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Las 4 Nobles Verdades de Buda

Las 4 Nobles Verdades de Buda

Las 4 Nobles Verdades es la esencia de las enseñanzas de Buda.

Todo lo que Buda enseñó está incluido en estas cuatro verdades.

Fue en el momento de su Iluminación, hace más de 2.500 años, que Buda realizó estas cuatro Nobles Verdades.

Estas verdades son eternas, siempre existen, independientemente de la existencia de Buda. No son creadas por Buda, sino que él las descubrió.

No hay nada capaz de ser conocido fuera de estas cuatro verdades. 


Buda utilizó el idioma pali para comunicar sus enseñanzas. El pali fue el idioma de la región de Magadha, en el norte de la India, donde Buda predicó durante 45 años después de la Iluminación.

Después de la muerte de Buda, sus discípulos preservaron sus enseñanzas oralmente durante 5 siglos, aproximadamente.

En el primer siglo, antes de la era cristiana, las enseñanzas se registraron en hojas de palma, en la isla de Sri Lanka.

Las enseñanzas que poseemos hoy en día provienen de esta transmisión sin interrupción, a través de los siglos, por parte de sus discípulos.


La verdad, en el budismo, no necesariamente debe ser algo sublime, bueno o noble. Por ejemplo, el deseo, el enojo, el odio, algunos de los estados mentales, son verdades de acuerdo con las enseñanzas del Buda.


Buda fue el primero que descubrió estas cuatro verdades y las reveló al mundo.

La realización de estas verdades conduce al estado de noble, hace que uno sea noble.


Entonces, se denominan verdades porque son hechos reales e inalterables. Y se denominan nobles porque, a pesar de que fueron descubiertas por Buda, una noble persona, la realización de estas verdades conduce a la persona al estado de noble.


Las 4 Nobles Verdades son:


1. LA NOBLE VERDAD DEL SUFRIMIENTO (dukkha-ariya-sacca)


La primera Noble Verdad es dukkha; La naturaleza de la vida es sufrimiento.


En el primer discurso, después de su iluminación, Buda dijo lo siguiente con relación a esta primera verdad: "Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo que no se desea es sufrimiento, separarse de lo que se desea es sufrimiento, no alcanzar lo que se desea es sufrimiento. En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento".


El nacimiento se define en el budismo como el primer momento en una existencia particular. En el caso de los seres humanos es el momento de concepción.

El nacimiento es sufrimiento debido a que es la base de todo lo que inevitablemente sigue: la vejez, la enfermedad y la muerte.


Que la vejez es sufrimiento no es difícil de comprender. Cuando envejecemos nuestras facultades declinan, somos más proclives a la enfermedad, menos independientes, etc.


La enfermedad es sufrimiento. Cuando nos enfermamos experimentamos sensaciones corporales desagradables y como resultado a veces también sufrimiento mental en la forma de depresión, etc. Y morir es sufrimiento.


Buda dice también que asociarse con lo que no se quiere es sufrimiento, asociarse con personas o cosas que nos son desagradables. Separarse de lo que se quiere es sufrimiento; separarnos de lo que poseemos, cosas o seres, separarnos de nuestros seres queridos, familiares, amigos temporal o permanentemente es sufrimiento. No alcanzar lo que se desea es sufrimiento.

A veces deseamos poseer algo, material o espiritual, pero debido a las circunstancias de la vida no lo podemos obtener. Esta frustración de no obtener lo que deseamos es sufrimiento. No es difícil comprender que todas estas condiciones de la vida son sufrimiento.


Buda finaliza la exposición de la primera verdad diciendo: "En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento". Los cinco agregados son todo lo que nosotros somos.


Los cinco agregados son:


1. El agregado de la materialidad

2. El agregado de la sensación

3. El agregado de la percepción

4. El agregado de las formaciones

5. El agregado de la consciencia


Es importante comprender que cuando Buda expone la verdad del sufrimiento primero utiliza términos convencionales tales como el nacimiento, la vejez, la muerte, etc. Sin embargo, Buda finaliza su exposición utilizando lenguaje filosófico, el lenguaje de las realidades últimas. Y es esta dimensión del término 'dukkha', sufrimiento, la que es más difícil de comprender y aceptar. Esto es así porque para ello es necesario una profunda experiencia, sabiduría, acerca de la naturaleza de los fenómenos. Sólo cuando uno ha experimentado los fenómenos de acuerdo con su naturaleza real, es posible concluir que los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento.


Cuando Buda dice que los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento se está refiriendo al sufrimiento de lo condicionado, al sufrimiento de aquello que es el producto de causas. Los cinco agregados son producto de causas, son condicionados. Y todo aquello que es condicionado es sufrimiento.

De acuerdo al budismo todo lo condicionado está sujeto al surgir y al cesar.

Y es este continuo surgir y cesar de los cinco agregados lo que es sufrimiento.



2. LA NOBLE VERDAD DEL ORIGEN DEL SUFRIMIENTO (dukkha-samudaya-ariya-sacca)


La segunda Noble Verdad es el origen de dukkha; El deseo o "sed de vivir" acompañado de todas las pasiones y apegos.


Esto es lo que Buda dice en el primer discurso: "Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento. Es el deseo que produce nuevos renacimientos, que acompañado con placer y pasión encuentra siempre nuevo deleite, ahora aquí, ahora allí. Es decir, el deseo por los placeres sensuales, el deseo por la existencia y el deseo por la no-existencia".


De acuerdo con el budismo el sufrimiento es debido al deseo y no a la disposición de un ser supremo. El budismo es único entre las religiones al declarar al deseo como la causa del sufrimiento.


El deseo por los placeres sensuales significa deseo por los objetos de los sentidos, tales como objetos visibles, audibles, olfativos, gustativos, tangibles y mentales.

El deseo por la existencia significa deseo por la continuación de la existencia en el ciclo de reencarnaciones; renacimientos y muertes (samsara).

El deseo por la no-existencia significa deseo por la aniquilación; es deseo asociado con la concepción errónea de que todo termina en el momento de la muerte.


El deseo de acuerdo al budismo es una fuerza tremenda que tiene la potencialidad de producir renacimientos una y otra vez. Es debido a este deseo que los seres realizan acciones (karma) buenas o malas. Y cuando hay acciones acumuladas, hay efectos (vipaka). Y siempre y cuando exista esta acumulación de acciones habrá renacimientos en el futuro. Por lo tanto, el origen del sufrimiento presente es el karma que realizamos en el pasado.


De acuerdo con la Doctrina del Origen Condicionado el deseo está condicionado por la sensación (agradable, desagradable o neutral). Cuando hay sensación agradable uno desea poseerla, cuando hay sensación desagradable uno desea su opuesto. La sensación neutral es igual que la agradable. Y cuando hay deseo hay adherencia (upadana), una forma más intensa de deseo. Cuando hay adherencia hay existencia (karma). Cuando hay existencia hay renacimiento. Y cuando hay renacimiento hay vejez y muerte.

Hay otra forma más gráfica de explicar esta segunda verdad. Cuando uno tiene apego a algo o a alguien y lo pierde, uno sufre. El sufrimiento que uno experimenta no es debido a la pérdida sino al apego que uno tiene hacia este algo o alguien.



3. LA NOBLE VERDAD DE LA CESACIÓN DEL SUFRIMIENTO (dukkha-nirodha-ariya-sacca)


La tercera Noble Verdad es la cesación de dukkha; Alcanzar el Nirvana, la Verdad absoluta, la Realidad última.

La cesación del sufrimiento es la erradicación de las impurezas mentales.

Sólo cuando uno ha erradicado las impurezas de la mente uno ha puesto fin al sufrimiento. 


Buda dice lo siguiente: "Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Es la total extinción y cesación de ese mismo deseo, su abandono, su descarte, liberarse del mismo, no su dependencia".


Nirvana es un término pali que es mejor dejarlo sin traducir porque es imposible encontrar un equivalente en nuestra lengua.


El Nirvana es el objeto de ciertos tipos de conciencias. Hay ciertos tipos de conciencias que tienen la habilidad de tomar Nirvana como objeto. Estos tipos de conciencias se denominan conciencias del sendero y fruición.

Cuando una de las conciencias del sendero toma el Nirvana como objeto se produce la erradicación de las impurezas mentales. Esta erradicación es gradual. Primero se erradican las impurezas más bastas como la concepción errónea y la duda.

Después se erradican otras impurezas como el enojo, la vanidad, la agitación, etc.

De acuerdo al budismo, el deseo o apego, es decir la segunda noble verdad, es una de las impurezas a ser erradicadas. Cuando la impureza del deseo es erradicada, se dice que uno ha realizado la cesación del sufrimiento.



4. LA NOBLE VERDAD DEL SENDERO QUE CONDUCE A LA CESACIÓN DEL SUFRIMIENTO (dukkha-nirodha-gamini-patipadaariya-sacca)


La cuarta Noble Verdad es el Sendero que conduce al cese del sufrimiento y a la experiencia del Nirvana.


La cuarta Noble Verdad también se denomina el Camino Medio u Óctuplo Noble Sendero.

El Óctuplo Noble Sendero es la práctica que uno debe seguir para alcanzar la cesación del sufrimiento.

Es óctuplo porque posee ocho componentes.


Buda dice lo siguiente: "Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento. Simplemente este Óctuplo Noble Sendero; es decir, Recto Entendimiento, Recto Pensamiento, Recto Lenguaje, Recta Acción, Recta Vida, Recto Esfuerzo, Recta Atención Completa y Recta Concentración".


La esencia de los millares de discursos en los que el Buda explicó su enseñanza de distintas maneras, está contenida en Las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Óctuple Sendero.

Este Sendero comprendido en la cuarta Noble Verdad es el Sendero Medio, llamado así por evitar los dos extremos; tanto la búsqueda de la felicidad a través de los placeres sensuales, como la mortificación de uno mismo. 


Este Sendero Medio es llamado "El Noble Óctuple Sendero", ya que consta de ocho factores, que son:


1. Recta comprensión (samina ditthi)

2. Recto pensamiento (samma sankappa)

3. Rectas palabras (samma vaca)

4. Recta acción (samma Kammanta)

5. Rectos medios de vida (samma ajiva)

6. Recto esfuerzo (samma vayama)

7. Recta atención (samma sati)

8. Recta concentración (samma samadhi)


Estos ocho factores no son separados y deben desarrollarse simultáneamente, ya que todos ellos están estrechamente relacionados entre sí, y cada uno contribuye al cultivo de los otros.

Su finalidad es el desarrollo y perfeccionamiento de los tres principios capitales del adiestramiento y disciplina budistas:


-La sabiduría (pañna): La Sabiduría implica la Recta Comprensión y el Recto Pensamiento.


-La Recta Comprensión es la comprensión de las cuatro Nobles Verdades. Es la comprensión de la ley de la causalidad. Es la comprensión de la impermanencia.


-El Recto Pensamiento es pensar con desapego, amor, renunciamiento y no violencia, esto es, con sabiduría. Es evitar pensamientos de apego, malevolencia, odio y violencia, esto es, evitando la ignorancia.


-La conducta ética (sila): La Conducta ética implica: la Recta Palabra, la Recta Acción y los Rectos Medios de Vida.

La conducta ética (sila) está basada en la vasta concepción del amor universal y la compasión hacia todos los seres vivientes, que constituye el fundamento de la enseñanza del Buda.


-La Recta Palabra es abstenerse de emplear formas de lenguaje erróneas y perniciosas, de hablar negligentemente, de mentir, difamar, calumniar o dañar a otros, y cultivar las palabras amistosas, benévolas, agradables, dulces, significativas y útiles.


-La Recta Acción es cultivar una conducta moral honorable y pacífica, absteniéndose de matar, robar, relaciones sexuales ilegítimas y llevar a cabo tratos deshonestos.


-Los Rectos Medios de vida es ganarse la vida de forma honorable, irreprochable e inofensiva, evitando cualquier profesión que pueda ser nociva de alguna manera para otros seres vivientes.


-La disciplina mental (samadhi): La disciplina mental incluye: el Recto Esfuerzo, la Recta Atención y la Recta Concentración.



-El Recto Esfuerzo implica los cuatro siguientes esfuerzos:


1. Impedir el surgimiento de pensamientos malos.

2. Apartar los pensamientos malos ya surgidos en la mente.

3. Cultivar el surgimiento de los buenos pensamientos.

4. Mantener los buenos pensamientos ya surgidos. Cultivar con atención el Dhamma.


-La Recta Atención implica los Cuatro Estados de Atención Mental:


1. Prestar diligente atención al cuerpo.

2. Prestar diligente atención a las sensaciones y las emociones.

3. Prestar diligente atención a las actividades de la mente.

4. Prestar diligente atención a las ideas pensamientos, concepciones y cosas (dhamma).


-La Recta Concentración es la disciplina que nos conduce a las cuatro etapas de dhyana, o absorción, en la primera etapa se abandonan los deseos y pensamientos apasionados e impuros, en la segunda, ya desaparecidas las actividades mentales, se desarrolla la tranquilidad y la "fijación unificadora de la mente", en la tercera surge la ecuanimidad consciente y en la cuarta desaparecen todas las sensaciones, tanto de dicha como de desdicha, de alegría y de pesar, permaneciendo en un estado de ecuanimidad y lucidez mental.


Este Noble Óctuple Sendero puede ser seguido, practicado y desarrollado por cada individuo. Es disciplina corporal, verbal y mental. Se trata de un Sendero que conduce a la aprehensión de la Realidad última, al logro de la liberación, de la felicidad y la paz, mediante el autodesarrollo moral, espiritual e intelectual.


En el Visuddhi-Magga (El Camino de la Purificación) del Venerable Buddhaghosa se compara a la verdad del sufrimiento con una enfermedad, la verdad del origen del sufrimiento con la causa de la enfermedad, la verdad de la cesación del sufrimiento con la cura de la enfermedad y la verdad del sendero que conduce a la cesación del sufrimiento con la medicina.







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#Las4NoblesVerdades #Buda #Vivir #Consciencia #Tiempo #Vida #Mente #Emoción #Sufrimiento 

No crear más dolor en el presente

No crear más dolor en el presente


(Por Eckhart Tolle)

La mayor parte del sufrimiento humano es innecesario. Es creado por uno mismo, mientras la mente no observada maneje nuestra vida.

El dolor que usted crea ahora es siempre una forma de no aceptación, una forma de resistencia inconsciente a lo que es.


En el nivel del pensamiento, la resistencia es una forma de juicio. 

En el nivel emocional, es una forma de negatividad.

La intensidad del sufrimiento depende del grado de resistencia al momento presente, y ésta a su vez depende de la fuerza de su identificación con la mente.

La mente siempre busca negar el Ahora y escapar de él. En otras palabras, cuanto más identificado esté usted con su mente, más sufre.

O puede ponerlo en estos términos: cuanto más capaz sea de honrar y aceptar el Ahora, más libre estará del dolor, del sufrimiento y de la mente egótica.


¿Por qué habitualmente se niega o se resiste la mente al Ahora? 


Porque no puede funcionar y permanecer en control sin el tiempo, que es pasado y futuro, así que percibe el Ahora intemporal como una amenaza. 

El tiempo y la mente son de hecho inseparables.


Imagínese la Tierra sin vida humana, habitada sólo por plantas y animales. ¿Tendría todavía un pasado y un futuro? ¿Podríamos todavía hablar del tiempo de forma significativa? La pregunta "¿Qué hora es?" o "¿Qué día es hoy?" -si hubiera alguien para hacerla- no tendría ningún sentido. El roble o el águila quedarían perplejos ante tal pregunta. "¿Qué hora?" responderían. "Bueno, es ahora, por supuesto. ¿Qué más?"


Sí, necesitamos la mente, así como el tiempo, para funcionar en este mundo, pero llega un momento en el que se apoderan de nuestra vida y ahí es donde se establecen la disfunción, el dolor y la tristeza.

La mente, para asegurarse el control, busca continuamente cubrir el momento presente con el pasado y el futuro, y así la vitalidad y el potencial infinitamente creativo del Ser, que es inseparable del Ahora, queda cubierto por el tiempo. La verdadera naturaleza queda oscurecida por la mente.


Se ha acumulado una carga cada vez más pesada de tiempo en la mente humana. Todos los individuos sufren bajo este peso, pero también siguen aumentándolo a cada momento, siempre que ignoran o niegan el precioso momento o lo reducen a un medio para obtener un momento futuro, que sólo existe en la mente, no en la realidad.

La acumulación de tiempo en la mente humana individual y colectiva también carga una gran cantidad de dolor residual del pasado.


Si no quiere crear más dolor para usted y para los demás, si no quiere aumentar más el residuo de sufrimiento pasado que aún vive en usted, no cree más tiempo, o al menos no más del necesario para manejar los aspectos prácticos de su vida.


¿Cómo detener la producción de tiempo?


Dése cuenta profundamente de que el momento presente es todo lo que tiene.

Haga del Ahora el foco primario de su vida.

Mientras que antes usted habitaba en el tiempo y hacía breves visitas al Ahora, establezca su residencia en el Ahora y haga breves visitas al pasado y al futuro cuando se requieran para manejar los asuntos prácticos de la vida.

Diga siempre "sí" al momento presente.


¿Qué podría ser más fútil, más demente, que crear resistencia interior a algo que ya es?

¿Qué podría ser más demente que oponerse a la vida misma, que es ahora y siempre ahora? 

Ríndase a lo que es. Diga "sí" a la vida, y observe cómo ésta empieza súbitamente a funcionar a favor suyo y no contra usted.




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#Dolor #Presente #Vivir #Consciencia #Tiempo #Vida #Mente #Emoción #Sufrimiento


Los Siete Centros de la Máquina Humana

Los Siete Centros de la Máquina Humana

El organismo del Ser Humano es una máquina perfecta, única en la naturaleza. En él se dan las circunstancias, las capacidades físico-psíquicas adecuadas y necesarias para la auto-realización íntima del Ser. El Ser Humano es una máquina, una especie de robot que no tiene libertad y que está programada desde dentro, desde nuestra psiquis, manejados como si fuera un títere o marioneta.

Nuestro cuerpo posee determinados centros de control que son responsables por ejercer determinadas funciones físicas y psicológicas. Dicha máquina posee cinco centros inferiores: Intelecto, Movimiento, Instinto, Emoción y Sexo; y dos centros superiores: el Emocional Superior y el Intelectual Superior. Cada uno de esos siete centros penetra todo el organismo, sin embargo, cada cual tiene su punto básico capital en algún lugar de nuestro cuerpo.

 

El centro de gravedad del Intelecto se encuentra en el cerebro; el centro de gravedad del Movimiento se sitúa en la parte superior de la espina dorsal; el centro de gravedad de las emociones radica en el plexo solar; el centro de gravedad del instinto, en la parte inferior de la columna; el centro de gravedad del sexo, como es evidente, tiene su base en los órganos sexuales.


Cada uno de estos centros tiene sus funciones absolutamente definidas y su ámbito de acción perfectamente demarcado, sin embargo, si nos auto-observamos, veremos que la acción de nuestros agregados psicológicos los desequilibra al utilizar dichos centros de forma desequilibrada. El Ser (Alma) es el equilibrio, en cambio, el Ego es el desequilibrio.

 

Nuestros "yoes" ejercen control sobre los cinco centros inferiores de nuestra máquina humana, pero no puede manipular los dos centros superiores que son controlados por nuestra Esencia y nuestra Conciencia. Si queremos disolver el Ego, debemos estudiarlo en los cinco centros inferiores; necesitamos comprender las acciones y reacciones de cada uno de los cinco centros inferiores.


Al estudiar cómo reaccionamos ante las distintas situaciones de nuestra vida, al observar cómo dichas situaciones crean una impresión en cada uno de nuestros centros inferiores, estaremos en el camino correcto y necesario para poder eliminar a nuestros defectos psicológicos.


Utilizando el sentido de la auto-observación, veremos por nosotros mismos cómo cada escena de la vida cotidiana ejerce una impresión en nuestro interior.


Para una mejor comprensión diremos que toda escena, sonido, música, olor, palabra, ejerce una impresión en nuestros siete centros. Estas impresiones nos llegan a nuestro interior a través de nuestros cinco sentidos que son ventanas abiertas hacia el mundo exterior. Es por ello que hay que estar atentos con nosotros mismos qué nos pasa cuando experimentamos con lo escrito anteriormente y poder diferenciar nuestras emociones, sensaciones y acciones inconscientes.


Los colores, los aromas, los sonidos, las texturas y los gustos también se combinan en el mundo físico y al captarlos con los cincos sentidos vemos cómo provocan una reacción, una respuesta en nuestra parte psicológica.


Hay bebidas, músicas, colores, personas que nos agradan y situaciones, comidas o personas cuya simple presencia nos disgustan. Todo eso son reacciones del Ego hacia los estímulos que provienen del mundo exterior.


Lo interno tiene tendencia a exteriorizarse y lo externo a interiorizarse.


Si sabemos trabajar atentamente, descubriremos a nuestros "yoes" psicológicos actuando en cada instante de nuestras vidas y, a cada instante que descubrimos un defecto, debemos apelar a eliminar de nosotros este defecto.


Cuando, en el día a día, nos damos de un defecto, cuando lo distinguimos entre nuestras acciones, podemos decir que ya hemos dado el primer paso para comprenderlo, nos hemos dado cuenta de que era un elemento ajeno a nuestro Ser o Alma. Posteriormente, debemos encontrar un momento en nuestra vida para analizarlo, pero no en el mismo momento en el que está actuando.


Debemos proceder así por el hecho de que en el momento en que se está manifestando un "yo" nos está robando la energía. Si nos paramos a analizarlo, terminará por manifestarse aunque sea por un instante. Es mejor ponerle el freno, pedir su desintegración con la muerte en marcha y luego analizar lo ocurrido, buscando los resortes ocultos de nuestra acción-reacción en dicha escena.


Es interesante notar qué centros reaccionan más rápidos que otros ante las impresiones que recibimos del mundo físico. Así pues, veremos con asombro que el intelectual, al contrario de lo que pueda parecer, resulta ser el centro más lento, siendo superado en velocidad de reacción por los centros instintivo y motor.


Esto lo podemos comprobar fácilmente cuando estamos conduciendo. Cuando surge algo imprevisto en la carretera son los centros instintivo-motor quienes se adueñan de la situación y nos libran del desastre.


El centro emocional, a su vez, es todavía más rápido que el instintivo-motor. Podemos ver cómo las palabras, los insultos o los halagos son interpretados y reaccionamos antes por el emocional que por el motor-instintivo y que incluso el primero dicta órdenes a los segundos. Por ejemplo: alguien nos insulta e inmediatamente, si no estamos conscientes, le insultamos también, o le golpeamos, ordenando al centro motor que realice dicha reacción.


Continuando, veremos que es el centro sexual el más rápido de todos. Con una mirada un hombre y una mujer saben si son afines en las cuestiones amorosas o si, por lo contrario dicha afinidad no existe. A una mujer le bastan milésimas de segundo para aceptar o rechazar la invitación para bailar de un hombre.


La máquina humana, como cualquier otra máquina, se mueve bajo los impulsos de las fuerzas sutiles de la Naturaleza. Las radiaciones cósmicas en primer lugar y el "yo pluralizado" en segundo lugar, son los agentes secretos que mueven a las máquinas humanas.


El Sol con su calor y el buen o mal tiempo dan, de inmediato, lugar a que surjan determinados "yoes" que se apoderan de la máquina; algunos de estos "yoes" suelen ser más fuertes que otros. La lluvia, las contrariedades, las vanas alegrías pasajeras, originan nuevos y molestos "yoes"; pero la pobre marioneta humana no tiene noción de estos cambios porque tiene la Conciencia, el Alma, dormida y vive siempre en el último "Yo" (el Ego).


Por último conviene que repasemos, por separado, cada uno de nuestros centros:

 

 

Los Siete Centros de la Máquina Humana

 

Los Siete Centros de la Máquina Humana

Es importante notar aquí que al hablar de Centros nos referimos a algo que pertenece al Mundo Físico y, por tanto, al Cuerpo Físico. En cambio, los Chakras pertenecen al Alma o parte energética; como las Iglesias o Templos de Conocimiento, pertenecen al Espíritu.

 

1.- Centro Sexual 

  • Localización: Hueso Cóccix 
  • Función: CREAR, con tres posibilidades de sexo:

– Supra-sexo: crea los hijos de la luz, creación de los cuerpos existenciales del Ser

– Sexo normal: reproducción de la especie

– Infra-sexo: reproducción del ego animal 

  • Energía: Sexual 
  • Sentido: Tacto 
  • Defecto: Pereza

 

2.- Centro Instintivo 

  • Localización: Hueso Sacro 
  • Función: este centro cumple muchas funciones:

– Producción de todas las otras cuatro energías, por esto se le denomina el Tetra-sustentador.

– Está encargado de manejar todas las aguas del microcosmos, por lo tanto maneja la salud del cuerpo físico, la reproducción de las células, el karma, etc.

– Maneja todos los átomos metálicos de nuestro Mercurio. En ellos se encuentra nuestro Ego, por eso cuando el Centro Emocional produce un deseo este Centro se adueña de él. Por esto diremos que la principal función de este centro es Aprehender, a través del deseo: DESEAR. 

  • Energía: Vital 
  • Sentido: Gusto 
  • Defecto: Codicia

 

3.- Centro Emocional Inferior 

  • Localización: a la altura del Ombligo, sobre la columna vertebral 
  • Función: SENTIR: Emociones Positivas o Negativas. Las emociones positivas atraen y nos hacen sentir enamorados, las emociones negativas rechazan. Con emociones negativas odiamos, sentimos resentimiento y rencor. Debemos aprender a equilibrar este centro pues es el que maneja el fuego, y por tanto nos mantiene adulterando a todo momento. 
  • Energía: Emocional 
  • Sentido: Olfato 
  • Defecto: Lujuria

 

4.- Centro Intelectual Inferior 

  • Localización: a la altura del Corazón, sobre la columna vertebral. 
  • Función: PENSAR: Idear, Planear, Proyectar, Recordar. Antes de hacer cualquier cosa primero la planeamos, por eso se dice que los pensamientos son el origen de las obras. Cuando pensamos, así no lo sepamos, estamos empezando a crear. De la calidad de los pensamientos depende la calidad de las obras. Tenemos que aprender a auto-observar este centro, puesto que gasta mucha energía. La mejor manera de pensar es no pensar. 
  • Energía: Mental 
  • Sentido: Oído 
  • Defecto: Orgullo

 

5.- Centro Motor

 

Este es el centro del movimiento. Está encargado de todas las obras y palabras. Este centro es totalmente mecánico cuando se encuentra manejado por el yo psicológico. Él aprende a hacer cualquier cosa y perfecciona el movimiento hasta que no participa para nada el pensamiento. Si pensáramos cuando este centro actúa podríamos hasta matarnos, por ejemplo cuando estamos manejando un vehículo. Este centro maneja la voluntad y mientras tengamos defectos nuestras obras estarán influenciadas por ellos. 

  • Localización: a la altura de la Laringe, sobre la columna vertebral. 
  • Función: HACER con las Palabras, Obras y Omisiones. Lo que más hacen los seres humanos es hablar toda clase de boberías, casi nunca dicen ni hacen cosas útiles. 
  • Energía: Motriz 
  • Sentido: Vista 
  • Defecto: Ira

 

6.- Centro Emocional Superior 

  • Localización: Glándula Pituitaria o Hipófisis 
  • Función: JUZGAR, medir efectos 
  • Energía: De la Conciencia 
  • Sentido: Videncia o Auto-Observación 
  • Defecto: Gula

 

7.- Centro Intelectual Superior 

  • Localización: Glándula Pineal 
  • Función: SABER 
  • Energía: Del Espíritu Puro 
  • Sentido: Polividencia 
  • Defecto: Envidia

 

 

El Estado Actual de los Siete Centros

 

En todos los seres humanos los centros se encuentran desequilibrados, ya que nadie está interesado en trabajar sobre sí mismo y la casi totalidad de los seres no se conocen a sí mismos. De ahí que tengamos que empezar el trabajo por conocerlos.

El centro Instintivo como productor de energías abastece a todos los centros inferiores y los excedentes de energía son depositados en el centro Sexual. Este trabajo se hace durante la noche cuando el cuerpo físico descansa.

Al iniciar el día cada uno de nosotros nos encontramos con las baterías llenas. Y empezamos a gastar energía cada vez que usamos un centro.

Cada uno de nuestros pensamientos va gastando la energía del centro Intelectual, hasta agotar su carga inicial. Cuando esta carga se agota totalmente el centro Intelectual le roba al centro Sexual para poder seguir funcionando.

Cada una de nuestras palabras y cada uno de nuestros movimientos van gastando la energía del centro Motor. Cuando sus reservas energéticas se agotan éste tiene que robarle energía al centro Sexual para poder seguir trabajando.

Cada una de nuestras emociones en el diario vivir agotan energía del centro Emocional y a su vez éste va robando al centro Sexual.

A su vez, el centro Sexual, para trabajar, como ha sido saqueado durante todo el día, tiene que trabajar con los excedentes de los otros centros. Conclusión: no trabajan con su propia energía y nada nuevo se puede crear.

Para colmo de males muy pocos humanos conocen el Suprasexo y, cuando llegan a la práctica sexual, se esfuerzan por extraer la energía o expulsarla a través del orgasmo. Y todas las reservas energéticas son extraídas para divertirnos.

 

 

Cómo se Equilibran los Centros

 

Estrategia para el ahorro de energía

Los cinco primeros centros están caídos y trabajan equivocadamente. Los dos superiores no cayeron y trabajan equilibradamente. Muy pocos seres hacen uso de los centros superiores. La mayoría hacen mal uso de los cinco inferiores.

 

Si vamos a equilibrar los centros debemos aprender a observarlos primero.

 

El segundo paso será aprender a ahorrar energía para que no haya saqueo del centro Sexual.



Por ende, debemos comenzar a reflexionar en:

  

  • ¿Qué es el Recto Pensar? 

Cuando uno está pensando debe preguntarse si ese pensamiento es Verdadero, Justo y Útil.

  

  • ¿Qué es el Recto Sentir? 

Cuando uno está sintiendo debe preguntarse si ese sentimiento es Verdadero, Justo y Útil.

  

  • ¿Qué es el Recto Obrar? 

Cuando uno está obrando debe preguntarse si esa obra es Verdadera, Justa y Útil.

  

  • ¿Qué es el Recto Hablar? 

Cuando uno está hablando debe preguntarse si esas palabras son Verdaderas, Justas y Útiles.

 

Si iniciamos esta estrategia veremos que son muy pocas las cosas que hacemos, decimos, sentimos y pensamos que reúnen estos requisitos. Nos daremos cuenta que no hacemos sino que boberías, que nunca pensamos en nada útil, que nunca sentimos nada bueno y que hablamos hasta por los codos. Conclusión: somos un verdadero fracaso para uno mismo, por ende, para los demás.

Al poner en práctica esta estrategia se iniciará el Ahorro de energía y, ésta, nos permitirá, utilizando bien el sexo, crear los Cuerpos Existenciales del Ser y salir del estado animal en que nos encontramos actualmente.

Como cualquier posibilidad de Ser depende de esto, debemos empezar a practicarlo inmediatamente.

 

 

 

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