución. Toda el área ha sido solamente tierra desde la Edad Medieval, aproximadamente desde el siglo IX. Esta zona era un Golfo o Bahía que ya existía desde hacía más de 6000 años, hasta que en torno a la época romana tardía comenzó a colmatarse, poco a poco, llenándose de sedimentos gradualmente hasta alcanzar en los últimos 2000 años la naturaleza de marismas que actualmente presenta.


La tectónica de placas no deja lugar a dudas, no hay lugar para la Atlántida, ningún continente o isla de dimensiones como las descritas pudo haberse sumergido o inundado sin dejar pruebas de ello. Por lo cual tenemos que pensar que de ser algo mas que un mito deberíamos buscar la Atlántida entre las tierras ya conocidas, probablemente una isla mediterranea, alguna región europea que fuera mal interpretada en los mapas o traducciones de textos antiguos, otras hipotesis barajan la posibilidad de que se tratara de las Azores e incluso en Suecia.

Aún así no deja de ser fascinante como durante siglos se ha buscado un continente idílico y existen tal cantidad de textos a lo largo de la historia aportando pruebas de su existencia.

Parte I acá

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