ANGELORAPIA (Angeloterapia)

MISIÓN: "Exhortar al lector al descubrimiento de nuevas técnicas de bienestar y sanación que existen a través de los Ángeles, tales como la Meditación, el Yoga, el Chi Kung, etc.; que le ayudarán a retomar su vida espiritual y a reencontrarse consigo mismo, entendiéndose y sanándose, convirtiéndose en personas más plenas, más felices y, por ende, a enfrentarse con mayor coraje y positivismo a los embates de la vida diaria".



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La Enfermedad y mi concepto de ella

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La enfermedad es un proceso y el estatus consecuente de afección de un ser vivo, caracterizado por una alteración de su estado ontológico de salud. El estado o proceso de enfermedad puede ser provocado por diversos factores, tanto intrínsecos como extrínsecos al organismo enfermo: estos factores se denominan noxas (del griego νόσος, nósos: «enfermedad», «afección de la salud»).
La salud y la enfermedad son parte integral de la vida, del proceso biológico y de las interacciones medioambientales y sociales. Generalmente, se entiende a la enfermedad como una entidad opuesta a la salud, cuyo efecto negativo es consecuencia de una alteración o desarmonización de un sistema a cualquier nivel.
Por definición, existe una sola enfermedad, pero la caracterización e identificación de variados procesos y estados diferentes de la salud, ha llevado a la discriminación de un universo de entidades distintas (entidades nosológicas), muchas de ellas son entendidas estrictamente como enfermedades, pero otras no (cf. síndrome, entidad clínica y trastorno). De esta forma, las enfermedades y procesos sucedáneos y análogos, son entendidas como categorías determinadas por la mente humana.
Las enfermedades que afectan a las plantas y demás géneros botánicos conciernen a la Fitopatología, las patologías que afectan a los animales son dominio de la Ciencia Veterinaria. La enfermedad humana es el núcleo organizador de la Ciencia Médica, pues gran parte del conocimiento médico está orientado hacia la enfermedad y a su solución.
Estrictamente (dentro del campo médico), las enfermedades son objeto de estudio de la Patología (del griego παθος: «afección», «sufrimiento») que investiga las características propias de cada entidad, sus componentes y el proceso que desarrollan, en relación con la evidencia morfofisiológica que se imprime en la biología del organismo enfermo. Sin embargo, es la Nosología la disciplina encargada de gobernar la definición y clasificación de las diversas enfermedades según una normativa basada en la caracterización e identificación de los componentes y funciones que definen cada entidad nosológica como algo único y discernible del resto. Así, son estudiadas en un contexto más amplio, comparativo, y sistemático, dentro de un esquema global de la patología.

Definición de enfermo
Un enfermo es un ser humano que padece una enfermedad, sea consciente o no de su estado. Joan Riehl-Sisca define el rol del enfermo como «la posición que asume una persona cuando se siente enferma»
La forma en que un individuo percibe la salud y la enfermedad es un fenómeno complejo y particular de como éste reacciona en conjunto y enfrenta la situación en diferentes dimensiones de su personalidad (emocional, racional, físico y espiritual por ejemplo). Así, cada persona vivirá la experiencia de salud-enfermedad de manera diferente y esto condicionará el significado que dé a tales experiencias.
A pesar de las reacciones individuales, el entorno social y cultural aporta un encuadre de tales reacciones, limitando su expresividad a ciertas formas «culturalmente aceptables».
Siguiendo la misma línea, Sanz Ortiz expresa: «Cuando la persona enferma, lo hace de forma integral, no en parcelas ni a plazos. Todos los componentes del ser humano quedan alterados y cada uno de ellos demanda sus propias necesidades. De tal forma que la enfermedad genera síntomas físicos como el dolor y la disnea; síntomas psicoemocionales como miedo, ansiedad, ira, depresión; necesidades espirituales como sentimientos de culpa, de perdón, de paz interior; y demandas sociales como consideración y no abandono.»

Experiencia de enfermedad
La experiencia de enfermedad es la vivencia de un proceso que implica cambios o modificaciones de un estado previo. Se divide en cinco etapas:
Fase I, en la que se experimenta el síntoma.
Fase II, en la que se asume el papel de enfermo.
Fase III, en la que se toma contacto con el agente de salud.
Fase IV, en la que el enfermo se hace dependiente del servicio de salud.
Fase V, en la que tiene lugar la rehabilitación o recuperación o aceptación del estado de enfermedad si éste es crónico.

Conducta de enfermedad
En general, las «personas enfermas» actúan de una forma especial frente a su estado; los sociólogos médicos llaman conducta de enfermedad a tal modificación actitudinal.
La conducta de enfermedad implica cómo el enfermo controla su organismo, define e interpreta sus síntomas, adopta acciones y hace uso del sistema sanitario. Existe una gran variabilidad en la forma en la que las personas reaccionan frente a la enfermedad, tanto la propia como la ajena. Sin embargo, la manifestación de la conducta de enfermedad puede usarse para controlar las adversidades de la vida.
La conducta de enfermedad puede convertirse en anómala cuando es desproporcionada respecto al problema presente y la persona persiste en el papel de enfermo.


La visión de enfermedad según mi concepto
Según mi experiencia, observación y estudios, toda enfermedad es producida por la falta de armonía o desarmonía entre el aspecto forma y la vida. Las enfermedades aparecen donde no hay alineamiento entre estos diversos factores: el alma y la forma, la vida y su expresión, las realidades subjetiva y objetiva. En consecuencia, espíritu y materia no están libremente relacionados entre sí.
La desarmonía que produce lo que se denomina enfermedad, corre a través de los cuatro reinos de la naturaleza y trae esas condiciones que producen dolor (donde la sensibilidad es exquisita y está desarrollada) No obstante, estas condiciones pueden ser consideradas como purificadoras en sus efectos y así debe considerarlas la humanidad si se quiere asumir la correcta actitud hacia las enfermedades.
Desde cierto ángulo, la enfermedad es un proceso de liberación y el enemigo de lo estático y cristalizado. No crean, por lo que expongo, que debería aceptarse la enfermedad y anhelar el proceso de la muerte. Si así fuera cultivaríamos la enfermedad y premiaríamos el suicidio. Afortunadamente para la humanidad, toda la tendencia de la vida es contraria a la enfermedad y la reacción que produce la vida de la forma en el pensamiento del hombre, fomenta el temor a la muerte.
Otra de las razones por las cuales existe la enfermedad es la Ley de Causa y Efecto, denominada de Karma en Oriente, rige todo esto. El karma, en realidad, debe ser considerado como el efecto en la vida de la forma de nuestro planeta.
Nuestro cuerpo, como parte externa o material, se encuentra unido a nuestra mente y a otros niveles más internos de nuestro ser, estos son niveles que a medida que nos internamos conllevan una marcha hacia la sutilidad, hasta llegar al alma.  Nuestro cuerpo es el vehículo físico de la evolución en este plano de existencia.
Así como el conocimiento, posee una parte externa, intelectual, racional y cerebral, así también posee una parte más interna, experimental, hasta llegar a una fase en que el conocimiento se espiritualiza y se hace más sutil, interior, secreto.
Nuestro cuerpo posee una anatomía exterior, estudiada por medio de la intelectualidad, y también posee una anatomía oculta, cuyo conocimiento obtenemos paso a paso, de acuerdo con nuestra evolución.
Mucho se ha hablado de la anatomía oculta del hombre, pero poco es lo que se comprende, especialmente debido a que el estudio del cuerpo no comprende actualmente el estudio de su esencia sutil y divina.
Todos los procesos del microcosmos o humanos son explicables desde el punto de vista de este conocimiento, ya que estos responden a la acción de las leyes de la naturaleza, a la armonía que experimentamos al escuchar a nuestro ser interior, al ser receptivos al flujo de amor y evolución que desde todo ser y en todo lugar están presentes.
No somos seres aislados sino que mantenemos una unión con todos los seres, más y menos avanzados, aquellos que están aun en potencia y con aquellas fuerzas que esperan emanar y manifestar.
Como vemos todo es movimiento, todo vibra, todo está unido, relacionado, ligado, ya que somos un solo organismo en evolución.
La anatomía oculta es un sistema que une lo físico a lo sutil, y según algunas tradiciones, muchas de las enfermedades pueden ser tratadas manejando la armonía que tiene la mente y el cuerpo con el alma, con el maestro interno.
Estas tradiciones, desarrollan sus técnicas relacionando las enfermedades con los flujos que poseemos, con las glándulas por ejemplo (asociadas a los chakras), las cuales son llamadas "las guardianas de nuestro cuerpo", debido a que desde su vibración y con técnicas adecuadas, es posible restablecer esa armonía perdida.  En otros casos la vibración es transmitida por un agente externo, el cual se convierte en vehículo de vibraciones sutiles y positivas, con el fin de ayudar y armonizar lo que no lo está en ese momento.
En el caso de las enfermedades más graves, existe un factor que las ocasiona y las guía: el sufrimiento.
La desarmonía a nivel de vibración es un tema importante, pero también si a esto agregamos el karma de una persona.
Cada célula de nuestro cuerpo es un pequeño universo, su trabajo está relacionado con el plan constructivo que todo ser posee.  Sabemos que el sufrimiento es una de las mayores causas de que a nivel celular, se produzca una respuesta inarmónica que finalmente redunda en síntomas inarmónicos.  Cuando el sufrimiento es fuerte, los efectos son fuertes también, tanto mental como físicos.
A cada desarmonía, podemos compensar con buenos pensamientos, a cada ser que sufre, con amor y no con juicio, a cada ser enfermo, con el mas infinito amor y con perdón.
Mucho de lo que está atado en lo físico, se desata en el corazón.  Si estamos sufriendo por una enfermedad, un paso adelante es, como siempre, ser consciente, dar amor, fluir con esas vibraciones.
El cáncer es una enfermedad incurable para la medicina oficial, pero bajo mi experiencia, no lo es. A menos que ya esté en una fase muy adelantada, pues se puede sanar y curar, con un trabajo arduo, disciplinado, con mucha Fe y constancia, lleno de amor.  Al igual que el resto de la enfermedades, tanto físicas, como corporales.

1 comentarios :

paula dijo...

Muy interesante, pero muy interesante, jamás había leído algo así te pasate, esto es nuevo para mi y me gusto muchisimo!!

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