La Era de Acuario


Se han hecho muchas declaraciones en los medios de comunicación sobre la Edad de Acuario. Frecuentemente se afirma que ya ha llegado, que durará un determinado período de tiempo, que es el resultado de uno u otro fenómeno astrológico o astronómico, que tiene ciertas características o que, bajo su influencia, los hombres tendrán más capacidad para desarrollar mejor unas actividades que otras.
Todos hemos oído que la tierra tiene dos movimientos, uno de traslación en torno al Sol que nos aporta la sucesión de estaciones y años, y otro de rotación que la Tierra efectúa sobre su eje produciendo la sucesión del día y la noche, pero además existen nueve movimientos más considerados de menor importancia, por ser más lentos a escala temporal.
Entre estos movimientos hay uno generado por El Sol.  Este, al igual que los planetas, gira en torno a un centro, llevándonos con él y creando 12 estaciones o eras distintas que tienen los nombres del zodíaco, conformado por las constelaciones observadas antiguamente, generando un año solar que es equivalente a un promedio de 25.920 años terrestres, en donde cada era tiene una duración promedio de 2.160 años terrestres; perteneciendo a un sistema solar llamado las Pléyades, en la cual el sol central es la estrella de Alción.

¿Qué es la Era de Acuario?
La Era de Acuario  simplemente significa que estamos saliendo de la Era de Piscis y entramos en la Era de Acuario. Este cambio de Era ocurre cada dos mil años – el último coincidió con el arribo de Jesús Cristo. La medicina alternativa, astrología, vegetarianismo y otros tópicos previamente consideradas extrañas están rápidamente ganando popularidad y todos estos tópicos se asocian con el signo de acuario.
Estos tópicos se convertirán en más y más comunes. Astrología y otros métodos místicos de entendimiento propio ayudarán a la gente a estar más a tono con su yo espiritual. La gente ya está comenzando a contemplar dentro de si mismos en búsqueda de respuestas, en vez de buscar fuera el dinero, las posesiones y otras personas.
La Era Dorada está destinada a sintetizar  todos los regímenes religiosos y a liberar las mentes de la ignorancia y la desilusión. Cada ser humano comenzará su recorrido individual a  su interior, procurando convertirse en una nueva raza de humanos súper conscientes despertándose como buscadores de la Verdad y de Espíritu  eterno, saneando –en este proceso- a pueblos de numerosas lenguas y naciones.
Al parecer un clima determinado precede al cambio de era, en este caso debemos tener en cuenta el cambio de clima estará posiblemente determinado por las características de Acuario y su opuesto Leo, el regente de Leo es el Sol, estamos conociendo unos máximos de actividad solar poco habituales, los cuales están modificando el clima al cual estábamos acostumbrados, también sería importante reseñar los cambios producidos en la atmósfera, efecto invernadero, el ozono, etc. En los cuales el signo de Acuario tiene una importante influencia, y en particular sobre el ciclo del dióxido de carbono.
Si Piscis simboliza el sacrificio Acuario representa la libertad, como todos sabemos la libertad también exige fuertes sacrificios y renuncias. Por ello este cambio de modelo de vida puede parecer caótico, inestable e inservible, pero hemos de darnos cuenta que ello no es más ni menos que una fase de un proceso dentro de la dinámica evolutiva de la humanidad.    

Era de Acuario y la Cábala
El libro sagrado del Zohar dice:"Todos los tesoros celestiales y los enigmas ocultos que durante generaciones no han sido resueltos se descubrirán en la Era de Acuario” .
Existen símbolos que revelan conocimientos ocultos de eras olvidadas, conocimiento del cual habló el Zohar y sugirieron los Cabalistas. Tal conocimiento revela la esencia básica de la gente y de la naturaleza. La naturaleza de este conocimiento es esencialmente geométrica y en los últimos años millones de personas alrededor del mundo han sido atraídas  a éste. La Cábala dice que el Creador y la Naturaleza son uno y poseen los mismos equivalentes numerológicos (en hebreo): HATEVA =86 y ELOHIM=86. Durante cientos de años, los humanos han existido en estado de caos, odio, temor, enfermedades y destrucción causados por la dualidad.


Símbolos de la Era de Acuario
Desde el tiempo en que el hombre comió del Árbol del Conocimiento, no ha podido ver la existencia del ÚNICO que está detrás de todas las cosas. Algunos símbolos demuestran -a través de la geometría y las matemáticas- la existencia de un creador único que existe dentro de todas las cosas. La Cábala habla del Árbol de la Vida, como la llave al universo entero y a todas las dimensiones de la creación. En estos símbolos, se puede ver la personificación del creador en todas las cosas. El ciclo de la creación está también personificado en el Árbol de l Vida, y el resto de los diseños geométricos dispersos a través del mundo y que nos da el " ADN cósmico".
Los diseños de la Semilla de la Vida, la Flor De la Vida y la Fruta de la Vida han existido en el Judaísmo durante muchas generaciones y pueden ser encontrados en sinagogas antiguas y en antiguos libros de rezo; aunque durante los años su significado ha sido olvidado.

Geometría Sagrada y la Era de Acuario
La Geometría Sagrada existe más allá de la religión, creencia o nacionalidad. Nos une a todos en la creencia en el Único.  Al comprender el concepto del Único, cada uno de nosotros puede tomar control de su propia vida y liberarse del círculo del caos en el mundo material, denominado en el Judaísmo como ´el mundo de las mentiras ´

La Lápida Templaria de Arjona (Jaén)


La Lápida

La lápida templaria de Arjona, a imitación de la Mesa de Salomón, es una plancha de mármol recorrida por estrellas, cuadrados, retículas, líneas y círculos que componen una especie de Mandala.


En esta compleja geometría se encierra un tratado cabalístico complejo y completo que se ha transmitido a lo largo de los siglos entre iniciados que deseaban remontarse a los misterios de Dios, servir a los hombres e instaurar la paz y la hermandad universales bajo la Sinarquía. Ha guardado su secreto durante muchos siglos y ahora, gracias a la Cábala  nos revela y augura un camino de luz y una experiencia mística determinante capaz de cambiar la vida del que quiera y sepa seguirla, ilustración 1.


Sólo vemos lo que queremos ver. Para unos ojos inocentes la lápida templaria de Arjona es un trozo de mármol, sucio y lacerado que tiene unos dibujos raros por una de las caras, y sorprendentemente sin letras. Será un dibujo mudo, estéril y sin valor. Nada le dirá porque sintonizan en diferentes ondas, no porta las herramientas psíquicas necesarias que le permiten ver más allá del puro precepto visual. Para el cabalista, las líneas no fueron grabadas por casualidad, siguiendo mecánicamente un modelo, es imposible que pudiera darse esta circunstancia. Son el resultado de una meditación trascendente, de una honda preocupación por preservar un conocimiento ancestral y único que nos pone en contacto con algo intangible y atemporal, acercándonos a un mundo mágico e ilimitado.
Hoy sabemos que el origen del dibujo es hebreo por las tres letras del alfabeto hebreo que aparecen en ella: Alef (Sonido gutural semítico que se ha perdido; es oclusiva y muda), Mem (Bilabial y nasal) y Shin (cuando el sonido es sin, suena como silbante, sorda y dental; cuando el sonido es shin, es silbante, sorda y palatal); y porque es un dibujo (gematría) que representa los contenidos velados del Berechit y de la Mercava, que emplea en ciertas partes algo del procedimiento de Temura. Las líneas se entrecruzan formando polígonos estrellados que van conjugándose con gran precisión estética, dejando huecos por donde es posible contemplar el paisaje de un mundo superior.
Físicamente (9), la lápida templaria de Arjona es una piedra cuadrada de mármol de 75 cm. de lado y 25 mm. de grueso; grabada por una de sus caras con formas geométricas que guardan una doble simetría. En su interior, se desarrolla una estrella de doce puntas, un dodecágono regular estrellado continuo de cinco partes, que se cierra siguiendo vértices alternos cada cinco contiguos y cerrándose en el mismo donde comienza. Circunscribiendo al polígono, un Círculo, el mayor, que sirve de borde entre dos espacios: Uno, interior, donde suceden fenómenos geométricos objeto de nuestro análisis posterior, y, otro, exterior, limitado por los bordes físicos de la lápida que es cuadrada. Además, los lados del Cuadrado central grabado “cortan” al Dodecágono estrellado en puntos comunes a los lados, determinando una estrella de cinco partes, o Pentagrama; cuyos lados concretan líneas alternas que imprimen a la lápida un movimiento sugerido de naturaleza levógira, al contrario de las agujas del reloj. Son, también, como rayos que se originan en el interior del Círculo central mayor, símbolo de la divinidad, espiritual, por tanto; que trascienden al Cuadrado exterior, material, limitado y estéril por estable. ¿Una casualidad?
Un dibujo, como imagen esquemática y simple, actúa en nuestro consciente como símbolo abierto y, en nuestro inconsciente, como un signo multilinguístico, evocador y abierto que pude leerse en varios niveles de comprensión. Un primer nivel, sólo mostraría los formas geométricas puras y sus significados simbólicos inmediatos. Un segundo nivel expresarían su verdadero significado, a mi juicio. La Cábala irá mostrándose tal como la entendemos en la actualidad: como un camino de perfección espiritual mediante el conocimiento de la Obra del Creador.


La Cábala contenida en la Lápida de Arjona

El objeto de la Cábala es conocer el bien que Dios nos ofrece; es decir, Dios mismo. No existe mayor tesoro material, ni ningún bien verdadero en el mundo por encima de Dios mismo. Participar de Dios, acercarse a Él y a su esencia divina es el bien último del ser humano.
La Cábala es un camino válido para captar la Luz primordial, la del primer día de la Creación [que no es física, sino mística], con la que podremos ver los mundos espirituales “desde un extremo del Universo al otro”.

En el principio, era Ayín, el Dios Trascendental, contenedor de la Nada inmanifestada y absoluta. Ni siquiera existía el Tiempo, únicamente Ayín. De Él partió el Ayín Sof, el Dios Inminente, el Todo Absoluto carente de atributos. De su Divina Voluntad emanó el rayo Kav, transformado en Ttzimzum, que se manifestó en diez etapas de Emanación. Diez Palabras tomadas como zafiros creadores (Sefirot, plural; Sefirat, singular) que pueden entenderse como cifras o atributos de Dios y quedan dispuestas como un Árbol. Ese rayo manifestado en diez Sefirot se mantendrá eternamente hasta que vuelva a la Nada, fundiéndose con ella. Estas diez Sefirot se rigen por tres principios Divinos inmanifestados. Los llamados Esplendores ocultos o Zanzahot. Estos principios son la Voluntad primordial, la Misericordia y el rigor o Justicia. La Voluntad mantiene; la Misericordia, expande; y la justicia, contiene, ilustración 2.



Al límite del vacío, Keter o Corona, que contiene lo que fue, es y será; origen del Kav, y definido como “Yo soy el que soy”. De él, el rayo de luz Kav se expande tzimtzum bajo la influencia de la misericordia, la voluntad y la justicia para manifestar la Sabiduría [intelecto interior y activo] que son el destello del genio, la inspiración y la contracción. Esta Sabiduría genera el Entendimiento [pasivo] receptivo y reflexivo, que se manifiesta a través de la razón y de la tradición.
El Conocimiento es una no-Sefirat, y se denomina Daat, siendo la fusión de la Sabiduría y del Entendimiento. A través del Conocimiento, el Absoluto introduce su voluntad e interviene en la existencia, y somos capaces de ver y de saber, y así poder pasar de un pilar a otro, de la tolerancia al rigor, de lo expansivo a lo contractivo, de la Misericordia a la Justicia, de lo activo, positivo y masculino a lo pasivo, negativo y femenino. El rayo, así, experimenta un descenso y pasa al pilar del Equilibrio, manifestándose la Sefirat denominada Tiferet, Armonía o Belleza. En Tiferet se halla la esencia de las cosas, el corazón de los corazones o del Alma Divina. Esta Sefirat adquiere mucha importancia porque es la puerta de acceso a los niveles superiores de conocimiento. El Tiferet es el yo, el centro del universo que subyace en el yo cotidiano, el vigilante que canaliza las influencias inconscientes de las Sefirot superiores (como Sabiduría, Entendimiento, Misericordia y Justicia).



Por debajo de Tiferet el rayo manifiesta dos nuevos atributos, la Tnezat o Eternidad (que es activo, positivo y masculino) y Hod o Reverberación (que, por el contrario, es pasivo, negativo y femenino). Ambos Sefirot corresponden al nivel operativo de todo el Árbol Sefirótico, ilustración 3, donde se producirán los cambios correctivos en los procesos psíquicos y biológicos.
En un nivel más elemental, por debajo del nivel instrumental se halla la Sefirat denominada Yesod o Fundamento. A través de ella se manifiestan otros árboles Sefiróticos, menos evolucionados, conectando directamente con Malkhut, opuesto a Keter.
Yesod tiene función de espejo, pues bajo Tiferet se pueden obtener imágenes de imágenes y esto es básico porque permite vernos reflejado en él, y conocer de primera mano la imagen que proyectamos de nosotros mismos, la que perciben los demás, y así conocer nuestros propios defectos y aplicar las correcciones necesarias para crecer espiritualmente. Dependiendo de la pureza de Yesod, del espejo, éste reflejará una imagen nítida o distorsionada. Debemos mantenerlo siempre limpio practicando la sinceridad con nosotros mismos, aplicándonos disciplinas de cumplimientos de objetivos y fines, sin dejarnos arrastrar por el desánimo.
Malkhut, o Reino, es donde se comienza la ascensión del rayo relampagueante. Durante la misma, el rayo es la Shekinah y percibimos la presencia de Dios en la materia. Malkhut, opuesto a Keter, no es el fin o el principio. No es sólo el punto, sino también el Círculo. De él proceden todas las cosas, y a él retornan. Es la semilla que contiene en sí a todo un bosque de árboles. Siendo el último de las Sefirot incluye a todas las Sefirot del nivel inferior, actuando como un Keter de un nivel inferior, porque Malkhut es el reflejo de Keter y Keter lo es de Malkhut.

¿Amén o Amón-Ra?


Amén (en hebreo, אמן, amén; en árabe آمين āmīn) es una palabra semítica que suele traducirse como «así sea», con un sentido aprobatorio, o «así es», como símbolo de reafirmación (por ejemplo, de la fe). Empleada en el judaísmo, posteriormente también fue adoptada por las demás religiones monoteístas como el cristianismo y el islamismo. Esta palabra es una de las aclamaciones litúrgicas más frecuentes y se utiliza generalmente como fórmula para concluir las oraciones.
El término «amén» es símbolo de confirmación y de afirmación. El significado real de la palabra es ‘en verdad’, ‘ciertamente’ o ‘que conste’. Popularmente se le ha dado el significado de ‘así sea’, ‘palabra de Dios’ o, simplemente, ‘sí’. En efecto, la raíz de este adverbio implica firmeza, solidez, seguridad, y en hebreo es la misma que se utiliza para el vocablo «fe».
Decir amén es proclamar que se tiene por verdadero lo que se acaba de decir, con miras a ratificar una proposición o a unirse a una plegaria. Por eso, expresado en forma conjunta o grupal en el ámbito de un servicio divino u oficio religioso también significa ‘estar de acuerdo’ con lo expresado en tal ocasión.
El término «amén» es muy utilizado en la Biblia, y se lo usa también frecuentemente en la liturgia sinagogal y cristiana. Puede encontrarse al principio o al final de la frase.
En contraste con el uso de amén como una reafirmación posterior (es decir, al final de la oración), los evangelios sitúan a Jesucristo iniciando algunos de sus discursos con un doble «Amén, amén», en el Nuevo Testamento, frecuentemente traducido como: «En verdad, en verdad» o «De cierto, de cierto» (por ejemplo: Juan 14:12).
En el libro del Apocalipsis, Cristo es llamado «el Amén» (Apocalipsis 3:14).

Para algunos teósofos, los defensores de las teorías Afrocéntricas de la historia y partidarios del cristianismo esotérico, la palabra "amén" es en verdad un derivado del nombre del dios egipcio Amón (que a veces también se escribe Amén).  Era una palabra para rendir homenaje al dios egipcio Amón. Al igual que con Tutankamón.


Amón, helenización del nombre egipcio imn cuya general transliteración es Imen . Originalmente una deidad tebana, cuyo culto se popularizó cuando la ciudad de Tebas pasó a ser una de las más influyentes de Egipto, tras la expulsión de los hicsos a manos de los príncipes tebanos que darían origen a la Dinastía XVII.
Nombre egipcio: Amén o Imen. 
Nombre griego: (Άμων) Amón. (Deidad griega: Zeus y Deidad romana: Júpiter.)

En los Textos de las Pirámides se le consideraba una deidad del aire, pero más tarde se le asoció a Ra, dios de Heliópolis, divinidad solar, bajo el nombre de Amón-Ra convirtiéndose en la principal divinidad de la religión egipcia. Los faraones adoptaron en su titulatura ser "Hijo de Ra" (Sa-Ra).
Se encuentra la primera mención conocida del dios en los Textos de las Pirámides del Imperio Antiguo, ganando importancia hacia el final del Primer Periodo Intermedio, en Tebas.
Durante la dinastía XII del Imperio Medio , cobra gran importancia en Tebas, donde se le erigió el denominado templo de Karnak.
A comienzos del Imperio Nuevo fue considerado el dios dinástico, por la devoción que le profesaban los faraones tebanos, eclipsando el predominio del dios guerrero Montu, otra divinidad venerada en Tebas. La guerra contra los hicsos llevada a cabo por los príncipes tebanos de la dinastía XVII provocaría también el encumbramiento del dios de la ciudad a máxima divinidad del panteón egipcio, una vez lograda la victoria con la liberación y reunificación del país.
Los sacerdotes de Amón se convirtieron en el sector más influyente de la sociedad egipcia durante el Imperio Nuevo, llegando incluso a enfrentarse al denominado "faraón herético" Amenhotep IV (Ajenatón). En esta época comenzó su síntesis con el antiguo dios Ra, bajo la denominación “Amón-Ra”.
En el Periodo tardío de Egipto adquirió un carácter más universal, siendo conocido por el nombre griego de Amón-Ra-sonter "Amón-Ra, rey de los dioses".
Fue denominado "El oculto", "Padre de todos los vientos", "Alma del viento", "El dios único que se convierte en millones", "Aquel que habita en todas las cosas", "Amón-Ra, señor de los tronos de las dos tierras", "El toro de su madre", "El eterno".
Diversos personajes egipcios adoptaron en sus títulos el nombre de Amón (Amen): cuatro faraones de la dinastía XII, los denominados Amenemhat, "Amón es el primero", varios de la dinastía XIII, cuatro faraones de la dinastía XVIII, los denominados Amenhotep "Amón está satisfecho", llamados Amenofis por los griegos, como el célebre Tutankamón "Imagen viviente de Amón", o Amenhotep IV; Amenmeses de la dinastía XIX "Engendrado por Amón"; Amenemopet "Amón está en Tebas", Siamón, de la dinastía XXI, etc.
Como por ejemplo, también, se cree que Moisés deriva de la supresión de una parte del nombre egipcio original que tenía este personaje, puesto que en el antiguo Egipto se colocaba el nombre de un dios antes de la palabra "mses", por ejemplo Ramsés significaba "engendrado por Ra" y Tutmosis "engendrado por Tot", así que Moisés al huir de Egipto y renegar de su origen egipcio quedó sólo como mses o Moisés. Probablemente su nombre egipcio era "Amenmesse/Amenmesses/Amenmose/Amenmoses" que significaba "engendrado por Amón".

EPÍFISIS - Glándula Pineal o Piña Annunaki


La glándula pineal, cuerpo pineal o epífisis es un órgano que sincroniza la liberación de cierta hormona con las fases de luz-oscuridad. Es así considerado un transductor neuroendocrino y un «reloj biológico». En 1958, un equipo de la Universidad de Yale, liderado por Aaron B. Lerner, descubrió que la glándula libera la hormona melatonina. Es una pequeña formación ovoidea, aplanada, que descansa sobre la lámina cuadrigémina formando parte del techo del diencéfalo.
La epífisis o pineal es en algunas especies sensible a la luz pero está en todas relacionada con la regulación de los ciclos de vigilia y sueño. En los humanos adultos mide unos 5 mm. a 10 mm. de diámetro y pesa aprox. 150 miligramos. Con la disminución de la luz, la glándula pineal produce melatonina, hormona inductora del sueño y lo hace a partir de la serotonina. En consecuencia está relacionada con la regulación de los ciclos de vigilia y sueño (ritmos circadianos). La presentación farmacéutica de la melatonina puede servir para contrarrestar los efectos del síndrome de diferencia de zonas horarias (jet lag).
Es también un poderoso antioxidante; y se ha comprobado que participa en la apoptosis de células cancerosas en el timo. Pero también está comprobado que altas dosis de esta hormona tienen un efecto cancerígeno. Controla el inicio de la pubertad. La producción de esta hormona disminuye con la edad.


En 1917 se observó in vitro que extractos de glándula pineal producía un aclaramiento en la piel de sapo. A finales de los 50, Lerner y colaboradores aislaron la hormona pineal que producía este efecto a partir de pinealocitos bovinos y describieron su estructura química: -metoxi-N-acetiltriptamina (melatonina).
Si bien durante mucho tiempo se consideró que la melatonina era de origen exclusivamente cerebral, se ha demostrado la biosíntesis del metoxindol en otros tejidos como la retina, la glándula harderiana, el hígado, el intestino, los riñones, las adrenales, el timo, la glándula tiroides, las células inmunes, el páncreas, los ovarios, el cuerpo carotídeo, la placenta y el endometrio. Los eventuales tumores en la pineal pueden resultar asintomáticos o provocar cefalea, incapacidad de elevar la mirada, diplopia, hidrocefalia, etc.
E incluso cuando se llega a extirpar la glándula pineal, tanto en niños como en adultos, las consecuencias descartan las vinculaciones místicas que a veces se le ha dado a la pineal. Además, se han realizados observaciones con monjes meditantes mediante dispositivos como emisores de positrones o electroencefalograma sin que se pueda remarcar un vínculo entre esos estados y la pineal. Esta presunción esotérica occidental nunca fue mantenida en oriente.
“Tal como reconoce Rick Strassman, célebre protagonista en exhaustivos estudios de los efectos de la DMT en humanos, la glándula pineal no sería más que el sexto chakra o Ajna Ajna del que habla la tradición védica, la ventana de Berrea del que se nombra en el hinduismo, el ojo celestial del cual hablan los antiguos chinos, el palacio Niwan que los taoístas conocen o el “asiento del alma” que Descartes exponía”.


La Piña en el Vaticano
La Piña en el Vaticano, el Papa tiene un cono de pino en el crucifijo, similar a la piña del Annunaki y del chamán Maya
¿Annunakis tratando de meter la piña en la cabeza del ser humano?  En el centro, el árbol de la vida representada por un pino
Templo de Ankor Wat, Camboya


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