Exhortar al lector a descubrir nuevas técnicas de bienestar y sanación que existen a través de los Ángeles,
como las Canalizaciones, la Meditación, el Yoga, el Chi Kung y el poder del YO SOY,
que le ayudarán a retomar su vida espiritual, reencontrándose consigo mismo, entendiendo y sanando;
convirtiéndose en personas más plenas y felices, enfrentándose con mayor coraje y positivismo a los embates de la vida diaria.
¿Corazón o Ego en el Amor?
La pareja es mucho más que la unión de dos personas que quieren compartir su vida. Se trata de una unión muy especial donde se involucra al corazón. El corazón tiene su propia forma de sentir y de actuar que se distancia absolutamente de nuestro ego. Muchas veces parece que nuestro corazón se moviera sin nuestro consentimiento en cuestiones de amor, parece que nos impulsara a actuar o hablar por cuenta propia y nos sorprende.
Cuando el amor ha llamado a nuestra puerta, se abre un mundo nuevo donde el corazón comenzará a reinar sobre el ego. Al formar una pareja se ha creado el mejor terreno para que nuestro corazón despliegue todo lo que es y es la mejor oportunidad que tenemos para comenzar a empequeñecer a nuestro ego. Mientras más nos neguemos a este proceso, mas desestabilizados y vulnerables nos sentiremos, más doloroso puede resultar el juego.
Con mucha frecuencia nos hemos preguntado ¿qué me pasa que no puedo negarme? ¿Qué tiene él o ella que no puedo imponerme? ¿Qué fuerza me domina que no puedo hacer esto o aquello? ¿Qué es lo que me domina? Esas son señales de peleas entre el ego y el amor.
Pocas son las parejas que comienzan su relación con el corazón abierto de par en par. Generalmente será una práctica que iremos haciendo en el tiempo, con paciencia, con confianza, con seguridad y con libertad. Dejar que el corazón tome la batuta no nos resulta fácil, ya que nuestro ego se niega a dejar de existir, siente temor a esta postergación y piensa que morirá.
A medida que vamos viendo y reconociendo las diferencias de los dos mundos que se unen en la pareja, van apareciendo nuestros hábitos de reacción aprendidos a lo largo de nuestra vida. Si no estamos acostumbrados a dejarnos guiar por el corazón, nuestros pensamientos y actitudes se acercaran más a las reacciones propias del ego, el que se encargará de complicar la comunicación al interior de la pareja, enredándolo todo y haciendo que cada conversación sea fuente de más separación en vez de unión. Si dejáramos actuar al corazón veríamos lo sencillo que es para él resolver cualquier situación. Sin embargo, mientras más lo querremos dejar de lado, mas complicado se nos torna lo que queremos resolver. Para el corazón es tan fácil hablar de su verdad y para el ego es casi imposible.
El ego tiene buenas intenciones, siempre quiere protegernos de un riesgo, del riesgo de ser dañados(as), del riesgo de perder, del riesgo de no ser considerados(as), del riesgo que nos dejen de querer, del riesgo de ser abandonados(as) y muchos más. El ego tiene las mejores intenciones, pero lamentablemente tiene una visión muy pequeña de la realidad y sus consejos serán limitados a una realidad muy parcializada de la situación. Dejarse aconsejar por el ego, es contar con una ayuda que nos puede dejar aun mas confundidos y perdidos. Sentir que debemos protegernos no es el consejo más adecuado, ya que en los planos del amor nosotros somos invulnerables y jamás estamos en riesgo.
El amor, el amor verdadero no puede tener miedo. El amor se da solo por el hecho de sentirlo dentro, aunque la otra persona no lo quiera recibir. ¿Quién te puede abandonar? Puedes decir que el otro no quiso aceptar tu amor, pero ¿Por qué puedes decir que te abandono? Nadie puede abandonarte, solo puede preferir no estar allí. Ese alguien no te pertenece, es libre como el viento y no puedes amarrarlo de ninguna manera. ¿Cómo puede abandonarte?
Cuando comprendemos que nuestra pareja está con nosotros, por su propia voluntad, todo cambia. Entonces podemos agradecer que esté allí para compartir y habrá celebración mientras esté. Nos empeñaremos en crear la mejor manera de disfrutar mientras esté, nos dedicaremos a alimentar la relación con miles de detalles, nos sentiremos agradecidos por la oportunidad de experimentar su compañía. Si se presentara algún inconveniente diríamos: ¿qué puedo hacer por ti para que esto sea mejor? ¿Qué puedo aportar para mejorar? Bajo esa libertad le damos la oportunidad al corazón para que guie nuestros pasos, nuestras palabras y nuestras acciones. El corazón, siendo más sabio que el ego, se esforzará por resolver todo bajo la luz de la verdad, queriendo profundizar en el tema en cuestión, hasta ver la solución.
El ego, bajo su mirada de miedo diseñará una y mil estrategias para que no se concrete ninguno de sus temores, pedirá explicaciones, ocultará situaciones para no complicar las cosas, presionará para que se produzcan cambios, algunas veces mentirá para evitar problemas, elevará la voz para imponerse y exigirá respuestas que le satisfagan. Querrá asegurase de que nada de lo que teme pueda hacerse realidad. El ego no puede ver más allá del miedo y te puede llevar al extremo de complicar las cosas de tal manera que pueden encontrase dos seres distanciados por un abismo bajo el mismo techo y en la misma cama. Cuando sucede esto, puedes llegar a sentir que tu pareja es un monstruo deformado que te asusta, un ser duro de entender, difícil de manejar y que podrías llegar a detestar.
Cuando los corazones están dispuestos a abrirse, se encontrarán dos seres en crecimiento dispuestos a aprender y lo harán. Tu corazón te llevará más lejos que el ego, te llevará a terrenos nuevos donde muchas veces te sentirás en riesgo, pero podrás confiar siempre en él. Si el amado(a) no acepta tu amor no habrá problemas, serás maduro para comprender que eso es así y que está en su derecho divino el no hacerlo. Sin embargo, ¿Qué corazón querría dejarte si tú estás lleno de grandeza, armonía, paz y amor? Esa es la trampa del ego. Te dice que te protejas del miedo y el miedo te hace perderlo todo.
Cuando te sientas dominado por esa fuerza que te hace sentir incómodo, manipulado y fuera de control, la sabiduría del amor preguntará ¿qué puedo hacer? Y sabrá que hacer.
El corazón sí que sabe...
Revisa los siguientes artículos:
- Egoísmo
- El Amor
¿Qué es la Kundalinî?
En el
marco del hinduismo, la kundalinī es una energía invisible e inmedible
representada por una serpiente (o a veces por un dragón), que duerme enroscada
en el muladhara (el primero de los chakras —los siete círculos energéticos—,
que está ubicado en la zona del perineo). Se dice que al despertar esta
serpiente, el yogui controla la vida y la muerte.
Varias
doctrinas utilizan este concepto de la kundalinī: el yoga, el tantra, el
budismo, el taoísmo, el sijismo y el gnosticismo.
La
Kundalinî o el poder de la serpiente son una concentración de energías divinas
y primordiales cuyo despertar es la raíz y corazón del Yoga. Antes de que la
interpretación de la Biblia dotara a la serpiente de calificativos maléficos,
en la antigüedad se veía en ella encarnadas a las fuerzas vitales y originales
siniestras que podían ser creadoras y/o destructoras. Pero sólo el hinduismo
entiende que su despertar produce un éxtasis o estado de conciencia superior.
Ahora
que ya conocemos los chakras entenderemos mejor el significado de la Kundalinî.
Así pues la serpiente tiene su base en el primer chakra (Mûlâdhâra) enrollada
tres veces y media, cinco u ocho veces alrededor de él. Y allí se encuentra
dormida normalmente de modo que tras obtener la apertura de los chakras puede
ser despertada con técnicas de hatha-yoga, agrupadas bajo el nombre de
Kundalinî-yoga. La finalidad del yoga Kundalinî es por tanto despertar a la
serpiente y desenroscarla dirigiéndola hasta el séptimo chakra para unir cuerpo
y espíritu en un intento de integrar los dos principios normalmente opuestos de
sexualidad y espiritualidad, fusionando sus energías dentro de un cuerpo humano
individual. Así en términos tántricos estos principios serían shiva (el
principio masculino) y shakti (el principio femenino).
La
principal técnica para despertar a la serpiente está basada en el Prana, fuente
de toda energía, vitalidad y poder que existe en forma de fluido en la
atmósfera y que está presente en todo ser vivo. Y la técnica concreta utiliza
el prânâyâma que es la técnica que permite dominar y dirigir la respiración
hacia los puntos vitales del cuerpo. Para realizar un prânâyâma correcto
existen cuatro requisitos. El primero es un lugar adecuado, preferiblemente
fresco y tranquilo. El segundo es el momento adecuado, idealmente las horas que
preceden al alba. El tercero es una dieta específica así como una posición
adecuada donde el cuerpo ha de estar sentado y erguido con las manos sobre las
rodillas y los ojos cerrados. Y el cuarto es que los canales de energía (nadis)
por los cuales la respiración se introduce y se expulsa estén puros mediante
unos procesos denominados shodana.
El Prana
por lo tanto circula a través de estos canales situados por todo nuestro cuerpo
astral denominados nadis. Para el recorrido de la Kundalinî nos interesan tres
nadis fundamentales. El sushummâ que corresponde al trayecto de la médula
espinal en la columna vertebral. Y el idâ y pingalâ que se enroscan entorno al
primero como las dos culebras del Caduceo de Mercurio o Esculapio. De modo que tras adoptar
una posición especial y detener la mente concentrándose en un punto entre las
cejas, y controlando el equilibrio entre los canales de respiración idâ y
pingalâ se crea un calor interior que despierta la Kundalinî. Así es dirigida
hacia arriba y a medida que sus anillos se despliegan se van abriendo unas
"puertas" para permitir el acceso al canal central (sushummâ). En ese
momento el resto del cuerpo debe entonces desvitalizarse desviando el prana de
los dos canales hacia el sushummâ. Cuando por fin la serpiente se alza se abren
todos los chakras y una llama desciende para unirse a la serpiente que se eleva
hacia el Sahasrâra chakra hasta ser absorbida por él. En ese momento nuestra
conciencia individual se une a la conciencia universal y penetra en un estado
de bienaventuranza y liberación final.
Pero la
tendencia general del mortal que logra despertar a la serpiente es que la
Kundalinî no permanezca mucho tiempo en este último chakra volviendo otra vez
por el sushummâ hacia el primer chakra para enroscarse de nuevo y volver al
estado de ensueño. Sólo el verdadero iluminado es capaz de despertarla cuando
quiera y cuantas veces quiera, y hay que decir que muy pocos yoguis logran
grandes resultados, pues muchos se pasan toda su vida intentando conseguir al
menos un instante de la Kundalinî despierta.
¿Qué son los Nadis?
Según la
filosofía del yoga, los nadis son canales etéricos (éter en sánscrito: akasha),
distribuidos en todo el cuerpo (al cual en cierto modo compondrían como
haciendo un entretejido), a través de los cuales fluiría el prana o energía
vital.
En la
medicina china (especialmente en la acupuntura, y sus derivaciones), los nadis
se relacionan con los “meridianos” o "qing" o 'king' y el Prana con
el Qi (la energía).
Los
antiguos tratados mencionan tres nadis principales que reciben el nombre de Sushumna,
Ida y Pingala. La interrelación de estos canales se simboliza con el caduceo de
Mercurio/Hermes.
La
purificación de los nadis es buscada mediante ciertas posturas yóguicas
(asanas) y ejercicios respiratorios (pranayama). La obstrucción de los nadis
tendría como consecuencia la mala salud.
Estos
tres canales están directamente relacionados con el ascenso del poder
serpentino de Kundalini, fundamental en las prácticas del tantra.
El
sistema nervioso humano se divide en el sistema nervioso central y el sistema
nervioso autónomo. El último se divide en el sistema nervioso parasimpático
(SNP*) y el sistema nervioso simpático (SNS*). El SNP es interrumpido por una
brecha entre el nervio vago y la Kundalini. Esta división es simbolizada en el
instrumento (el cuerpo sutil) como el vacío (ver más abajo).
Los
sistemas nerviosos simpáticos izquierdo y derecho los usamos diariamente para
nuestra actividad física, mental y emocional. Dentro del instrumento sutil, el
Ida Nadi (Canal Izquierdo) manifiesta el SNS izquierdo y el Pingala Nadi (Canal
Derecho) manifiesta el SNS derecho. Como consecuencia de la actividad del Ida
Nadi se crea en la cabeza el globo del superego, que comienza en el lado
izquierdo al nivel de la garganta y cubre en su mayoría la parte trasera y
derecha de la cabeza. La actividad del Pingala Nadi crea otro globo, el del
ego, al otro lado, cubriendo la parte de delantera e izquierda de la cabeza.
El canal
central ó Sushumna Nadi manifiesta el SNP. Este sistema se gobierna a sí mismo
(es autónomo). El Ser o el Espíritu es testigo de la acción del SNP que
controla nuestras actividades involuntarias tales como los latidos del corazón,
la respiración y los reflejos, es decir, la actividad inconsciente, en
oposición a la consciente. Pese a que podemos controlar hasta cierto punto
nuestras acciones simpáticas, por ejemplo podemos hacer latir nuestro corazón
más rápido, no podemos conscientemente disminuir la velocidad del corazón, que
es una acción parasimpática.
El Ser,
que existe a este nivel, implica que no podemos recibir la Auto-Realización a
través de nuestro propio esfuerzo, sino sólo a través del deseo de Dios. El
Espíritu es espontáneo; tan natural y vital para nosotros como son los latidos
del corazón. ¿Cuánto tiempo aguantaríamos si fuera sólo por nuestra voluntad
que nuestros corazones se mantengan latiendo, o si tuviéramos que aprender a
respirar leyendo un libro? El Espíritu es infinito, mientras que nuestra
racionalidad es finita, por lo tanto nuestros esfuerzos también son finitos.
Sólo la Kundalini puede unir la gran separación entre la ilusión y la realidad.
Ella es la causa de la dicha divina, que une la atención con el Espíritu y te
lleva al estado de gozo.
I.-
Ida Nadi (Línea Lunar, Canal
Izquierdo)
Cualidades: Tamo guna, pasado, subconsciente.
Localización corporal: sistema nervioso simpático
izquierdo.
Localización en la mano: toda la mano izquierda.
Manifestaciones: auspiciosidad, emoción, existencia, gozo,
deseo.
Causas de bloqueo: letargo, hábitos, condicionamientos,
superstición, fe ciega, culpa, miedo, lástima de uno mismo, soñar despiertos,
drogas, una mala niñez, fuertes apegos a los hijos, tantrismo, perversión
sexual, magia negra.
El canal
izquierdo empieza en el Muladhara Chakra y cruza a la altura del Ajna Chakra
(6) hacia el superego en la parte derecha del cerebro. Expresa el aspecto
pasivo del Virata y el poder del deseo (ichha shakti). El deseo es nuestra
primera fuerza motriz, el poder por el cual existimos y la causa primordial de
nuestra creación o búsqueda. La emoción nace del deseo que no ha sido aún
materializado. Por lo tanto, el lado izquierdo es nuestro lado emocional.
La debilidad
en el lado izquierdo nos predispone a las emociones extremas, en donde nos
movemos entre la euforia y la depresión. Hay muy poco sentido de la
auto-disciplina y nos volvemos esclavos de los hábitos inculcados en nosotros a
través de los condicionamientos. Nos volvemos muy letárgicos, refugiándonos en
la pasividad y en nuestras propias obsesiones. Eventualmente, la presión sobre
el cerebro crece demasiado para poder soportarla y entonces se produce una
crisis nerviosa, culminando en locura, epilepsia, demencia senil.
Para
corregir un lado izquierdo débil primero tenemos que equilibrarlo con el lado
derecho (rajo guna). Esto implica realizar actividades que desarrollen el ego y
empujen el sobredesarrollado superego al área central de la cabeza. Así pondremos
más la atención hacia afuera, en el trabajo y la acción. Descartando todas las
ideas de autodestrucción y autoindulgencia, materializamos el lado emocional
acorde a nuestro sustento (dharma). Cuando empezamos a utilizar el lado derecho
que estaba descuidado, equilibramos el lado izquierdo con el resto de nuestro
ser. Ahora, cuando la Kundalini sube no vuelve a caer.
La
verdadera y la más importante cualidad del lado izquierdo es la de darnos gozo
(anand), que está más allá de la dualidad entre la felicidad y el dolor. El
Espíritu siempre está en estado de gozo. Ese gozo se expresa en su pureza
cuando la Kundalini ilumina la atención con el Espíritu. Realmente, el gozo que
está latente en la creación empieza manifestarse a través de nuestro lado izquierdo.
Entonces encuentras gozo irradiando de cualquier fuente de vibraciones divinas.
Tus
prioridades cambian automáticamente. Los viejos hábitos y las adicciones
terminan de una vez por todas, y son abandonados sin dificultad. Se establece
una sensación de seguridad, y toda la culpa y los miedos imaginarios
desaparecen. “Todo lo creado por la naturaleza adquiere un nuevo significado y
uno empieza a disfrutar el significado genuino de cada onda de gozo que
emiten.”
II.-
Pingala Nadi (Línea Solar, Canal
derecho)
Cualidades: Rajo guna, futuro, supraconsciente.
Localización corporal: sistema nervioso simpático derecho.
Localización en la mano: toda la mano derecha.
Manifestaciones: respeto a uno mismo, acción, creatividad,
actividad física y mental.
Causas de bloqueo: dominación, egoísmo mental, manipulación, mal
genio, explotación, astucia, ciertas formas de vestir, desvergüenza, actitud de
‘hago lo que quiero’, vanidad, austeridad, ascetismo, fanatismo, racismo,
nacionalismo.
El canal
derecho empieza en el Svadisthana chakra, y cruza a la altura del Ajna chakra
hacia el globo del ego. Expresa el aspecto activo (rajo guna) del Virata y el
poder de la acción (kriya shakti).
El
Pingala Nadi es el lado que crea, por el cual pensamos y actuamos, trabajamos y
planeamos hacia el futuro. Cuando la demanda de energía en este lado es
demasiado grande, el lado izquierdo se descuida, y el deseo de conocer el
Espíritu desaparece. El paro cardíaco puede ser el resultado final cuando el
ego se desarrolla en detrimento del Espíritu que, en casos como este, puede
partir de su hogar que es el corazón. Cuando se suprimen los deseos naturales,
el ego se vuelve aun más fuerte en la personalidad.
Las
personalidades del lado derecho se vuelven muy secas, agresivas y astutas.
Pierden todos los sentimientos, preocupados sólo por su crecimiento material y
por tener poder sobre otros. Cualquier grado de artimañas y explotación puede
ser justificado por su racionalidad. Cegados por el ego, están orgullosos de
creer que engañan al mundo. Se identifican sólo con el ego, su corazón es de
piedra. Creen en el poder de su propia inteligencia, pero la sabiduría y la
lógica pronto se separan y la estupidez y la idiotez se vuelven un síntoma
común en este tipo de personalidad.
Si
sufrimos de un ego sobredesarrollado, nos podemos equilibrar moviendo la
energía hacia el centro, al Sattwa Guna. Los problemas en el Pingala Nadi
provienen principalmente de nuestra arrogancia de pensar que somos nosotros
quienes hacemos las cosas, cuando en realidad todo el trabajo viviente está
hecho por Dios Todopoderoso. Es Él quien hace germinar la semilla, es Él quien
transforma las flores en frutos. Todo lo que nosotros hacemos es cambiar una
forma muerta en otra. Pidamos perdón a Dios por ser tan estúpidamente egoístas
y luego podemos recordar el mantra para corregir el Pingala Nadi, “Yo no hago
nada.”
Cualquier
actividad física o mental extrema puede paralizar el lado emocional. Hasta en
la búsqueda del Espíritu, nuestros esfuerzos nos pueden llevar tan lejos sobre
el lado derecho que llegamos a las áreas del supraconsciente donde tenemos
visiones, como aquellas inducidas por las drogas alucinógenas. Después de la
Realización, nuestra atención se centra en el Espíritu, sin realizar ningún
esfuerzo para esto, y los dos lados se equilibran. Cuando los poderes del deseo
y de la acción son iguales, y ese equilibrio es establecido a través de la
comprensión del sustento humano (dharma), entonces la Kundalini permanece
constante y nos establecemos en el Sattwa Guna (Sushumna Nadi).
III.- Sushumna Nadi (Canal central)
Cualidades: Sattwa guna, presente, inconsciente.
Localización corporal: sistema nervioso parasimpático.
Localización en la mano: ambas manos.
Manifestaciones: sustento, revelación, religión.
El canal
central comienza en el Muladhara y sube derecho hasta el chakra más alto que es
el Sahasrara. Se encuentra activo sólo parcialmente al nivel humano, expresando
el poder de evolución del Virata (Sattwa Guna), la virtud y rectitud (dharma) y
el poder de la conciencia (jnana shakti).
Cuando
se despierta por primera vez, la Kundalini asciende por el Sushumna Nadi hasta
el Ajna Chakra. Cubre la parte inferior del cerebro (moordha) y después
desciende como nubes que se derriten en los Nadis Ida y Pingala hasta el vacío.
Llena esta área y después, los tres poderes combinados de los tres canales
vuelven a ascender por el Sushumna Nadi para abrir los pétalos de loto del
Sahasrara. El Espíritu, que reside en el corazón, tiene su asiento en lo alto
de la cabeza, en el centro. Esta es el área de la fontanela que es atravesada
por la Kundalini, el punto del yoga donde la atención se une con el Espíritu,
el Bramharandhra, la puerta hacia el Brahman.
El
Sushumna es el canal central para nuestra evolución. Es a través de este canal
que nos volvemos conscientes colectivamente y todos los diferentes factores de
nuestro Ser se integran en un todo. Hace la conexión entre nuestra mente
consciente y el “auto” del sistema nervioso autónomo, el Espíritu, que es el
reflejo de Dios. El Sushumna es el camino del dharma, el sendero angosto a
través del cual atravesamos la puerta estrecha del Ajna Chakra para entrar en
el Reino de Dios en el Sahasrara.
Por lo
tanto con el Sahasrara abierto y la conexión con el Sushumna establecida,
estamos abiertos a la fuente de toda la conciencia donde mora todo el
conocimiento, sostenido por la fuente primordial de todo el poder (Adi Shakti).
La meditación en conciencia sin pensamientos es la clave para el desarrollo de
un Sushumna fuerte. Otra condición básica es disfrutar de una vida virtuosa y
dhármica. Después de la Realización, trata de mantenerte en conciencia sin
pensamientos todo lo posible, con la atención centrada en el Sushumna Nadi, el
canal del presente eterno, donde el único tiempo es “ahora”. De esta manera,
con el despertar de la Kundalini, transcendemos el tiempo y el espacio.
Vacío
Cualidades: principio del Maestro primordial.
Localización en la mano: base de los dedos y anillo externo de la palma.
Manifestaciones: fanatismo, fantasía, falsos gurus, problemas de sustento. El vacío afecta el chakra Vishuddha particularmente y también los chakras Svadisthana y Anahata.
Elemento: agua, fuego.
Dentro del instrumento, el vacío es la brecha entre la Kundalini y el nervio vago del sistema parasimpático. Representa el Bhavasagara, el océano de la Creación, oscurecido por los velos de la ilusión (Maya), ese vacío que separa nuestra conciencia de lo Absoluto hasta que no salgamos del estado de no iluminación. Representa todo el espacio y el tiempo desde el principio de la creación hasta la cúspide de nuestra evolución en la conciencia humana, y contiene los dos centros o chakras del sol (Surya) y de la luna (Chandra). El vacío es creado por el movimiento circular exterior del Svadisthana alrededor del Vishuddha.
Todos los grandes Profetas que vinieron a dar el conocimiento de la realidad suprema se encuentran aquí: Abraham, Moisés, Lao-Tse, Janaka, Nanak, Mahoma, Sai Nath de Shirdi, todos son encarnaciones del principio del Maestro Primordial (Adi Guru), y son ellos quienes nos han enseñado las formas de vida correctas que mantienen el equilibrio de nuestro dharma.
Cuando la Kundalini llena el Vacío y asciende, nuestra atención se aleja de la confusión y la Maya, y entra en la conciencia de esta realidad suprema. Este movimiento ha sido simbolizado en nuestra evolución con Moisés guiando a su pueblo a través del Mar Rojo.
Las enseñanzas de los maestros genuinos, e incluso sus nombres, producen vibraciones frescas. Si preguntamos acerca de falsos maestros o instituciones que están organizando la religión en una forma no autorizada, incluso en el nombre de las encarnaciones reales, las vibraciones se vuelven calientes o simplemente cesan. Tal falsedad conduce al fanatismo. Debido a que las vibraciones son jueces tan absolutos, puedes realmente sentir cuando algo es verdadero y cuando algo es falso.
Vacío
Cualidades: principio del Maestro primordial.
Localización en la mano: base de los dedos y anillo externo de la palma.
Manifestaciones: fanatismo, fantasía, falsos gurus, problemas de sustento. El vacío afecta el chakra Vishuddha particularmente y también los chakras Svadisthana y Anahata.
Elemento: agua, fuego.
Dentro del instrumento, el vacío es la brecha entre la Kundalini y el nervio vago del sistema parasimpático. Representa el Bhavasagara, el océano de la Creación, oscurecido por los velos de la ilusión (Maya), ese vacío que separa nuestra conciencia de lo Absoluto hasta que no salgamos del estado de no iluminación. Representa todo el espacio y el tiempo desde el principio de la creación hasta la cúspide de nuestra evolución en la conciencia humana, y contiene los dos centros o chakras del sol (Surya) y de la luna (Chandra). El vacío es creado por el movimiento circular exterior del Svadisthana alrededor del Vishuddha.
Todos los grandes Profetas que vinieron a dar el conocimiento de la realidad suprema se encuentran aquí: Abraham, Moisés, Lao-Tse, Janaka, Nanak, Mahoma, Sai Nath de Shirdi, todos son encarnaciones del principio del Maestro Primordial (Adi Guru), y son ellos quienes nos han enseñado las formas de vida correctas que mantienen el equilibrio de nuestro dharma.
Cuando la Kundalini llena el Vacío y asciende, nuestra atención se aleja de la confusión y la Maya, y entra en la conciencia de esta realidad suprema. Este movimiento ha sido simbolizado en nuestra evolución con Moisés guiando a su pueblo a través del Mar Rojo.
Las enseñanzas de los maestros genuinos, e incluso sus nombres, producen vibraciones frescas. Si preguntamos acerca de falsos maestros o instituciones que están organizando la religión en una forma no autorizada, incluso en el nombre de las encarnaciones reales, las vibraciones se vuelven calientes o simplemente cesan. Tal falsedad conduce al fanatismo. Debido a que las vibraciones son jueces tan absolutos, puedes realmente sentir cuando algo es verdadero y cuando algo es falso.
*Referencias*
SNS: Sistema Nervioso Simpático
SNP: Sistema Nervioso Parasimpático
Ida Nadi: Canal izquierdo – Va desde la sien derecha,
cruza a través del Agnya Chakra en la frente hacia abajo sobre el lado
izquierdo hasta el Mooladhara Chakra izquierdo (el Chakra base)
Pingala Nadi: Canal derecho – Va desde la sien izquierda,
cruza a través del Agnya Chakra en la frente hacia abajo sobre el lado derecho
hasta el Swadishtan Chakra derecho (el segundo Chakra) cerca de la cadera
derecha.
Sushumna: Canal central
Celia Iñiguez Sánchez: El Sistema Chakra Como Reflejo de la Consciencia
Abordar
la anatomía energética humana, es decir, los chakras y sus canales subsidiarios
de distribución o nadis, desde una perspectiva estrictamente científica es un
reto en la actualidad. Tal vez comiencen a ser extrapolables algunos modelos de
la llamada nueva física (Relativista y Cuántica).
La
detección del cuerpo energético del hombre, hoy por hoy (quitando los
electrodos detectores de puntos de acupuntura y la fotografía kirlian), escapa
de la técnica médica actual.
El
conocimiento de la anatomía energética humana está avalado por 5000 años de
experiencia de Escuelas de Medicina tan prestigiosas y difundidas como la
Medicina Tradicional China y la Medicina Tibetana o Ayurvédica. Esto supone que
el estudio de la enfermedad, y su potencial curación, para dos tercios de los
habitantes de este planeta se basa en principios energéticos.
Un
sinnúmero de aplicaciones de este saber se han difundido por todo el hemisferio
occidental, siendo algunos de ellos: la Acupuntura, el yoga, el tai chi chuan,
el reiki..., y otros muchos que no serian eficaces sin la existencia del cuerpo
energético humano, pilar en el que se basan.
No
obstante, intento con este escrito establecer un modelo que se aleje de la
mentalidad oriental y se acerque, por lo tanto, a la comprensión del hombre
medio del occidente.
He
intentado conciliar la visión animista y fisiológica del occidente y la
espiritual y energética del oriente, con el objeto de elaborar un sistema
integrador que sirva de soporte físico de la conciencia y del ser, es decir,
que sea un trípode de sustentación del espíritu en la anatomía humana.
Este
puente entre la "forma" (estructural) del occidente y el
"color" (energético) del oriente persigue, básicamente, una finalidad
integradora y de enriquecimiento del conocer en su más amplio sentido.
Es un
trabajo basado en la analogía, pues me parece una estructura formal de desarrollo
lógico, fiable y sugerente. Estableceré patrones que son observables en la
naturaleza y que se reproducen en el hombre.
La
naturaleza que nos rodea es un increíble texto donde, sin duda, están las
respuestas de todo el porqué del hombre. El medio natural, desde mi
experiencia, es un enorme y efectivo engranaje presto a contestar las
incógnitas de aquél, que inquieto, pregunta.
El sistema chakra como órgano
energético de consciencia
El
término chakra, traducido del sánscrito, significa rueda. Y en su conjunto
constituyen un sistema de órganos energéticos, es decir, no perceptibles con la
visión habitual, pero indispensables en el desarrollo y mantenimiento de la
manifestación y evolución del hombre en el más amplio de sus sentidos. Y en
esta línea, la energía que contienen sus conos de luz gira vertiginosamente,
comunicando el exterior con el interior de la esfera humana. Lo que se ha
denominado sistema chakra, se activa a partir de la primera inhalación, es
decir, en el nacimiento.
Son pues
órganos digestivos energéticos, siendo el órgano donde se genera una energía
psíquica llamada conciencia. Esta conciencia, en función de su vibración, se
acumulará en tres compartimentos o cuerpos energéticos denominados por la
tradición esotérica vital, astral y mental.
Pero
entendámoslo bien, los chakras, al igual que sus canales de distribución
subsidiarios o nadis, no son ni mucho menos exclusivos de los humanos, estando
difundidos en todo el Cosmos.
Chakras
posee el reino mineral, materializados en sus estructuras cristalinas
geométricas. Analógicamente, chakras son las flores con las que se adorna el
reino vegetal. Chakras, asimismo, poseen los animales. Chakras existen en el
macrocosmos, representado, por ejemplo, a nivel planetario, por los lugares de
poder o telúricos del planeta Tierra. De igual manera, los llamados puntos de
acupuntura poseen la estructura y funcionalidad de un pequeño chakra. Todos
estos serían chakras naturales. Existen chakras artificiales, como son las
campanas de las iglesias o las pirámides de Egipto.
La forma piramidal como geometría
arquetípica de los chakras
El
arquetipo definitorio propio de los chakras sería la forma piramidal. Una
pirámide en giro determina un cono. El número cuatro (cuatro caras de la
pirámide, cuatro lados de su base) determina un tipo de frecuencia en el giro
del cono que potencialmente tendría la capacidad de materializar un proyecto
imaginado previamente.
La mente
sería aquél "compartimento" capaz de acumular contenido mental, es
decir, conocimiento, conciencia hecha memoria. La estructura piramidal sobre la
materia orgánica tiene la capacidad de deshidratar, es decir, momificar la
materia orgánica preservándola en su interior y evitando su putrefacción. Los
pensamientos a nivel energético poseen una forma, que influida por el campo
energético emanado por la geometría piramidal, provocaría la fijación de esta
idea actuando a modo de grabadora. Esto es lo que ocurre con los chakras.
La conciencia humana como reflejo de
la consciencia del Cosmos
El
hombre es una perspectiva mental del macrocosmos. Cada ser humano está dotado
de un depósito propio de energía psíquica denominado mente. Esta mente es como
una red capaz de almacenar, de forma virtual, el sedimento que deja su pensar y
su sentir, y al que denominamos conciencia.
El
humano, a lo largo de su existencia, va depositando conciencia elaborada en
varios niveles, que van desde el puramente cotidiano, que sería la perspectiva
de andar por casa, hasta un nivel o escalón más elaborado que sería la
conciencia espiritual.
Esta
conciencia es un tipo de energía que posee una cualidad específica, y esta es
que tiene la capacidad de contemplarse a sí misma a través de lo que hemos
denominado núcleos de energía pensamiento-sentimiento. Cuando nosotros pensamos
o sentimos algo propio y personal sobre un aspecto determinado de nuestra vida,
en realidad estamos contemplándonos a nosotros mismos como un foco de visión e
interpretación del Cosmos único y exclusivo. El Cosmos existe, evoluciona, y se
desarrolla a través de nuestra existencia, nuestra evolución y nuestro
desarrollo. Luego la conciencia existe porque se refleja, es decir, percibe el
Cosmos y se contempla en él. Y el sistema chakra se encarga de obtener un
reflejo de nuestra conciencia como si fuera un espejo. El sistema chakra es el
espejo donde nosotros contemplamos nuestro Cosmos existencial. El ser humano,
al desarrollar su vida, diferenciará de forma errónea su reflejo con lo de
fuera, y se identificará con el espejo que obtiene el reflejo, es decir, con su
forma y con su mente. De este modo, el ser mental humano se identificará con su
cuerpo físico, con lo de dentro, y considerará ajeno a él el mundo que percibe,
lo de fuera.
Pero lo
que somos en realidad es toda la porción del Universo que somos capaces de
percibir e interpretar de nuestra particular y única manera.
El árbol de la vida: Compartimentos
energéticos de la consciencia
El
cuerpo físico del hombre es una donación de la Madre Tierra, de nuestro
planeta, depositada progresivamente a través de nuestra alimentación como si de
una construcción se tratase sobre un hipotético plano energético que es nuestro
patrón de diseño y que la Medicina Tradicional China llama cuerpo energético.
Este depósito de material planetario es reconvertido para su uso en nuestro ser
físico, comenzando este proceso a partir del útero materno, continuándose en el
uso de nuestra alimentación para nuestro propio crecimiento y remodelándose y,
por lo tanto, cambiando de aspecto a lo largo de nuestro ciclo vital.
La
consabida frase, que a todos nos han dicho alguna vez, de polvo eres y en polvo
te convertirás no es más que un recordatorio de esta realidad. Somos seres
espirituales que "vivimos" en el reino de nuestra mente. Y, a través
de un balcón en dicha mente, nos asomamos a una perspectiva del Cosmos que
llamamos existencia. Somos seres energéticos del Cosmos que hemos anidado en
nuestra Madre Tierra echando raíces, y estas raíces están constituidas por
nuestro cuerpo físico, pero poseemos del mismo modo, un tallo con ramas, una
porción aérea que ha de formarse a partir de las vivencias que posibilita esta
raíz planetaria. Esta porción aérea, energética, serían nuestro cuerpo astral y
nuestro cuerpo mental dependientes en su formación de las vivencias efectuadas
en nuestro ciclo existencial planetario.
Nuestro cuerpo
energético, aquél a través del cual se infunde vida y forma a nuestro cuerpo
físico, al final de nuestra existencia abandona al mismo, con lo que acontece
el proceso de la muerte, tras el cual el material planetario es reciclado de
nuevo y reintegrado a la Madre Tierra.
En todo
esto hay una unidad, una cadena de eslabones engarzados coherentemente. Y es
esta: La materia evoluciona en función de una serie de procesos físicos y
químicos, pero estas reacciones físicas químicas no tendrían lugar si no estuvieran
animadas por un principio energético. Este principio energético es la
manifestación a partir de la cual el espíritu o principio inamovible tiene la
posibilidad de evolucionar, de moverse. Luego, la inerte materia se desarrolla
por la función físico química, de forma análoga a como el espíritu se
desarrolla a partir del principio energético. Cuando el hombre adquiera la
capacidad para comprender las leyes que unen el eslabón de la física y la
química con el principio energético vital humano habrá obtenido una pista a
partir de la cual su mente se puede deslizar comprendiendo, desde sus porciones
más materiales, hasta sus porciones más místicas y espirituales. Pues desde la
estructura molecular del aminoácido hasta el espíritu, en el ser humano existe
una unidad desarrollada en varios estados o niveles de forma análoga a cómo la
estructura molecular de lo que denominamos agua se puede manifestar de forma
sólida o como hielo, líquida o gaseosa, dependiendo de las leyes físico
químicas y energéticas que se establezcan en el entorno en ese momento
determinado.
El
humano posee igualmente varios niveles manifestativos. Ya hemos he de la
manifestación planetaria o cuerpo físico como raíz, a la que le seguiría el
principio energético o aéreo que estaría constituido por el tallo y las hojas
del ser.
Este
principio energético, en el hombre podría estructurarse en tres compartimentos
diferentes, inter penetrados de forma digamos virtual desde la raíz, cuyo
contenido serían formas estructuradas de energía conciencia. Estas formas
estructuradas son tres compartimentos energéticos llamados cuerpos vital,
astral y mental.
A lo
largo de la experiencia existencial el hombre, en la elaboración de su
cotidiano pensar y sentir, va formando ladrillos de núcleos de energías
pensamiento-sentimiento de diversos niveles vibracionales que depositados de
forma organizada constituyen los cuerpos energéticos de la conciencia humana.
Estos cuerpos se van construyendo progresivamente, y cada uno tiene un nivel
vibracional donde los ladrillos de la conciencia se van depositando en función
de esa afinidad vibracional.
El nivel
más cercano vibracionalmente al cuerpo físico o raíz sería el cuerpo etérico,
que alberga información conciencia que atañe a nuestro diseño y remodelación física,
y donde se organiza la energía que anima la funcionalidad del cuerpo físico
desde su perspectiva más puramente vital. Recoge ladrillos de conciencia
trabajados por los chakras inferiores principalmente.
El
segundo nivel es el cuerpo astral. Este establece su percepción del Universo
como manifestación dual. Organiza energía conciencia que percibe el entorno y
lo interpreta emocionalmente: se identifica con él si le agrada o no se
identifica con él si le desagrada. La construcción del ladrillo es pues
emocional y se hace a partir de sensaciones, juicios y elecciones basadas
normalmente en preconceptos culturales o vivenciales anteriores. La
interpretación astral o emocional de la vida obligará casi necesariamente a
tomar partido a la mente humana, sumergiendo al hombre en un mundo de lucha
activa y continua entre facciones contrarias que lo sumergirán en multitud de
ocasiones en paradojas psíquicas a la búsqueda de un permanente equilibrio. El
cuerpo astral está construido por los ladrillos emocionales fabricados
principalmente por los chakras medios, estando estos muy relacionados con el
ego humano.
El
tercer compartimento corresponde por analogía a las ramas del cuerpo mental,
donde los ladrillos de la conciencia se fabrican en un proceso de integración
de la vivencia aparentemente dicotomizada de lo astral. Percibe el entorno como
una unidad integral. La conciencia mental superior trabaja en la percepción, la
observación y la comprensión, y deja que cada cosa evolucione por sí misma.
Lejos de la lucha de facciones comprende e integra cada perspectiva y acerca al
hombre al no hacer haciendo de la filosofía taoísta. La estructura energética
del cuerpo mental está trabajada por los chakras superiores principalmente.
Estos
tres cuerpos energéticos interpenetran polidimensionalmente el cuerpo material
o físico, y constituyen su forma psíquica o psicoforma. El sistema chakra, a
modo de corchete, los une como un anclaje integrador y una zona de tránsito
donde las energías fluyen continuamente.
Niveles de consciencia del hombre: El
siete como fragmentador de un universo en octavas
El ser
humano percibe un universo fragmentado en siete niveles o bandas de frecuencias
vibracionales. Así, captamos siete colores, componemos melodías con siete notas
y empaquetamos nuestro tiempo en ciclos de siete días. Esto no es casualidad,
pues el tiempo cósmico podría concebirse como las unidades de tiempo
determinadas por los ciclos naturales. Estos ciclos, fragmentados de siete en
siete, también tienen un reflejo en la anatomía humana. El ser humano es una
conciencia colectiva de miríadas de conciencias celulares agrupadas en
conciencias colectivas que forman los tejidos, y estas a su vez se agrupan en
órganos... y así progresivamente hasta unificarse en la conciencia de ese ser
humano.
La
unidad de conciencia colectiva humana se divide en siete niveles, en los que
cada uno de ellos está regido por un chakra principal que se constituye en el
cerebro energético que organiza la conciencia energética de las células y
órganos incluidos en su ámbito de influencia.
El
órgano energético de la conciencia humana o sistema chakra interrelaciona los
siete niveles de conciencia colectiva organizados en cada chakra, integrándolos
en el ser energético hombre, materializando posteriormente la conciencia física
a partir de él. El destilado energético, efectuado por la red energética de los
chakras, es vertido a la red funcional neuronal, donde es unificada en el
sistema nervioso humano y "materializada" posteriormente en conciencia
física.
La partitura humana en la sinfonía
cósmica
El
Cosmos es una conciencia viva que late en cada ciclo de la naturaleza mientras
se contempla a sí misma. El hombre es un ser integrado en esta conciencia
cósmica, que se contempla a sí mismo desde una perspectiva única e irrepetible.
Cada chakra dota al hombre de un ángulo diferente de captación de su
existencia.
Desde el
punto de vista de la Medicina Tradicional China, el ser humano es aquél que une
lo celeste con lo terrestre. Es decir, la conciencia del hombre unifica al ser
material con el ser espiritual a través de energías-conciencia que evolucionan
a partir de los siete chakras principales. Cada vivencia humana es percibida en
siete niveles, uno por cada chakra principal, cada uno de ellos destilará un
producto vivencial correspondiente a ese nivel de consciencia, y todos formaran
la consciencia hombre.
De los
siete, el primero o base y el último o corona son únicos y se encuentran en el
eje central que corresponde más o menos con la columna vertebral. Los otros
cinco son dobles, con una porción anterior relacionada con la mente consciente
y otra posterior relacionada con la inconsciente.
El chakra
base o primero, relacionado con la energía vital y el instinto de supervivencia
individual, recibe la energía integrada desde nuestra "toma de
tierra" planetaria.
Esta
energía es dicotomizada en el segundo chakra, donde se establece el principio
bipolar, que reunificado produce la vida. Luego el segundo chakra está
relacionado con la procreación.
La
fuerza dual asciende y se organiza en el ego o principio mental que identifica
a cada hombre. El tercer chakra pues, materializa el ego humano, coordinando
energéticamente los procesos de nutrición y asimilación de los alimentos
físicos, que determinarán la forma física individual paralelamente a la
organización de las energías psíquicas, que constituirán la mente individual o
ego y que albergarán en dicho cuerpo físico. El alimento que transporta la
energía del Sol pasa a formar parte de nuestra unidad existencial o ego que,
distribuido por el torrente sanguíneo, otorga entidad psíquica unitaria a toda
la conciencia colectiva celular de dicho cuerpo físico. Al tercer chakra se le
llama también solar.
Los tres
chakras que siguen son chakras superiores.
El
centro de conciencia corazón o cuarto chakra, alberga el principio espiritual
de cada hombre limitado en la caja del tiempo de nuestro cuerpo físico, donde
el latido del corazón y el ritmo respiratorio reflejan la estancia limitada en
tiempo y espacio de cada existencia. La conciencia del ego se expande y unifica
con el principio vibracional espiritual de este chakra.
Es en el
quinto chakra donde se comienzan a unificar los ciclos de la bipolaridad,
manifestándose esto en la síntesis de la conciencia dual de este chakra: El
pensamiento se concretiza en la palabra, el verbo que unifica y precede a la
acción del hombre. Es el chakra materializador del pensamiento y de los sueños
del hombre. Cuando el hombre adquiere el nivel de conciencia integrador del
mental superior tiene la capacidad de contemplar el Universo como un lugar
exuberante donde todo es posible y reina la abundancia. También se le llama
centro de la cornucopia o cuerno de la abundancia, y es un camino en el
despertar místico del hombre.
El sexto
chakra organiza la conciencia mental, aquella que es testigo y comprende la
paradoja vivencial, integrándola. Es la conciencia que percibe sin identificarse
con facción alguna. Cuando el hombre focaliza su conciencia en el principio
vibracional de este chakra desarrolla la conciencia espiritual, que percibe el
Cosmos y la realidad tal cual es, y se reconoce en él. Es aquí cuando adquiere
la capacidad de reconocerse en su reflejo o autoconciencia, unificando su ser
espiritual a su ser mental a partir de la apertura del séptimo chakra o corona,
que es la puerta dimensional que nos une a nuestro ser en la perfección, lo
infinito y lo eterno.
Cada
chakra, desarrollado, destila un principio vibracional propio, una nota. Cada
chakra es una flor en el árbol de la vida del hombre, por el que proyecta su
irrepetible aroma al jardín del Cosmos.
*** Por Celia Iñiguez Sánchez.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
⚜️ Recomendaciones ⚜️
-
El Árbol de la Vida es uno de los más conocidos símbolos de la Geometría Sagrada. La estructura del Árbol de la Vida está conectada con...
-
El Horóscopo revela el futuro, los miedos o motivaciones ocultas, que al identificarlas podríamos utilizarlas a nuestro favor y así int...
















